Declaración de estudiantes de Cordoba

20.Ago.05    Análisis y Noticias

Primera declaración conjunta de las casas de estudio pre-universitarias de Córdoba

A lo largo de la historia han intentado acallar las voces de un pueblo que se levantaba para defender sus derechos y reivindicaciones en busca de su dignidad.
A lo largo de la historia han intentado dividir a este pueblo para disminuir la fuerza de su lucha, privándolo del crecimiento que reside en la integración. De este modo se instaló una idea de sociedad en la que prevalecen los intereses individuales sobre los colectivos y el progreso de unos se basa en el perjuicio de otros.
Hoy el país entero está en lucha y, querramos o no, nos pertenece. La situación nacional no da lugar a que nos acallen ni a que nos dividan.
La juventud cordobesa se levanta por la Educación: Es hora de hacer posible lo necesario.
Si la Educación es el pilar en el que se apoya la realidad y observamos que la realidad es desfavorable, es lógico pensar que la Educación a la que tenemos acceso ha sido diseñada siguiendo un proyecto de país en respuesta a las ambiciones de las grandes potencias y no a las necesidades de las mayorías populares.
La Educación con la que contamos es una Educación elitista, dirigida a un sector reducido de la población ya que presenta sucesivas trabas económicas.
La Educación con la que contamos no garantiza la alfabetización en la escuela primaria y tampoco la capacitación necesaria para ingresar a la universidad en las escuelas secundarias.
La Educación con la que contamos es la que destruye las escuelas técnicas para cancelar la industria nacional.
La Educación con la que contamos no dispone de docentes con salarios dignos y las decadentes condiciones edilicias no permiten el normal desarrollo de la actividad educativa.
Evidentemente, la poca valoración de la Educación se ve reflejada en el escaso presupuesto que le ha sido asignada y que progresivamente ha ido disminuyendo. En el año 2001, por ejemplo, en el pico de una de las peores crisis económicas por las que ha atravesado nuestro país, la suma de dinero destinada a la educación universitaria era aún mayor que la que se destina en la actualidad.
Esta es la Educación de hoy, en la que solo el 8% de la población estudiantil ingresa a la universidad, y del total, tan sólo el 4,4% egresa con un título universitario.
Esta es la Educación de hoy, la Educación pública y gratuita en la que hay que pagar para poder acceder a ella.
Como estudiantes de las escuelas medias de la Universidad Nacional de Córdoba, Colegio Nacional de Monserrat y Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano, sostenemos y confiamos en una idea de Educación completamente diferente.
Entendemos que la realidad no es un escenario establecido e independiente a las acciones que realizamos sino un espacio de construcción cotidiana en el que como jóvenes somos protagonistas. Estamos seguros de que la Educación debe posibilitarnos las herramientas para analizar críticamente a la realidad y a partir de aquí formular nuevas alternativas. La Educación que el pueblo necesita es la que permite formar el propio pensamiento, ya que de aquí surgirá su integración, la cual ha de conseguir el cambio en la situación en la que se encuentra.
Consideramos que para que el pueblo pueda ser libre y para que el sujeto tenga la capacidad de elección, la enseñanza no debe estar basada en preceptos religiosos que funcionen como verdades indiscutibles y obstruyan la libertad del pensamiento. Exigimos que no se nos determine una sola manera de entender al grupo familiar, al sujeto, al ciudadano, a la sexualidad, a la sociedad. No podemos permitir que se nos imponga la idea de que la realidad es elaborada por una presencia externa y no por la fuerza del pueblo y sus acciones.
El Estado debe garantizarnos una Educación de alto nivel académico y sólido desempeño pedagógico. Debemos contar en la escuela primaria y secundaria con las armas suficientes para poder ingresar a la universidad, capacitarnos y salir de esta con un título que nos califique para desenvolvernos laboralmente en lo que nos hemos especializado y nos compete.
La Educación debe estar en constante replanteo y reelaboración para que pueda responder a los constantes cambios coyunturales que se desarrollan en la sociedad; debe ser un espacio de participación de la comunidad, un punto de encuentro en el que todos los sectores se involucren. Nuestro reclamo es que los estudiantes participen en la discusión, producción y transformación de los contenidos educativos como parte activa de la realidad que con éstos se pretende cambiar.
