Venezuela: Justicia para los yukpa

Hace años, más de una década que los pueblos #Yukpa vienen resistiendo a este sistema metódico y lento de exterminio. Los pueblos Yukpa como otras comunidades ancestrales resisten en la sierra de Perijá, frontera entre Colombia y Venezuela, a la minería (al carbón) y a las actividades ganaderas. Allí, hicieron frente al lado del Cacique Romero al destierro y lucharon por el derecho a la demarcación de sus territorios, que le costó en un principio la cárcel al Cacique Sabino y luego su propia vida.



JUSTICIA PARA LOS YUKPA

 

Hay varias formas de cometer genocidio.- genos y cide.-  raza o pueblo y/a matar. Existe lo que nosotres conocemos como matanzas directas por masas, deliberadas con el objetivo del exterminio en los territorios; como les pasó a los pueblos originarios del Aby Yala en períodos coloniales, pero existe otro genocidio que es sistémico, metódico y que hunde a la población durante años en el aislamiento hasta que desaparecen. 


En el  derecho internacional el o los actos que se consideran genocidio se encuentra  “el sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que conlleven su destrucción física, total o parcial (1). En estos casos, el autor de forma intencional priva a los miembros del grupo de recursos indispensables para su supervivencia, como pueden ser alimentos o medicamentos, o expulsándoles de sus hogares


Es por ello, que los diferentes actos de genocidio son amenazas dentro de los territorios y atentan contra la vida de las personas que habitan en estos.


 


 


Años de resistencia tienen los pueblos originarios de la hoy América Latina. Resisten a las empresas contaminantes en los territorios, a los ganaderos y “dueños” de tierras, que los despojan de su vida y su cultura, a los grupos ilegales, al narcotráfico que quebranta su ancestralidad, a militares y policías que bajo órdenes violan leyes constitucionales consagradas a los pueblos originarios, a gobernantes y funcionarios que engañan a las comunidades indígenas y rurales en favor de sus intereses.


Hace años, más de una década que los pueblos #Yukpa vienen resistiendo a este sistema metódico y lento de exterminio. Los pueblos Yukpa como otras comunidades ancestrales resisten en la sierra de Perijá, frontera entre Colombia y Venezuela, a la minería (al carbón) y a las actividades ganaderas. Allí, hicieron frente al lado del Cacique Romero al destierro y lucharon por el derecho a la demarcación de sus territorios, que le costó en un principio la cárcel al Cacique Sabino y luego su propia vida.

¡Crimen que sigue impune hasta la fecha, no habiéndose puesto en prisión a los autores intelectuales!



 


En el presente lo que más nos descompone como venezolanas y venezolanos es desconocer el aparato represivo, violento, como el manejo adulterado del poder de los entes del Estado para generar pasividad y sumisión. Sabemos que los Yukpa tienen años denunciando la situación sanitaria; enfermedades como la leishmaniasis, presente en sus territorios, que le cobró la vida a un niño de 6 años de la comunidad, en julio de 2022, y 15 niños y niñas infectados en ese entonces, sin que puedan ser atendidos por la falta de acceso a vialidad y a medicamentos.



El año pasado Sabinito, hijo del Cacique Romero y el pueblo Yukpa denunciaron la pérdida de las cosechas por falta de recursos y vialidad para sacar los alimentos. Cosechas que, no solo les permite el derecho a la alimentación, sino que es una fuente de ingreso para su pueblo. Sepan también que el pueblo Yukpa además de sus faenas de cultivos son productores de cacao que deben vender en Colombia para poder medianamente sobreponerse de esta crisis económica en la que estamos inmersos.


Hoy vemos cómo les impiden salir de Maracaibo y les prohíben el derecho a prácticas económicas desde su acervo cultural como es ofrecer sus artesanías para poder gozar  de ingresos económicos. Artesanía que realizan en su mayoría las mujeres Yukpa. 

Hace un mes atrás, la Cacica Lucia declaraba en un video sobre el traslado de la artesanía a la capital y mencionaba: “¿Por qué no los dejaban salir de Maracaibo a vender sus artesanías y hacer  entrega del pedido  que hiciera el Ministerio del Poder Popular para los Pueblos Indígenas?”.

Sin embargo, en un contexto macro político el pueblo Yukpa frente al Estado venezolano sigue en pie de lucha por sus denuncias, y no por ello entes del Estado tienen el derecho a exigir sumisión, porque aquí todo se resuelve con ¡Mantienes silencio si están con nosotros! Cada vez más voceros y servidores públicos exhiben comportamientos caudillistas,  neocolonialistas, déspotas y poco democráticos. La riqueza, el patrimonio y los fondos de la República no son los recursos de su parcela.


Dignidad Yukpa


La semana pasada por tercera vez la comunidad Yukpa solicitó en la alcabala  poder salir del puente de Maracaibo para vender sus artesanías, y entes policiales le volvieron a negar el paso, además de  incautarse el transporte y las artesanías (25 mil objetos culturales), violando así, su libre tránsito consagrado en la Constitución de nuestro país. 

Cosa al que el pueblo Yukpa respondió con resistencia y denuncias por la violación a su movilidad y libre tránsito, que terminó en represión y trifulca entre los entes policiales y los Yukpa. Siendo detenidos el 16 de junio 7 indígenas, y otros 10 indígenas heridos, así medios periodísticos lo difundieron. 

¡Si los Yukpas protestan es porque no les queda de otra! Así resisten al genocidio y al exterminio. 

Vemos con indignación la opresión del Estado y la violación del mismo, cada vez que la gente y las comunidades indígenas protestan, aparecen los aparatos represivos para incautar, detener no solo artesanía, sino alimentación y a la gente. En un país donde las carreteras carecen de seguridad, porque si quieres trasladar alimentación o movilizarnos estamos a la merced de la corrupción de militares y policías que en cada alcabala hay que pagar, lo que ellos dicen “colabore pal refresco” o lo retenemos. 

Ahora a la comunidad Yukpa le toca defender sus derechos  en la Fiscalía Tercera (3) del Ministerio Público en el estado Zulia, mientras tienen presos a Zenaida Romero (Hermana del Cacique Sabinito Romero), y dos compañeros Yukpa, que hasta entonces se desconoce su paradero. 


 


 


Lo que no se dice son las promesas incumplidas y la vejación de los aparatos de justicia venezolana frente a los derechos de la comunidad Yukpa.  

Al pueblo venezolano solo se le necesita para las elecciones o para hacer bulto cuando aparece un concejal, un gobernador, un servidor público de alto cargo, pero de resto pasa lo contrario, pero cuando se visibiliza una comunidad vulnerable, o se protesta se le aplica el tun tun, la visita de entes de inteligencia o policiales a las  casas de estos denunciantes que en su mayoría son activistas. Aplicándose  interrogatorios, amedrentamiento o intenciones de impartir miedo  por apoyar causas de derechos humanos o denunciar flagelo, vulneración o exigir atención de los entes.

Si este no es un acto dictatorial ¿Qué cosa es?  

Hoy denunciamos que a compañeras y compañeros que han participado y acompañado por años en la lucha Yukpa por la determinación de sus tierras, por el derecho a la salud, a la alimentación y a la participar de la economía del país, se les está aplicando el llamado tun tun y amedrentamiento público, queremos hacer un llamado internacional sobre estos actos violatorios.

¡No es posible lo que estamos viviendo! No solo con el Arco Minero  que ha traído movilización de las comunidades indígenas dentro de  sus territorios, sino que los pueblos ancestrales han quedado vulnerables ante el ingreso de los grupos irregulares, a la corrupción de personas que se venden al mejor postor.


 


 


Los Yukpas tienen derecho a su existencia y a cobrar una deuda que tiene el Estado venezolano con ellos 

¡Sabino Vive!


Fuentes de consultas:

Naciones Unidas. Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio. 

Fran Gregoris y Víctor Hugo Calero. Genocidio: Todo lo que debes saber sobre el crimen de crímenes.