Actividades y fotos del aniversario de los Caracoles y Juntas de Buen Gobierno. Se fortalece la autonomía zapatista

13.Ago.04    Análisis y Noticias

Hace un año, miles de personas, indigenas y no indigenas, miembros de la sociedad civil nacional e internacional, convivieron durante tres dias en el Caracol de Oventic, para acompañar a los compañeros Zapatistas en la inauguración de esta nueva etapa de lucha por la autonomía y por la democracia.
En agosto del año pasado, como respuesta a la falta de cumplimiento de los derechos indigenas por parte del gobierno Mexicano, el ejército rebelde tomó la decisión de poner en práctica el derecho a la autonomía y a la auto-determinación, fuera de la legalidad y rechazando la presencia de entidades gubernamentales.
Asi nacen las juntas de buen gobierno, para demostrar que se puede construir una forma de gobierno diferente, basado en el principio del mandar obedeciendo- un buen gobierno para contrarrestar los impactos del mal gobierno Mexicano. Las juntas de buen gobierno llevan un año resolviendo los problemas sociales locales, implementando las decisiones políticas de las bases Zapatista y siendo el puente de comunicación entre las comunidades del EZ y actores nacionales e internacionales. Mañana tendremos la oportunidad de escuchar sus palabras y reflecciones sobre todo lo que se ha caminado este año.

Discurso Político del Consejo Autónomo de San Andrés, leído durante la Fiesta de cumpleaños de las Juntas de Buen Gobierno y los Caracoles, el lunes 9 de agosto del 2004. Escúchelo en: http://chiapas.mediosindependientes.org/display.php3?article_id=109010

Las personas estan comenzando a llegar a los caracoles para prepar los festejos… las tarimas, los instrumentos musicales, los puestos para vender tamales, cafe y elotes y sus casitas de plastico para donde quedar la noche.

En Oventik, ya comienzan los juegos de Basket y la gente escucha al grupo local autonomo “Nuevo Amanecer” amenizar con sus teclados.

Hace casi un año que en Chiapas - La Treceva Estela: 6ta.Parte: Un Buen Gobierno, se anuncio el cambio que se gestaba.

A un año de este nacimiento, hay quienes han visto que las “Juntas de buen gobierno, son una estructura novedosa de organización indígena.” El dia 9 escucharemos de las juntas mismas como ha sido este caminar.

Indymedia Chiapas estara cubriendo esta celebracion: http://chiapas.mediosindependientes.org/

Reflexiones a un año de la inauguración de los Caracoles y la instalación de las Juntas de Buen Gobierno Zapatistas

Ven. Sentémonos un rato y déjame contarte. Estamos en tierras rebeldes. Aquí viven y luchan ésos que se llaman “zapatistas”. Y muy otros son estos zapatistas… y a más de uno desesperan. En lugar de tejer su historia con ejecuciones, muerte y destrucción, se empeñan en vivir. Y las vanguardias del mundo se mesan los cabellos, porque en el “vencer o morir” estos zapatistas ni vencen ni se mueren, pero tampoco se rinden y aborrecen el martirio tanto como la claudicación .

Diversos sectores de la sociedad civil nacional e internacional, han sumado su entusiasmo a la “revolución para hacer la revolución” a la que los y las zapatistas convocaron aquel primero de enero de 1994. A diez años del levantamiento indígena muchos se preguntarán ¿si los y las zapatistas no han tomado el poder, pero tampoco han perdido la guerra, no se han convertido en partido político y ni siquiera están negociando con el gobierno federal, entonces, qué hacen?

En pocas palabras, los y las zapatistas se dedican a construir la autonomía. Pero esto ¿qué significa?

La lucha por la autonomía indígena

“Si el mal gobierno no nos hace caso, ahí que se quede con su pendejada”.
Comandanta Rosalinda, 9 agosto 2003.

El gobierno mexicano ha venido promoviendo una política indigenista que parte de la visión de que la cultura, maneras de organizarse y trabajar, modos de producir, sistemas normativos, y en general, lo que hace diferente a los pueblos indígenas, es un obstáculo para sí mismos y su propio desarrollo, e impone la asimilación de estos pueblos a la sociedad mestiza para alcanzar la modernidad. Ante estas políticas integracionistas los pueblos indígenas de México han luchado por la autonomía como el marco político que les permita ser y desarrollarse como culturas diferentes a la occidental.

Esta demanda cobró fuerza a partir del proceso de diálogo entre el gobierno y el EZLN en la Mesa sobre Derechos y Cultura Indígena, la cual se suponía, sería la primera de 5 mesas de diálogo. De esta mesa surgieron los primeros acuerdos entre el EZLN y el gobierno federal, los llamados Acuerdos de San Andrés que fueron traducidos a iniciativa de ley por la COCOPA –Comisión de Concordia y Pacificación, formada por legisladores representantes de cada partido político-. En este proceso de diálogo fueron invitados a participar los pueblos indígenas de todo México, y en esa medida la iniciativa de ley emanada de este contaba con el aval no solamente de los indígenas del sureste mexicano sino de todo el país.

Sin embargo, hasta la fecha, el gobierno mexicano ha incumplido el compromiso de elevar a rango constitucional los derechos colectivos de los pueblos indígenas plasmados en la iniciativa de ley de la COCOPA. En su lugar, fue aprobada una “ley indígena” en el año 2001, más como una medida propagandística frente a la marcha de la comandancia del EZLN que recibió el apoyo masivo de diversos sectores de la sociedad mexicana en su paso hacia la capital. Esta ley, llena de ambigüedades, desconoce, por ejemplo, el derecho de las comunidades a ejercer control sobre su territorio y recursos naturales, como si el autogobierno se pudiera practicar en el aire, entre otras limitaciones absurdas al ejercicio de los derechos indígenas. Evidentemente esto encuentra explicación si recordamos que precisamente sobre ese territorio sobrevuelan como zopilotes las empresas transnacionales que buscan explotar recursos estratégicos que las comunidades indígenas han preservado hasta ahora como el agua y la biodiversidad.

Si bien las comunidades indígenas zapatistas han buscado que sus derechos colectivos se plasmen en la Constitución Mexicana, no se han quedado esperando el reconocimiento oficial para ejercer estos derechos. Desde hace alrededor de 8 años se vienen construyendo y consolidando los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas. Cada municipio cuenta con un Consejo Autónomo conformado por autoridades elegidas en asamblea por cada comunidad que forma parte del municipio, que en muchos casos con el apoyo de la sociedad civil, se encarga de promover la salud, educación, vivienda, alimentación, cultura, información –medios de comunicación autónomos-, y de la administración de justicia. Con la particularidad de que todo esto se lleva a cabo en resistencia, es decir, sin aceptar recursos del gobierno.

El nacimiento de los Caracoles y las Juntas de Buen Gobierno

A fines de julio del 2003 el Ejército Zapatista de Liberación Nacional anunció cambios en su estructura organizativa: la muerte de los que por 9 años funcionaron como centros políticos y culturales, los 5 Aguascalientes y el nacimiento de los Caracoles, retomando este símbolo del imaginario colectivo maya que representa una doble ventana, por donde los y las zapatistas se asoman al exterior, al proceso de globalización de la resistencia del que forman parte, y una ventana hacia adentro, hacia las comunidades bases de apoyo zapatista, sus formas de organizarse y tomar decisiones.
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“Dicen aquí que los más antiguos dicen que otros más anteriores dijeron que los más primeros de estas tierras tenían aprecio por la figura del caracol. Dicen que dicen que decían que el caracol representa el entrarse al corazón, que así le decían los más primeros al conocimiento. Y dicen que dicen que decían que el caracol también representa el salir del corazón para andar el mundo, que así llamaron los primeros a la vida. Y no sólo, dicen que dicen que decían que con el caracol se llamaba al colectivo para que la palabra fuera de uno a otro y naciera el acuerdo. Y también dicen que dicen que decían que el caracol era ayuda para que el oído escuchara incluso la palabra más lejana. Eso dicen que dicen que decían” .

Al mismo tiempo que el EZLN anunció el nacimiento de estos nuevos puntos de convergencia, hizo públicas las Juntas de Buen Gobierno, instancias de coordinación de los municipios autónomos en cada zona, cuyas instalaciones se encuentran en los Caracoles, junto con otras instalaciones administrativas autónomas, oficinas de cooperativas productivas, clínicas, escuelas, etc. Este nuevo nivel en la organización autónoma de las comunidades indígenas no representa la demanda de independencia de los pueblos indígenas zapatistas de México -como se ha querido manipular por sectores políticos que ven en el reconocimiento de los derechos que los y las indígenas mexicanas tienen por ser pueblos con características diferentes una amenaza a sus intereses- sino el ejercicio de la autonomía en el marco del Estado.

“Para nosotros la autonomía no es fragmentación del país o separatismo, sino el ejercicio del derecho a gobernar y gobernarnos, según establece el artículo 39 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos” .

¿Qué son y cómo funcionan las Juntas de Buen Gobierno?

Las Juntas de Buen Gobierno (JBG) –así llamadas, en palabras de Marcos, “no porque ya sean “buenas” de por sí, sino para diferenciarlas claramente del “mal gobierno” ”- tienen su sede en cada uno de los 5 Caracoles. Existe una Junta para cada una de las zonas rebeldes y están formadas por uno o dos delegados de cada uno de los Consejos Autónomos de dicha zona. Estos delegados se turnan por períodos de una semana, es decir, es un cargo rotativo.