Por esto es que necesitamos, y porque necesitamos exigimos un lugar en el Honorable Consejo Superior de la Universidad como el gobierno de la Institución, donde se discuten las políticas educativas, las cuales nos afectan directamente. Nos han dejado al margen de la participación en la toma de decisiones que rigen el funcionamiento de nuestras escuelas. Y ya lo dijeron los reformistas de 1918: “La autoridad, en un hogar de estudiantes, no se ejercita mandando, sino sugiriendo y amando: enseñando”.
Aquí también encontraremos el espacio que nos corresponde en el debate sobre la distribución presupuestaria, que al ser el dinero que la sociedad toda destina a nuestra formación y al sabernos a nosotros como sujetos activos en el proceso educativo, debemos estar presentes para exigir que la repartición asegure la dignidad docente, la dignidad no-docente y la dignidad estudiantil.
Está claro que el reclamo que estamos realizando no se limita a lo económico-presupuestario, esto es solo un reflejo del valor que le da la sociedad a la Educación: he aquí nuestra principal bandera; pero la calidad de la Educación está ineludiblemente condicionada por las disponibilidades que tenga para desenvolverse.
La Educación debe ser la primordial inversión del Estado porque es lo que permite el desarrollo de una nación. Por eso exigimos un urgente aumento de presupuesto acorde a las necesidades aquí expuestas.
Asimismo, vehementemente sostenemos: la Educación no es un privilegio, la Educación no es un servicio. Es un derecho, y una obligación del Estado garantizarla para todo aquél que quiera crecer en suelo argentino. Por lo que apelamos a esta certeza para exigir el inmediato cese de todo tipo de restricción en el ingreso y la permanencia en los estudios de todos los niveles.
Instamos a la eliminación de todo arancel y a otorgarle la posibilidad a la juventud de formarse íntegramente en los tres niveles educativos.
Exigimos una Educación laica, de calidad, pública y gratuita. Es posible. Porque es necesaria.
Una vez más, las casas de estudio reclaman a sus verdaderos dueños: los estudiantes.
Y en las dos escuelas medias universitarias de Córdoba los estudiantes ocuparán sus aulas en respuesta de este llamado para continuar el plan de lucha y así reclamar por el correspondiente aumento de presupuesto educativo, lugar en el Honorable Consejo Superior, salarios dignos para nuestros docentes y la revalorización de la Educación en la nación.
Porque sostenemos que la única manera de adoptar un posicionamiento es estando informado y en un clima de constante reflexión.
A lo largo de la historia han intentado privar al pueblo de su lucha al estar en conocimiento común que cada vez que ésta ha surgido, se produjeron quiebres que dieron lugar a los cambios más profundos.
A lo largo de la historia han intentado imponer un proyecto de país en el que la Educación no tiene protagonismo y hoy los estudiantes pre-universitarios de Córdoba estamos unidos y desde la discusión, información, desde la búsqueda del conocimiento, no permitiremos que de ninguna manera esto así suceda.
Porque confiamos en una nación distinta.
Porque estamos convencidos de que una Educación de calidad es el motor para desdibujar todas las injusticias y desigualdades que a nivel social y cultural se hayan establecido.
Porque no vamos a permitir que la Educación siga siendo dejada para el último en el orden de prioridades que establece nuestro gobierno.
Porque la Educación es el arma para defender la cultura popular y resguardarla de los intereses foráneos que apuntan a instalarse en ella.
Porque no tenemos miedo a creer en que es posible conseguir una sociedad unida, justa y educada en la que la juventud no sólo tenga acceso a la Educación sino que, al igual que toda la sociedad, cuente con la calidad de vida necesaria como para desempeñarse óptimamente en sus actividades.
No queremos estudiantes incapacitados para defender su propio pensamiento, pero tampoco jóvenes sin las facultades para luchar por los intereses de todos.
En el país distinto que estamos construyendo el futuro no es un horizonte difuso sino la sólida representación del resultado de nuestras acciones.
En el país distinto que estamos construyendo el presente es la convicción, la honestidad, el trabajo y la lucha. Porque la lucha también es Educación.
En el país distinto que estamos construyendo cada uno es tan importante como la persona que tiene al lado, y la posibilidad de mirar juntos hacia delante dará la pauta de que el pueblo estuvo bien educado.
Porque hoy en cada discusión, en cada asamblea, en cada movilización, en cada canción, en cada lucha, estamos escribiendo la historia. Estamos construyendo la transformación del país.

Estudiantes
del
Colegio Nacional de Monserrat-Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano