¡Estamos hartos! ¡Liberemos la vida! ¡Liberemos la tierra!

El trabajo parasitario y la especulación mercantil han hecho desaparecer los lugares de producción socialmente útiles pero el deseo de ocupar lugares donde nuestras raíces son las raíces del mundo no ha decrecido. Recuperar las calles, las plazas, los municipios es un combate que se hace en la base. No es tolerable que los alimentos envenenados por la agroindustria alimenticia pudran el aire y se metan en nuestras cocinas en las que placentera y delicadamente preparamos sabrosos y saludables platos.



¡Estamos hartos! ¡Liberemos la vida! ¡Liberemos la tierra!

 

Raoul Vaneigem