Violentos incidentes culminan con incendio de trenes en suburbio de Buenos Aires

06.Nov.05    Análisis y Noticias

BUENOS AIRES -
Al menos 17 personas resultaron heridas durante violentos incidentes registrados en una estación de trenes en las afueras de Buenos Aires cuando centenares de pasajeros, indignados por las demoras en el servicio, prendieron fuego a dos trenes y atacaron comercios cercanos.

Se violentaron desesperados

“De ninguna manera se puede entender esta reacción contra un medio de transporte porque ahora no sólo está suspendido totalmente el servicio del (Ferrocarril) Sarmiento sino que mañana habrá dos formaciones menos”, dijo Gustavo Gago, portavoz de la compañía Trenes de Buenos Aires (TBA), concesionaria de ese ferrocarril, a un canal de televisión local.

Los disturbios comenzaron alrededor de las 8:30 horas (11.30 GMT) cuando los pasajeros que aguardaban el tren en la estación de Haedo -unos 15 kilómetros al oeste de Buenos Aires- reaccionaron con violencia luego de que la compañía anunció que la formación, con unas 2 mil personas a bordo, no saldría por problemas técnicos.

Los pasajeros entonces comenzaron a apedrear los vagones y romper los vidrios mientras la policía intentaba controlar a la multitud disparando balas de goma.

Los vagones ardían

Minutos después de iniciados los incidentes, decenas de hombres con el rostro cubierto prendieron fuego a varios vagones y un patrullero que se encontraba en el lugar y atacaron a los agentes de policía.

Seis oficiales resultaron heridos y debieron ser trasladados a un hospital cercano para ser asistidos.

“Sobre el hartazgo de la gente algunos aprovecharon para iniciar los incidentes”, dijo el subsecretario de Seguridad de la localidad de Morón, Juan Carlos Martínez, sin identificar a los agresores.

La policía informó que en total 17 personas resultaron heridas, unas 60 fueron detenidas y dos trenes -cada uno de ocho vagones- y tres patrulleros fueron completamente incendiados.

También sufrieron destrozos varios comercios y un banco cercanos a la estación, que quedó casi completamente consumida por las llamas.

Cinco horas después del inicio de los enfrentamientos la policía logró tomar el control de la estación, mientras algunos vagones continuaban ardiendo.