Mueren 24 haitianos que escapaban a República Dominicana. Fuertes protestas en la frontera

15.Ene.06    Análisis y Noticias

14 de enero:
DAJABON.- El pueblo de Ouanaminthe percibe que los dominicanos mataron a tiros a los 24 haitianos ilegales, que al parecer perecieron asfixiados en el interior de la furgoneta que los transportaba desde aquí hasta Santiago.

Alguien le hizo creer la especie de que los haitianos fueron asesinados por civiles y militares dominicanos, que los sacaron de sus casas y centros de trabajo en algún punto de la región Norte.

Eso es lo que gritan en creole, desde el otro lado del Masacre y vociferan: “ustedes mataron a los 24 haitianos, ustedes son unos criminales”.

Tan firme es su creencia que hasta el cónsul en Dajabón, Maky Roberts, que intentó convencerlos de que se trató de un accidente, recibió por represalia el incendio de la vivienda de sus familiares, que tuvieron que huir del lugar.

Un Robert asustadizo, representante de un gobierno que en breve se despide, rehusó referirse a las represalias tomadas contra él después que coordinó el entierro de 24 haitianos y acompañó el camión que transportó los cadáveres hasta el cementerio de Ouanaminthe.

En protestas por las muertes, la aldea se lanzó a una huelga que durará hasta que se les pase la rabia y la indignación a sus pobladores.

Anoche sonaron muchos disparos en Ouanaminthe, cuyas calles son vigiladas hasta las seis de la tarde por los miembros de la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (Minustah).

12 de enero:
Fue atacado a tiros y pedradas en Juana Méndez, Haití, el camión que llevaba los cadáveres de los 24 haitianos asfixiados en una furgoneta el pasado martes, por lo que el conductor tuvo que retornar con la fúnebre carga a Dajabón.

El hecho se produjo a media mañana en la proximidad del cementerio de Juana Méndez donde serían sepultados.

Cuando se originó el tiroteo, habían desmontado del camión tres de los 24 cadáveres, que quedaron a la intemperie en el camposanto.

El camión era escoltado por soldados de la Misión de Seguridad de las Naciones Unidas en Haití (Minustah), después de varias horas de discusión entre autoridades dominicanas y haitianas.

Desde las primeras horas de este jueves las autoridades haitianas alegaban que no disponían de transporte ni seguridad para recibir los cadáveres.

El camión en el que llevaban los cuerpos fue contratado por la Procuraduría General de la República y era conducido por José Ramón Jáquez, quien narró que la agresión se produjo al llegar al camposanto.

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El procurador adjunto, licenciado Frank Soto, director del Departamento de Tráfico Ilícito de Personas, autorizó este mediodía sepultar en una fosa común los 21 cadáveres que permanecían en el interior del camión.

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La entrega de los cadáveres fue coordinada por el procurador adjunto, licenciado Frank Soto, director del Departamento de Tráfico Ilícito de Personas, y el cónsul haitiano en Dajabón, Maky Robert.

De los 24 haitianos muertos sólo uno había sido identificado esta mañana, labor que le fue transferida a las autoridades de Haití.

Eran parte de un grupo de 69 indocumentados que cruzaron la frontera en la furgoneta cerrada Mitsubishi, blanca, placa L166445, conducida por Elvis Rafael Rodríguez, quien se encuentra detenido junto a su ayudante Esteban Martínez Rosario. También está detenido Germán Antonio Tatis.

Esta mañana fue reforzada la vigilancia en torno a los consulados dominicanos en Juana Méndez y Cabo Haitiano, a fin de evitar daños del personal que labora allí.

En una tragedia similiar, 22 dominicanos murieron asfixiados el cinco de septiembre de 1980, en el interior de un tanque de lastre del carguero de bandera panameña Regina Express que estaba anclado en el puerto de Santo Domingo.

El grupo intentaba viajar de polizón hacia Estados Unidos, pero la tripulación del barco cerró el tanque, lo que impidió la entrada de oxígeno a los ilegales.

El procurador general de la República, licenciado Francisco Domínguez Brito, solicitó ayer medidas de coerción contra acusads de participar en el trasiego ilegal del grupo de haitianos.