Las JBG son un paso más en la construcción del autogobierno, el nivel más alto –hasta ahora- de organización autónoma, que reúnen alrededor de 30 municipios autónomos zapatistas. Pero las JBG también significa la autonomía de las autoridades civiles bases de apoyo zapatistas de la estructura militar del EZLN, pues se reconoce que “la estructura militar del EZLN “contaminaba” de alguna forma una tradición de democracia y autogobierno. El EZLN era, por así decirlo, uno de los elementos “antidemocráticos” en una relación de democracia directa comunitaria” .

En un comunicado difundido el 29 de julio del 2003 Marcos señala los que serán los propósitos de estas Juntas, tales como: contrarrestar el desequilibrio en el desarrollo de los municipios autónomos y de las comunidades, mediar en los conflictos que pudieran presentarse entre municipios autónomos, y entre municipios autónomos y municipios gubernamentales, reconociendo que el sistema normativo autónomo basado en los usos y costumbres de las comunidades indígenas debe convivir con el sistema normativo occidental. Otro reconocimiento importante es que las autoridades autónomas pueden incurrir en violaciones a los derechos humanos, por lo que las JBG también atenderán las denuncias contra los Consejos Autónomos por violaciones a los derechos humanos, protestas e inconformidades.
Otras tareas de las JBG serán vigilar y promover la realización de proyectos y tareas comunitarias en los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas, vigilar el cumplimiento de las leyes que, de común acuerdo con las comunidades, funcionen en los Municipios Autónomos Rebeldes Zapatistas y atender y guiar a la sociedad civil nacional e internacional para visitar comunidades, llevar adelante proyectos productivos, instalar campamentos de paz, realizar investigaciones y cualquier actividad permitida en comunidades rebeldes.
Además, en el mismo documento se dan a conocer algunas de las nuevas disposiciones de las JBG para equilibrar el desarrollo económico de las comunidades zapatistas, así como otras medidas para controlar los proyectos que en ellas se realicen. Por ejemplo, explica que no se permitirá que los donativos y apoyos de la sociedad civil nacional e internacional sean destinados a alguien en particular o a una comunidad o municipio autónomo precisa, sino que la Junta de Buen Gobierno decidirá en dónde y para qué son más necesarios esos recursos. Además, anuncia el llamado “impuesto hermano” que es de 10 por ciento del monto total de proyecto que se retendrá a cada proyecto que se ejecute en territorio rebelde para destinarlo a otra comunidad que no reciba apoyo.
“El apoyo a las comunidades indígenas no debiera ser visto como la ayuda a inválidos mentales que ni siquiera saben qué necesitan (y por eso hay que decirles lo que deben recibir) o a niños a los que hay que decirles qué deben comer, a qué hora y cómo, qué deben aprender, qué deben decir y qué deben pensar (aunque dudo que todavía haya niños que acepten esto). Este es el razonamiento de algunas ONG y de buena parte de los organismos financiadores de proyectos comunitarios” .

La instalación de las Juntas de Buen Gobierno

El 9 de agosto de 2003, en el hasta entonces Aguascalientes II de Oventik, en los Altos de Chiapas, se celebró la inauguración de los Caracoles y la instalación de las JBG en un acto público al que asistieron por lo menos unas 5,000 personas. Una demostración de fuerza, de capacidad de convocatoria local, nacional e internacional de las que los y las zapatistas acostumbran a hacer aterrorizando terratenientes locales y población mestiza de las ciudades cercanas.

Durante este acto inaugural, los y las comandantas del EZLN dirigieron mensajes hacia diferentes sectores de la sociedad civil nacional e internacional, a sus bases de apoyo y a quienes no lo son pero viven en los territorios controlados por ellos. Hay que mencionar que a los y las personas no zapatistas que viven en los territorios controlados por el EZLN se les llama “hermanos y hermanas” por compartir una cultura e historia, y se les garantiza que serán atendidos y respetados por las JBG. Esto es importante como una medida para la reparación a largo plazo del tejido social comunitario, desgastado por 10 años de guerra de baja intensidad, y porque es el reconocimiento de la población, zapatista o no, lo que legitima al gobierno autónomo, como veremos más adelante. Otro elemento relevante es el reconocimiento de que aún falta un trecho para el pleno reconocimiento y respeto de los derechos de las mujeres, en palabras de la Comandanta Fidelia: “Que nosotras vamos a obligar obligatoriamente nuestro respeto como mujeres que somos aunque pongan su carita triste”.
Finalmente, el mensaje a la sociedad civil nacional: el Plan La Realidad-Tijuana –en alusión al hasta entonces Aguascalientes de la Realidad, en la selva lacandona, cerca de la frontera sur- que plantea la coordinación de diversas organizaciones sociales con respeto a su autonomía y formas de lucha, para la promoción de formas de autogobierno y autogestión en todo el país, la promoción de la rebeldía y la resistencia pacífica frente al mal gobierno y a los partidos políticos. Y esboza una serie de metas estratégicas para esto, como los siguientes:
La formación de una red de comercio básico intercomunidades y promoción del consumo básico en locales y comercios nacionales, dando preferencia al pequeño y mediano comercio y al llamado “comercio informal”. La defensa conjunta y coordinada de la soberanía nacional, y oposición frontal y radical a las inminentes privatizaciones de sectores estratégicos de la economía. La formación de una red de información y cultura, y demandar de los medios de comunicación información verdadera, completa, oportuna y balanceada. Crear medios de información locales y establecer redes regionales y nacionales. Defensa y promoción de la cultura local, regional y nacional, y de las ciencias y las artes universales.

Para terminar, este plan contempla siete demandas: Tierra, trabajo digno y salario justo, vivienda digna, salud pública gratuita, alimentación y vestido a bajo costo, educación laica gratuita y respeto a la dignidad de la mujer, de la niñez y de los ancianos.
El “mal gobierno” frente a las Juntas de Buen Gobierno

Después de una precipitada reunión entre el presidente Vicente Fox con todo su gabinete, y al parecer sin darse por aludidos ante la calificación de “mal gobierno”, diversos funcionarios federales buscaron salir lo mejor librados de la instalación de las JBG mostrando una actitud de tolerancia y respeto. El mismo Santiago Creel, Secretario de Gobernación, afirmó que “las juntas de buen gobierno zapatistas “no necesariamente” son incompatibles con la Constitución” . En el mismo tenor, y a pesar de que en comunicado público el EZLN reiteró su ruptura tanto con el gobierno federal y estatal así como con los partidos políticos , Xóchitl Gálvez, titular de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, se empeñó en ver en los Caracoles y Juntas de Buen Gobierno una señal de acercamiento y diálogo hacia el gobierno federal . Parecidas reacciones hubieron entre los funcionarios del gobierno estatal.

Sin embargo, más allá de la propaganda oficial, los gobiernos federal y estatal han tenido que reconocer tácitamente la jurisdicción de las JBG sobre su territorio. Un ejemplo paradigmático fue el caso de 3 personas del municipio autónomo Miguel Hidalgo –Caracol de Morelia, en las cañadas de Chiapas- que fueron detenidas y acusadas de “ecocidio” –considerado delito federal- por transportar leña, y puestas en libertad –con reservas- al demostrar que contaban con un permiso emitido por sus autoridades autónomas.

En el camino de la autonomía

Las JBG en su primer año de funcionamiento han enfrentado diferentes dificultades, algunas tienen que ver con el hecho de ejercer la autonomía en un contexto de guerra y hostigamiento, y otras, con el estreno del autogobierno en un territorio tan amplio y de llevar a un nivel de mayor complejidad la estructura del “mandar obedeciendo”.

En cuanto a los obstáculos externos, las JBG han emitido una serie de denuncias por violaciones a los derechos humanos cometidas en contra de personas o comunidades bases de apoyo del EZLN bajo su jurisdicción. La más importante fue el caso de las comunidades de Jechvó y Elambó Alto y Bajo, en el municipio de Zinacantán -en los Altos de Chiapas-, en las que decenas de familias zapatistas fueron privadas del agua potable durante meses por militantes del Partido de la Revolución Democrática, y que culminó con el ataque con piedras, palos y armas de fuego en contra de una marcha de zapatistas de la zona en apoyo a sus compañeros de estas comunidades y en conmemoración del aniversario luctuoso de Emiliano Zapata, que dejó alrededor de 30 heridos, dos de gravedad.

Sobre los obstáculos referentes a la dinámica interna, uno de los más sentidos por la sociedad civil es que por el hecho de ser rotativas, se dificulta tener continuidad en los proyectos o pláticas con las autoridades de las JBG.

Entre los logros más evidentes de la autonomía está el garantizar atención en salud de calidad y sin discriminación a la población indígena, zapatista o no, que acuden a las clínicas autónomas. Asimismo han habido importantes avances en la educación bicultural, y han aparecido en diferentes regiones emisiones de “Radio Insurgente, la escurridiza del dial”, entre otros. Todo esto, con la participación de las comunidades indígenas a través de promotores capacitados/as en cada una de las áreas.

Además, ante el descrédito y la corrupción de las instancias oficiales de administración de justicia, que encima ignoran los usos y costumbres indígenas en la resolución de conflictos, decenas de personas, zapatistas o no, han acudido a las Juntas de Buen Gobierno con una amplia gama de problemas por resolver.

A modo de conclusión

Hasta aquí hemos hecho un recuento muy , de manera muy esquemática, de una de las experiencias de resistencia y de construcción de alternativas entre tantas que conforman la resistencia global a la imposición del reinado de las empresas transnacionales. Es una respuesta local ante la pérdida de soberanía nacional que deja desprotegidas a millones de personas que vemos desvanecerse reivindicaciones sociales y políticas que los pueblos han ganado a lo largo de la historia. Pero también es la auto-afirmación de un pueblo frente al paternalismo de ciertas ONG´s y agencias financiadoras internacionales que les niegan el protagonismo y convierten en objetos de asistencia a sus “beneficiarios”. Es una propuesta organizativa que ve en el acceso a los cargos públicos un servicio a la comunidad, no una oportunidad para enriquecerse. No es un modelo acabado ni una receta, es la propuesta que construyen cada día los y las zapatistas.

