Rojava: el proceso revolucionario feminista

A día de hoy, los movimientos revolucionarios de Kurdistán se agrupan en la KCK (Unión de Comunidades de Kurdistán). Una de las comunidades que tiene numerosa presencia en las cuatro jurisdicciones, es la Jineolojî, una puesta en marcha teórica y práctica del proceso revolucionario donde las mujeres son el epicentro de uno de los motores principales del proceso revolucionario feminista en Kurdistán.



Rojava: el proceso revolucionario feminista

“Las mujeres podrán parecer frágiles,

pero podrán desarrollar espinas que crezcan

para su autoprotección en singular o en colectivo”

Teoría de la rosa

A día de hoy, los movimientos revolucionarios de Kurdistán se agrupan en la KCK (Unión de Comunidades de Kurdistán). Una de las comunidades que tiene numerosa presencia en las cuatro jurisdicciones, es la Jineolojî, una puesta en marcha teórica y práctica del proceso revolucionario donde las mujeres son el epicentro de uno de los motores principales del proceso revolucionario feminista en Kurdistán.

El término, lanzado en 2008, fue la consecuencia de décadas de experiencias de autoorganización que nacieron, entre otros conceptos (semimma), del término desarrollado por Abdullah Öcalan, “Matar al macho”, y prosigue con la fundamental “Teoría de la separación”, en las cuales se argumenta la absoluta necesidad y capacidad femenina de tomar el control de sus propias organizaciones. El principal argumento se nutre y edifica la idea sobre la Revolución y el hecho de que no podrá ser realizada para, sino por la gente; a lo que se suma que la Revolución no podrá ser hecha para, sino por las mujeres.

El trabajo de la “Teoría de la separación” radica en el desarrollo de estas organizaciones feministas, en base a construirse sin relaciones jerárquicas, por lo que comenzando desde un contexto cultural como el de Rojava, su aplicación está dentro del cuadro que enmarca las relaciones románticas y matrimoniales, y lleva hacia la protección de las mismas organizaciones hacia la adaptación de esta independencia en contextos vitales y laborales.

Los inicios del desarrollo del término en paralelo a la creación y estructuración de su puesta en práctica surgieron en la década de 1990, tratando de investigar el rol de la mujer alrededor de la Historia, centrándose en cuánto contribuyó en la Mesopotamia a todo avance de la civilización actual. Especialmente, en 1999, tras el arresto del líder del PKK, fue creado el PJK como partido femenino, y en la primera década del 2000, reemplazado por estructuras autónomas. Coetáneamente, nacen nuevas importantes teorías, como lo fue “La teoría de la Rosa”, argumentando: “Las mujeres podrán parecer frágiles, pero podrán desarrollar espinas que crezcan para su autoprotección en singular o en colectivo”. El avance de organizaciones feministas es paralelo a cómo el Confederalismo Democrático se adapta a la ideología que envuelve al PKK y sus pasos en creaciones que, aunque autónomas, están inmersas en el mencionado KCK, tras su inicio en 2005, y dentro de un paradigma hacia la democracia radical de una sociedad ecologista con principal base en la libertad de la Mujer.

Autodefensa: contra el feminismo liberal y el orientalismo

La llave que abre la comprensión de la Jineolojî es la autodefensa, la cual no se reduce a la toma de las armas, sino a la praxis en continua manifestación de construcción de estructuras amparadas por la autoorganización y extrema horizontalidad. “La autodefensa comienza en la mente. Si te ves como oprimida: lucha y supera la opresión”. “Nos oponemos a luchas como las de FEMEN. No se puede tomar el Islam como herramienta opresora con argumentos de tan poca solidez. Sin duda, las jerarquías de toda religión han sido cisma de la creación de las más duras épocas de opresión. Pero por ser mujer y llevar hiyab en mi cabeza, creo que el análisis de ver que llevo sobre mi cabeza no tiene nada que ver con qué hay dentro de mi cabeza”.

Los cinco principios ideológicos hacia la liberación de la mujer

Los puntos del Comité de Jineolojî respecto a una programación político-social hacia la construcción de la libertad por las mujeres hacia toda la sociedad tienen unos conceptos teóricos de más desarrollo y profundidad. No obstante, la base principal se encuentra en la defensa de los siguientes principios.

Welatparezi

“Protección del país”. Entendido como una protección ante intromisiones extranjeras coloniales de asimilación. La lucha contra todo tipo de imposición.

Libertad de pensamiento y opinión

Todas las mujeres deben hacer y tomar sus propias decisiones de manera autónoma. Y desde la reflexión hacia la práctica, tomar esas experiencias como elemento de ruptura hacia toda dominación.

Organizaciones Autónomas

Si las mujeres se organizan y actúan en conjunto, el elemento patriarcal desaparecerá. Por ello, la lucha no está en la profundidad de los hechos y los avances; sino en la reflexión de cada hecho y avance y la unidad en cada asamblea femenina.

Lucha por el cambio

Con el elemento opresor no se discute. Las mujeres deben tomar sus derechos desde la profunda redacción y elaboración en paralelo a la creación de alternativas asamblearias/organizativas.

Estética y Ética

Las mujeres no deben someterse a los patrones de belleza dictados por la sociedad, por ningún hombre ni por ningún canon de belleza.

De la teoría a la práctica

Desde un principio, tras el nacimiento de estas estructuras y especialmente, la entrada masiva de compañeras en las estructuras armadas del PKK, en Bakur, supuso una negativa reacción masculina. En esta reacción, incluso desde las más altas instancias militares, fue un rechazo acompañado de argumentos como la falta de capacidad física y emocional de las mujeres para entrar en ninguna estructura de la Guerrilla.

Sin embargo, fue Heval Beritan, una adolescente envuelta en la lucha desde casi la infancia, quien tras escuchas este argumento, sugirió la creación de una guerrilla totalmente separada del elemento masculino. La organización autónoma y separación total supuso que las mujeres tomasen el control en sus propias milicias e hiciesen práctica su revolución en un abanico del que la autodefensa armada ocupa un porcentaje cada vez más pequeño, y no por la falta de compañeras que asuman hasta las últimas consecuencias el dejar su vida civil para ligarse a lo militar; sino porque son muchísimas experiencias que nacen desde la economía, la cultura, la ecología y cientos de aspectos en que, como ocurre ahora mismo en Rojava, cualquier avance no es concebido sin la paridad entre mujeres y hombre y la horizontalidad de ambas estructuras en toma de decisiones, resolución de conflictos y puesta en marcha de todo proyecto.

¡Mizgînya Serkeftinê! (Deseos de victoria)

FUENTE: lbar Arraitz San Martín / Lo Que Somos