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Cerca de este mediodía llegaban a Dajabón decenas de camiones cargados con productos agrícolas y artículos comestibles a participar mañana en el tradicional mercado de los viernes en esta zona fronteriza.

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Los traficantes habrían cobrado 3,000 gourdes a cada uno de los indocumentados, entre los que había 61 hombres, seis mujeres y dos menores de edad, según dijo a las autoridades uno de los sobrevivientes.

De los 24 cadáveres, las autoridades encontraron 11 en el paraje La Mina de Cacheo, y 13 en La Barranquita, jurisdicción de Los Guayacanes, en Mao.

El grupo fue transportado desde la frontera en el camión alquilado a la compañía Bengi Rent Car. Se desconoce el paradero de al menos 30 indocumentados que venían en el vehículo.

Las autoridades establecieron que fue en la residencia de Germán Antonio Tatis, en la calle Respaldo Sabana Larga, número 19, del barrio Norte en Dajabón, donde se escondieron los 69 indocumentados antes de salir con destino al Cibao.

11 de enero:
Veinticuatro haitianos murieron asfixiados anoche cuando eran transportados clandestinamente en una furgoneta, informó hoy la Policía.

Los cadáveres de once haitianos fueron hallados anoche en el paraje La Mina de Cacheo, en Mao, y trece esta mañana en La Barranquita, de Los Guayacanes, de esa provincia Valverde.

El general Simón Díaz, portavoz de la Policía, dijo que los once cadáveres hallados en La Mina, fueron lanzados allí por desconocidos que transportaban clandestinamente haitianos en una furgoneta Daihatsu, placa L-166444.

El oficial dijo que al parecer se asfixiaron dentro de la furgoneta.

Informó que otros seis haitianos están hospitalizados en Santiago y Mao, respectivamente.

Comunicó que la Policía allanó la residencia de Germán Antonio Tatis, de la calle Respaldo Sabana Larga, número 19, de Dajabón, porque es señalado por el haitiano Fane Ube como la persona que albergó en su residencia a 69 de ese grupo de ilegales.

El general Díaz dijo que el grupo de ilegales, compuesto por 61 hombres, seis mujeres y dos menores, fueron traídos por la zona de Dajabón.

Informó que en Santiago fueron detenidos Elvis Rafael Rodríguez Ortiz, conductor del camión, y su ayudante Esteban Martínez Rosario.

Explicó que el camión, que está en poder de la Policía, tiene un rótulo que dice Bengil Rent Car. Dijo que en Impuestos Internos está registrado a nombre de Anthony Leonel Acevedo Batista.

El portavoz manifestó que en el curso de las investigaciones la Policía determinó que otros 13 cadáveres de haitianos fueron encontrados en Los Guayacanes, caso que es investigado por el coronel José Damián Pujols.

Dijo que el jefe de la Policía, mayor general Bernardo Santana Páez, formó una comisión integrada por el general Luis Darío de la Cruz Consuegra, director regional Cibao Central, y los coroneles José Polanco Gómez y José Antonio Ceballos, para investigar esos hechos.

Expresó que la comisión se trasladó anoche mismo a Mao, Esperanza y Dajabón a realizar las pesquisas de lugar.

El general Díaz dijo que el jefe de la Policía le da seguimiento a las investigaciones.

El Ejército

El jefe del Ejército, mayor general José Ricardo Estrella Fernández, dispuso una exhaustiva e inmediata investigación del caso.

El jefe militar envió al subjefe, general Aurelio López Lajara, a dirigir las investigaciones.

El mayor general Estrella Fernández llegó más temprano que de costumbre a su oficina e inmediatamente convocó al jefe de la División de Intelinecia G-2, general César Concepción, y a todo su estado mayor.

Estrella Fernández se comunicó y recibió informes de los comandantes de la Segunda y Cuarta brigadas del Ejército, con sede en Santiago y Mao, respectivamente, así como del nuevo jefe de Dajabón, coronel Terrero Ruiz.

Con este caso el coronel Terrero Ruiz se somete a su primera prueba de fuego.