Aqui van algunas fotos de la fiesta de aniversario del nacimiento del “Caracol en Resistencia y Rebeldia por la Humanidad de Oventic”: http://chiapas.mediosindependientes.org/display.php3?article_id=108929

Más fotos del Aniversario Zapatista en el Caracol de Oventic: http://chiapas.mediosindependientes.org/display.php3?article_id=108941

Y más aún: http://chiapas.mediosindependientes.org/display.php3?article_id=108946

Los zapatistas hemos aprendido a caminar solos, dicen tras un año de instalar las JBG

México D.F. Lunes 9 de agosto de 2004
La Jornada

Oventic, Chis., 8 de agosto. Al cumplir el primer aniversario de su instalación, la junta de buen gobierno (JBG) de los Altos de Chiapas afirmó que los zapatistas “han avanzado” en la construcción de la autonomía y en el cumplimiento de los acuerdos de San Andrés, que el gobierno federal “se negó a respetar” a pesar de haberlos firmado el 16 de febrero de 1996.

En entrevista con La Jornada, integrantes de la JBG Corazón Céntrico de los Pueblos Delante del Mundo, que agrupa a siete municipios autónomos de los Altos de Chiapas, dijeron que a un año de iniciado su trabajo han dado “un paso importante” pues han avanzado y aprendido a gobernarse y a caminar solos, sin ninguna participación del gobierno.

“Nos da mucha alegría porque ya llevamos un año -y también un poco tristeza porque no faltan dificultades-, pues el trabajo de la JBG es diferente a lo que hace el gobierno federal porque nosotros rescatamos todas las tradiciones, la cultura, costumbres de gobernarnos, de vivir y de caminar solos en nuestros municipios autónomos”, declaró uno de los 14 miembros que componen esta JBG.

Con motivo del primer aniversario de la instalación de los cinco caracoles e igual número de JBG en territorio zapatista, en lo que antes fueron los Aguascalientes, desde este domingo iniciaron en cada uno de estos organismos las festividades.

En el caso de los Altos, miles de indígenas zapatistas y miembros de la sociedad civil nacional e internacional comenzaron a llegar desde el sábado a esta comunidad tzotzil para participar en torneos deportivos -se han inscrito más de 50 equipos de basquetbol-, actos culturales y bailes.

Grupos de música tradicional, con filarmónicos que llevaban los rostros cubiertos con pasamontañas, han amenizado las fiestas desde ayer. Los conjuntos de música moderna debieron dejar de tocar esta noche apenas iniciado el baile, pues una densa capa de niebla cubrió a la comunidad, que se quedó sin electricidad.

“Es el pinche gobierno que nos corta la energía, no nos deja de golpear, pero tenemos banda y marimba, y el baile de todas maneras se va a hacer”, anunció uno de los miembros de la JBG en la entrevista que se realizó a la luz de una vela.

Otro integrante de la JBG declaró que los zapatistas “no nos sujetamos al gobierno federal, sino que nosotros mismos, como indígenas, gobernamos en nuestro territorio”.

Afirmó que el gobierno del presidente Vicente Fox “no ha dejado de perseguir ni amenazar a las bases de apoyo zapatista, porque no quiere que el pueblo se levante y abra sus ojos para exigir sus derechos”.

Destacó que el gobierno federal “nos quiere debilitar con sus programas y sus políticas de contrainsurgencia, pero nosotros estamos decididos a seguir en la resistencia, porque si nos debilitamos y recibimos los recursos de los malos gobiernos nos marchitaríamos todos”.

Por ello, insistieron, “seguimos haciendo conciencia para aguantar las situaciones difíciles y seguir resistiendo porque la construcción de nuestra autonomía va hacia delante, no hacia atrás”.

Sostuvo que durante este primer año de trabajo la JBG ha atendido y solucionado muchos problemas en las comunidades, no sólo de los zapatistas sino de militantes priístas y de otras filiaciones que llegan a pedir su intervención, porque “el gobierno no les hace caso o no les resuelve sus dificultades. Estamos satisfechos de nuestro trabajo”.

Para los indios del caracol Que Habla para Todos la solidaridad es su fuerte

México D.F. Lunes 9 de agosto de 2004
La Jornada

Roberto Barrios, Chis., 8 de agosto. El Caracol que Habla para Todos de Roberto Barrios, donde la zona norte de Chiapas reúne a las esforzadas comunidades rebeldes choles y tzeltales en la junta de buen gobierno (JBG) Nueva Semilla que Va a Producir, ha recibido indígenas a lo largo del día, listos para la conmemoración del primer año de los caracoles zapatistas (también el décimo de la Convención Nacional Democrática, y el tercero del retorno del exilio de la comunidad tojolabal Guadalupe Tepeyac).

