¿Por qué Lasso ganó al progresismo con parte de los votos de los pueblos indígenas?

Con Lasso en la presidencia, los pueblos indígenas campesinos y populares se organizarán en la lucha que no han dejado de darla y que saben hacerla. Hoy, con una diferencia importante, hay en formación una nuevaidentidad política que está articulada a su identidad socio-cultural, que es el corazón de la nueva izquierda comunitaria, ecológica, antipatriarcal, anticolonial, antiextractivista y anticapitalista. El porcentaje del voto nulo es la huella que marca un nuevo campo de confrontación, que pienso, delinea otras trayectorias para los pueblos.



¿Por qué Lasso ganó al progresismo con parte de los votos de los pueblos indígenas?

Natalia Sierra

Ecuador Today

 

En la segunda vuelta electoral gana las elecciones presidenciales 2021 el candidato liberal conservador Guillermo Lasso con 52,43% frente al 47,57% del candidato del progresismo Andrés Arauz. Si se compara los porcentajes obtenidos en la primera vuelta, se puede observar que Lasso suma para su triunfo 32,69% de la votación que no le respaldó en la primera vuelta, y Arauz alcanza un 14.88% más de lo obtenido en el primer balotaje. Prácticamente Lasso duplica el apoyo a Arauz, sobre todo en las provincias de la Sierra y la Amazonía, que en la primera vuelta votaron por Pachakutik.  El voto nulo sube al 16%, y en provincias como Azuay, Bolívar, Chimborazo, Tungurahua y Cotopaxi supera lo obtenido por el candidato Arauz. Es importante tomar en cuenta que, en la primera vuelta, las provincias de la Sierra (con excepción de Imbabura y Carchi) y la Amazonía votaron a favor del candidato de Packakutik y no de Lasso. Esto podría significar que, los votos que obtuvo Lasso en estas provincias fueron en contra del progresismo y no a favor del neoliberalismo. La pregunta es: ¿por qué en esos sectores, los que no acogieron el voto nulo, el anticorreísmo es más fuerte que el anti neoliberalismo?

Una primera y rápida lectura miraría un proceso de derechización del mundo indígena, que le dio el triunfo a Lasso frente a Arauz. Esto podría sostenerse, si en la primera vuelta este sector hubiese apoyado a Lasso, quizá podríamos quedarnos con esa lectura y explicarla en la experiencia que tuvieron con el gobierno de Correa, donde fueron perseguidos, humillados, judicializados por defender sus derechos colectivos y sus territorios contra el extractivismo progresista. Sin embargo, esa misma lucha contra el progresismo conservador muestra que no se derechizaron, pues mantuvieron sus demandas históricas en contra del modelo de desarrollo colonial y capitalista que aplicó el neoliberalismo en su primera fase y, también, el progresismo en su paso por el Estado. La comprensión de que las dos vertientes del capital hacen igual daño a los derechos de los pueblos y comunidades indígenas, se expresó en el voto nulo, queda entonces saber las razones que explica los votos que fueron para Lasso.

Arriesgo una lectura un poco más detenida.  El apoyo a Lasso, que es un rechazo a Correa, creo, se puede comprender en la articulación de una serie de experiencias en la relación con el gobierno progresista: 1. El proyecto de la Revolución Ciudadana surgió gracias a los 25 años de lucha popular en contra del neoliberalismo, eso lo hacía no solo cercano a los pueblos indígenas y campesinos, sino atado a sus demandas históricas. 2. Ese proyecto se articuló en torno a muchas organizaciones y movimientos sociales, a sus discursos, a sus símbolos, a sus deseos y a sus esperanzas. De “repente”, al poco tiempo de estar administrando el Estado, el progresismo se volvió contra esos pueblos, organizaciones y movimientos. 3. Los progresistas afirmaron el Estado represivo para atacar perseguir, reprimir, judicializar, criminalizar, encarcelar a los pueblos que se suponía eran sus mandantes directos. 4. Atacaron sus territorios y su cultura por exigencia del modelo extractivista que implementaron con la misma fuerza y violencia que los neoliberales. 5. Fortalecieron el Estado para destruir las comunidades con políticas públicas coloniales, como la destrucción de la educación cultural bilingüe, el abandono y ruina del mundo campesino. 6. Pervirtieron los discursos y los símbolos de la emancipación política y cultural para justificar el ataque racista, colonial, machista y extractivista a los pueblos. 7. Se hicieron funcionarios del Estado y pasaron de ser compañeros/ras de vida y de lucha a ser jefes que decidían y mandaban por y sobre los pueblos; patrones que exhiban su poder estatal con la misma o mayor obscenidad que la derecha; espías en las organizaciones para destruirlas, dividirlas, neutralizarlas; nuevos ricos llenos de privilegios que olvidaron y despreciaron sus orígenes. 8. En la pragmática económica se hicieron aliados de los grupos de poder financiero, exportador, importador, comercializador y sobre todo extractivista.

Se dirá, pero los neoliberales hicieron lo mismo, claro y quizá peor, pero no son cercanos, son el poder que siempre han combatido – desde siempre hasta octubre del 2019-. Ellos, los neoliberales coloniales, racistas y explotadores han provocado la indignación histórica de los pueblos, que han luchado contra ellos y los seguirán haciendo. Sin embargo, los progresistas no solo causan la misma indignación, sino además una profunda tristeza y decepción. Por haber sido cercanos a los pueblos y haber nacido de sus procesos, su viraje hacia los intereses del capitalismo extractivo, del estado patriarcal y colonial es una traición que los pueblos indígenas la castigaron con su voto anticorreísta. Es un voto que expresa, desde mi punto de vista, la justicia indígena. Una buena ortigada y un baño de agua fría para que entiendan que no se hace daño a la comunidad, para que se purifique y puedan revisar sus acciones. Si no se entiende esto, no se comprende la cultura de los pueblos ancestrales de la cual somos parte. Indigna más el daño de los que se consideran propios, que de los extraños.  Eso lo sabe los propios progresistas con su experiencia con Lenin Moreno.

 

Con Lasso en la presidencia, los pueblos indígenas campesinos y populares se organizarán en la lucha que no han dejado de darla y que saben hacerla. Hoy, con una diferencia importante, hay en formación una nuevaidentidad política que está articulada a su identidad socio-cultural, que es el corazón de la nueva izquierda comunitaria, ecológica, antipatriarcal, anticolonial, antiextractivista y anticapitalista. El porcentaje del voto nulo es la huella que marca un nuevo campo de confrontación, que pienso, delinea otras trayectorias para los pueblos.