El tráfico de ilegales se produce en momentos en que el Ejército realiza la segunda jormada de la operación “Vaquero II”, durante la que se han incautado decenas de armas de fuego y se ha frenado el tráfico de ilegales, durante una semana.

En el Ejército se consideró ese “cruce” como un desafío a la autoridad, lo que Estrella Fernández dijo que no tolerará.

Se espera que en el curso del día, el sujefe del Ejército rinda un informe del caso al mayor general Estrella Fernández.

Se tratará de determinar si en el tráfico de esos haitianos hay algún militar involucrado o si alguna patrulla disparó contra los vehículos en los que viajaban.

Mañana por la mañana viajará a Dajabrón el jefe del G-2, general Cooncepción, para evaluar la marcha de la segunda jornada de la operación “Vaquero II”.

La primera jornada de la operación “Vaquero II” se hizo a mediados del año pasado, cuando ganaderos de la zona denunciaron el robo frecuente de reses que eran llevadas hacia Haití.

Esa operación, costosísima, por el uso de cuatro helicópteros y más de 500 hombres, se extendió durante casi tres semanas.

Estos accidentes se producen en momentos en que ha sido reforzada la vigilancia a lo largo de la frontera, por la doble ocasión de las elecciones del 13 de marzo en Haití y por la muerte del general brasileño Urano Teixeira da Matta Bacellar.

14 de enero:
DAJABON.- Grupos de haitianos que se movilizaron ayer del lado de Haití a orilla del río Masacre, fronterizo con territorio dominicano, trataron de violar la seguridad por las aduanas de esta ciudad, en medio de una estado de tensión durante el cual se registraron disturbios y protestas contra el gobierno dominicano.

Durante los incidentes, los haitianos lanzaron piedras y palos contra los periodistas haitianos y extranjeros que cubrían las incidencias de la protesta, así como contra soldados y miembros de las fuerzas pacificadoras de las naciones Unidas, poco después que rehusaran participar en la feria bilateral en este municipio.

Estos haitianos rechazaron participar en el mercado bilateral, pero poco después de la 11:00 de la mañana intentaron penetrar a territorio dominicano, donde fueron impedidos por los soldados del Ejército Nacional que vigilan la frontera.

Luego, estos grupos fueron desalojados por miembros de la Policía haitiana. El consulado haitiano en esta ciudad estuvo cerrado en las primeras horas del día y fue reabierto después, pero ninguna autoridad haitiana quiso referirse al caso.

Asimismo, varios haitianos que viven del lado dominicano se presentaron a la frontera, pero rechazaron hablar sobre el caso.

Por su lado, el general César Concepción Fernández, jefe de inteligencia del G-2 del Ejército Nacional, declaró que han reforzado la vigilancia en la línea divisoria y que “de aquel lado, ellos tienen derecho de hacer sus protestas”.

El oficial también observó gran parte de la protesta de los haitianos, parte de los cuales luego trataron de comprar mercancías en las cercanías del río, pero fueron impedidos por los militares, quienes sólo dejaron pasar a comprar a algunas mujeres.

Sin embargo, algunas de estas fueron asaltadas y agredidas por sus compatriotas, cuando llegaban a la otra orilla del río correspondiente al lado de Haití.

Periodistas y militares dominicanos observaron a mujeres haitianas llorando porque sus compatriotas en protesta les arrebataban las mercancías y huían del área con las mismas. Ayer, en toda esta ciudad fronteriza hubo un gran despliegue militar y las tropas que se dispersaron en distintas zonas registraban los vehículos que entraban y salían del municipio. También en los puestos de chequeos, las requisas fueron aumentadas.

Un helicóptero del Ejército Nacional se mantuvo sobrevolando el área desde Manzanillo hasta Villa Anacaona, por el municipio de Restauración. Se comentó, pero no fue confirmado, que un grupo de haitianos fue apresado cuando se disponía ingresar ilegalmente a territorio dominicano.

Por otro lado, Ramón Javier, importador de mercancías, consideró que el gobierno comete un error con cerrar la frontera “porque debe tomar en consideración las personas que viven de este comercio que mueve más de RD$%60 millones semanales”.

Entiende que la feria debe ser abierta el próximo lunes, no sólo para beneficio de los haitianos, sino de los productores de dominicanos.