Este lunes, los caracoles zapatistas habrán de conmemorar su primer aniversario, y se espera que las JBG informen sobre su funcionamiento. Aquí se espera al menos un millar de bases de apoyo del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), procedentes de 10 municipios autónomos. Las celebraciones dieron inicio esta noche con un baile.

De las cinco JBG ésta, llamada en chol Yach’il ts’unubil yuu yax p’olj, es quizá la que más dificultades atraviesa cotidianamente.

Por ejemplo, durante una semana hubo un apagón en la zona. Anoche, la luna tardó en salir. La oscuridad era profunda. Y sonaron disparos en los alrededores. Por la tarde habían pasado frente al caracol unos 30 priístas armados, diciendo que iban a cazar. Y en efecto, regresaron con un tigrillo. Pero los disparos nocturnos fueron para hostigar a los rebeldes. Sin embargo, los representantes autónomos no hacen ninguna mención al incidente.

La población no zapatista de Roberto Barrios se ha afiliado a la organización Paz y Justicia, responsable de los varios años de violencia, exilio y muerte que asolaron la región chol (Tila, Sabanilla, Palenque, Salto de Agua, Tumbalá). El gobierno federal los ha premiado con magnificencia evidente, con la activa participación del gestor oficial, eufemísticamente llamado Comisionado para el Diálogo y la Reconciliación en Chiapas.

Estos “priístas”, más precisamente oficialistas, pueden saquear la fauna silvestre con cómoda impunidad. Así las cosas, como se dice en la jerga periodística, los gestos solidarios no son su fuerte, por más que el “reconciliador” Luis H. Alvarez les gestione el apapacho oficial y reparta programas para satisfacer sus necesidades primarias y hasta secundarias. El abismo socioeconómico y político que los separa de las familias en resistencia da buena idea de la situación imperante en estas tierras de choles y tzeltales, donde no obstante la autonomía se expande a contracorriente, y no dejan de declararse nuevas comunidades autónomas.

Dos ejemplos recientes ilustran quién practica la solidaridad comunitaria, sin la cual ninguna conciliación o convivencia es viable. Uno: el suministro de agua de todo Roberto Barrios proviene del manantial y el sistema de distribución de los zapatistas, ya que el del gobierno llega poco y mal, debido al deficiente suministro del pozo Samaritano. Pero, como dice una acampante de la sociedad civil, los de Paz y Justicia, sin decir gracias, aprovechan el agua de los autónomos.

Dos: en días recientes, las lluvias dañaron el cableado eléctrico que surte energía a éste y otros poblados desde Puyipá, río Bascán arriba. Como ni la Comisión Federal de Electricidad ni los “priístas” intentaron remediar el problema, que afectaba a todos, los zapatistas compraron 500 metros de cable, repararon el desperfecto y restablecieron la luz. Una vez más, los “priístas” salieron beneficiados sin el menor gesto de gratitud.

En estas tierras la solidaridad internacional más constante proviene de Cataluña. Apenas ayer concluyó el hermanamiento del colectivo Societat Civil de Reus, que reúne varias municipalidades catalanas, con el nuevo municipio autónomo Francisco Villa 2 (dicho así para diferenciarlo del homónimo municipio tzeltal que pertenece a la JBG de La Garrucha).

El propio municipio El Trabajo, cuya cabecera es aquí, está hermanado con La Garriga, también en Cataluña, desde hace tres años. Proyectos de educación y salud, llevados a cabo por pedagógos, médicos y fisioterapeutas profesionales, han ido transformando las condiciones de la resistencia.

El vecino municipio rebelde Ricardo Flores Magón, hermanado con la municipalidad de Badía del Valle, ha visto surgir una eficiente clínica en Arroyo Granizo gracias a las aportaciones del Caracol Maya, colectivo catalán que, contaban ayer sus miembros, se llama así desde 1999, antes de los caracoles zapatistas.

Si bien la solidaridad civil no resuelve los problemas de las comunidades (que han decidido resolverlos por sí mismas en este nuevo proceso de juntas y caracoles), no es de extrañar que lo primero que uno lee al llegar a Roberto Barrios sea: “Bienvenidos, ‘compas’ del mundo”.

“Los caracoles avisan”

En “Caracoles” escribe Eduardo Galeano: “Pedimos ayuda a los dioses, a los diablos y a las estrellas del cielo. A los caracoles nadie pide. Pero gracias a los caracoles no mueren ahogados los indios shipibos, cada vez que el río Ucayali se pone de mal humor y sus aguas alborotadas invaden la tierra y atropellan cuanta cosa encuentran.

“Los caracoles avisan. Antes de cada calamidad, dejan sus huevos pegados a los troncos de los árboles, bastante arriba de la altura adonde llegará la creciente. Y jamás se equivocan en el cálculo” (Bocas del tiempo, Siglo XXI editores, México, 2004).

Al año de nacimiento de los caracoles zapatistas se antoja recuperar esta viñeta del sur, conjuro contra las calamidades que, como se sabe, no distinguen filiación política cuando sobrevienen en tierra de indios. Algún día quizá las fiestas también vuelvan a ser de todos.

Fotos que le harán sudar: http://chiapas.mediosindependientes.org/display.php3?article_id=108963

Fotos hermosas: http://chiapas.mediosindependientes.org/display.php3?article_id=108969

Otras fotos: http://chiapas.mediosindependientes.org/display.php3?article_id=109003

Fiesta por el primer aniversario de las JBG en el caracol Torbellino de Nuestras Palabras

La Jornada
México D.F. Martes 10 de agosto de 2004

Los acuerdos de San Andrés se cumplen mediante las juntas de buen gobierno

Los zapatistas reportan avances en salud y educación Los “errores nos van a mejorar”

Morelia, Chis., 9 de agosto. “Estamos en una gran fiesta de primer aniversario. Hoy también estamos diciendo al pueblo de México y al mundo entero que los acuerdos de San Andrés se están cumpliendo en los pueblos zapatistas y no zapatistas a través de la juntas de buen gobierno (JBG)”, expresaron en su mensaje los miembros de la junta del caracol Torbellino de Nuestras Palabras, esta noche después de las 22 horas.

“Compañero, tu trabajo y tu sacrificio no es en vano. Estamos demostrando al mundo que sí se puede. Sabemos que hemos cometido errores. Y que esos errores nos van a mejorar. Hemos avanzado en algunas de nuestras necesidades, como salud. Ahora tenemos cinco clínicas y faltan dos. En educación tenemos promotores en los siete municipios, y seis escuelas municipales.”

Luego de enumerar campañas de vacunación y desparasitación, la JBG expresó “muchas felicidades a todos nosotros”, y lanzó vivas “a los presentes y no presentes”, a las bases de apoyo zapatistas, a las juntas, al subcomandante Marcos y a la sociedad civil nacional e internacional.

Con tres días de celebraciones deportivas y culturales y jornadas de baile a noche entera, los indígenas de la región Tzotz Ch’oj conmemoraron el primer año de funcionamiento de su JBG Corazón del Arcoiris de Nuestra Esperanza en este caracol donde se dieron cita más de mil personas, bases de apoyo del EZLN.

Provenientes de los siete municipios que corresponden al caracol Torbellino de Nuestras Palabras (17 de Noviembre, Che Guevara, Miguel Hidalgo, Primero de Enero, Olga Isabel, Vicente Guerrero y Lucio Cabañas), estos campesinos tzeltales y tojolabales son precursores, en cierto modo, de la estructura autónoma que conformó las cinco JBG zapatistas.

La suma de experiencias diversas en los municipios rebeldes, que hace un año transformaron los Aguascalientes en caracoles se alimentó de los trabajos y proyectos colectivos. La regionalización de estos siete municipios (del área Comitán- Altamirano-Ocosingo-Chilón) se agregó a las enseñanzas de la práctica directa en la selva (La Realidad y La Garrucha), los Altos (Oventic) y la zona norte (Roberto Barrios).

Hoy es evidente que las JBG ya no son sólo una forma de organización de los rebeldes. Son factor ineludible en la gobernabilidad de los territorios indígenas de Chiapas. Lo saben bien muchos ayuntamientos oficiales, así como los gobiernos federal y estatal.

Fiesta de todos

Al anochecer, siete tambores y una aguda flauta de carrizo interpretan una danza ritual interminable a un lado del brevísimo altar guadalupano rodeado de flores y agujas de pino. El piso del auditorio del caracol Torbellino de Nuestras Palabras está cubierto de juncia fresca. Los músicos, ancianos y flacos, disimulan su presencia en la penumbra.

Afuera, a pocos pasos de esta ceremonia privada, transcurren los torneos deportivos y el día celebratorio. Dos equipos de muchachas tojolabales y tzeltales disputan una partida de básquet con la pasión que hicieron famosa, precisamente en esta región, las mujeres de San Miguel Chiptic en las fotos de Sabastiao Salgado. En plena temporada olímpica, sus esfuerzos pueden parecer rudimentarios, pretecnológicos. Pero en esos vestidos (rojos, azules, amarillos, naranja, violeta), sus rostros redondos y sudorosos son un himno a la alegría.

Con esa mezcla muy suya de “rebeldes primitivos” y adelantados de la comunicación y la resistencia globales, desde ayer domingo y por primera vez, parte de las celebraciones de los zapatistas efectuadas en las montañas chiapanecas fueron transmitidas en vivo vía Internet por el Centro de Medios Independientes-Chiapas; la narración incluyó videos, documentos y, “por ratitos”, según el propio centro, retransmisiones de la señal de Radio Insurgente, que de ahí pudo bajarse a la frecuencia modulada de cualquier aparato de radio en el mundo.

Sin importar las condiciones de pobreza de los pueblos que resisten, la autonomía va haciendo posibles escuelas propias, generación de energía eléctrica, experiencias sanitarias alternativas, comercio justo, en fin, infiltraciones directas en los canales mediáticos de alcance planetario. Dos conclusiones ya no tan preliminares: los pueblos rebeldes pueden solos, y además, no están solos.

Oventic: Los caracoles muestran que pueblos indígenas son capaces de gobernarse, señala |

La Jornada
México D.F. Martes 10 de agosto de 2004

JBG llama a los zapatistas a continuar construyendo sin miedo su autonomía

Pide a la sociedad civil nacional e internacional más apoyo “en la forma que puedan”

Oventic, Chis., 9 de agosto. La junta de buen gobierno (JBG) de los Altos de Chiapas llamó a todas las comunidades zapatistas a “no tener miedo de seguir construyendo nuestra autonomía”, porque “los pueblos indígenas deben organizarse y gobernarse solos, de acuerdo con su forma de pensar y de entender y sus intereses, tomando en cuenta sus culturas y costumbres”.

Al dar lectura a un mensaje político este mediodía, la JBG Corazón Céntrico de los Zapatistas Delante del Mundo, que tiene su sede en esta comunidad tzotzil del municipio de San Andrés Larráinzar, instó a miles de zapatistas reunidos aquí a seguir adelante en su lucha y a continuar resistiendo “por defender nuestro derecho a la libertad, a la democracia, a la autonomía y a la justicia para todos y todas”.

Los integrantes de la JBG, ante bases de apoyo, autoridades municipales autónomas, responsables locales y regionales, insurgentes, milicianos, autoridades educativas, de salud, culturales, religiosas y numerosos visitantes de distintos países que asistieron a las celebraciones por el primer año de funciones de la estructura de gobierno zapatista, señalaron que “trataremos de seguir cumpliendo con nuestro deber al servicio de nuestros pueblos, pero también ustedes deben seguir organizándose para avanzar juntos en la construcción de nuestra autonomía”.

Recalcaron que cumplir un año de la instalación de los caracoles y las JBG en territorio zapatista “es muestra de que los pueblos y municipios autónomos pueden gobernarse solos”.

Este lunes, después de un baile que terminó durante la madrugada, continuaron los actos culturales programados por la JBG como parte de las festividades con motivo del primer aniversario de su instalación. Se presentaron grupos musicales de distintas comunidades, bailables tradicionales, y hubo declamación de poesía.

En este contexto, al mediodía los 14 miembros de la JBG encabezaron el principal acto político, para dar a conocer un mensaje a los aproximadamente 3 mil indígenas zapatistas e integrantes de la sociedad civil nacional e internacional que hace dos días comenzaron a concentrarse en esta comunidad.

“Al cumplir hoy un año de su humilde servicio con el fin de gobernar a los pueblos zapatistas y no zapatistas que habitan en el territorio del caracol de Resistencia y Rebeldía por la Humanidad, quiere compartir con todos ustedes su alegría, pero también su preocupación por la situación de los pueblos en resistencia”, manifestó la JBG.

Hace un año, se recordó, los pueblos indígenas zapatistas decidieron formar sus propias autoridades autónomas y su JBG como máximo representante ante todos los pueblos y autoridades. “Por eso este aniversario no lo podemos olvidar, sino que los pueblos deben celebrar cada año”, acotaron.

Ante los miles de asistentes que escuchaban atentos, la JBG que agrupa siete municipios autónomos de los Altos de Chiapas añadió: “compañeros y compañeras, conocemos bien el sufrimiento en que nos encontramos como pueblos zapatistas, porque estamos viviendo y luchando en la forma de resistencia y rebeldía; porque tenemos que aguantar todos los golpes de los malos gobernantes de nuestro país, que han traído a nuestros pueblos más hambre y miseria, más enfermedades y muerte para nuestros niños, más inseguridad y miedo para nuestros pueblos; por los miles de soldados federales, policías, paramilitares y judiciales que siguen amenazando y persiguiendo a los pueblos que luchan por defender sus derechos”.

Indicaron que por ello es necesario seguir adelante con la lucha y resistiendo, “ya no debemos regresar atrás, sino caminar siempre hacia adelante”, destacó la JBG, cuyos integrantes fueron recibidos con fuertes aplausos.

A la sociedad civil nacional e internacional les pidió que “sigan apoyándonos en la forma que puedan”, y los invitó a que se organicen en sus pueblos y países para “luchar juntos contra las injusticias que sufrimos millones de seres humanos en todo el mundo”.