Recuento, crónicas y testimonios de la ocupación de tierras de los peludos uruguayos de Bella Unión

06.Mar.06    Análisis y Noticias

Año 1, No. 1 Montevideo, 5 de marzo de 2006

EDITORIAL

SER ECO DE OTRAS VOCES

LOS PELUDOS DE BELLA UNIÓN OCUPAN TIERRA PARA TRABAJAR

El pasado 15 de enero, 56 familias de “peludos”, pequeños agricultores y trabajadores de la industria de la caña de azúcar ocuparon pacíficamente en Bella Unión, un predio de 36 hectáreas que se encontraba abandonado desde hacía más de 10 años.

Los ocupantes pertenecen a la Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas (UTAA); al Sindicato de Obreros de CALNU, Artigas (SOCA); y a la Asociación de Pequeños Agricultores y Asalariados Rurales de Bella Unión (APAARBU)

La realidad en Bella Unión es muy cruda:

- Había 9.000 hectáreas de caña plantada… hoy sólo quedan 3.000 hectáreas
- Las zafras de 7 meses, quedaron reducidas a 2 meses.
- Los salarios de los obreros industriales y agrícolas, cayeron en más de un 50%.
- Los niveles de desocupación, subieron a más de un 80%.

Tan pronto tomaron esa tierra, los ocupantes la prepararon para producir caña y alimentos, en el marco de un emprendimiento de trabajo solidario que les permita paliar la dramática situación de pobreza que padecen.

La ocupación se viene desarrollando en condiciones de extrema dureza: en un campo pelado y sin sombra, donde hacía más de 10 años que no se plantaba; sin agua ni electricidad; al abrigo de algunas carpas, insuficientes; y en condiciones de salubridad muy precarias.

El campamento montado en el predio se mantiene gracias al apoyo de sindicatos y organizaciones sociales cuyo aporte ha sido decisivo para la consolidación de esta experiencia, que tiene como único objetivo la creación de fuentes de trabajo para familias que quieren forjarse una vida digna con sus propios medios. Pero, la mayoría de la población ignora lo que están viviendo, lo que están padeciendo, los habitantes de esa tierra ignorada, de ese Uruguay desconocido.

La Comisión de Apoyo x Tierra, desde el primer momento, se planteo como objetivo ser la caja de resonancia, el eco de esas voces que se elevaron reclamando TIERRA PARA TRABAJAR. Voces que germinaron en ese norte uruguayo tan alejado de las grandes ciudades, tan alejado de las grandes concentraciones de trabajadores urbanos de la industria y los servicios, tan alejado de los miles de excluidos, tan sin tierra y tan sin trabajo, tan hambreados y tan ignorados, como los peludos de Bella Unión.

En una primera etapa se logro dar una buena difusión a la ocupación y a la proclama que la justifica. Hemos intentado compartir las alegrías y sinsabores de la ocupación, para que pase a ser una experiencia de todos y para todos. No lo hemos logrado. No podemos lograrlo solos.

No podemos basarnos en los medios de comunicación de masas, que priorizan la noticia del día, pero no están dispuestos a realizar el seguimiento de un proceso de construcción colectiva, un proceso de autogestión, una demostración de que los de abajo pueden. Un proceso que los medios de comunicación consideran un mal ejemplo.

Por todo eso es que tenemos que apoyarnos en lo que tenemos. Hoy no tenemos posibilidad de editar una publicación en papel, que tiene que estar al alcance de todos, para que cumpla su función de educación popular.

Hoy, humildemente, podemos sacar un boletín en Internet, con lo cual esperamos llegar a más gente que la que compra los diarios, para lo cual basta con que cada uno de nosotros reenvíe este mensaje a su lista de correo. Pero no alcanza, así no llegamos a las grandes mayorías que ni compran diarios ni tienen Internet.

Para llegar a ellas y ellos es que confiamos en ti lector o en ti lectora. Te pedimos que hagas una copia, por lo menos, de cada boletín y la hagas circular o la pegues en una cartelera. También podemos leer el boletín en una radio o en una rueda de amigos. Luego podemos dar otro pasito, y otro… y quien sabe que otra cosa más podemos hacer. Lo que sí sabemos es que nos podemos quedarnos quietos, porque “la causa de los pueblos no admite la menor demora”

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DIARIO DEL CAMPAMENTO DE COLONIA ESPAÑA

Capitulo 1: PRIMERA SEMANA DE OCUPACIÓN

Domingo 15 de enero.- Ocupación de 36 hectáreas en Colonia España, Bella Unión por parte de 26 familias. Se ingresa al predio trabajando la tierra, y construyendo un galpón para asentarse y un baño. Se designa a 4 compañeros en asamblea de la ocupación quienes serán los voceros y encargaran de la prensa. Se transmite por radio Bella Unión, en el espacio de UTAA, un comunicado elaborado por las organizaciones y se difunde por altoparlante la causa de esta medida. Se hace presente en las tierras ocupadas oficiales del destacamento policial de Colonia España y luego lo hacen desde Bella Unión.

Lunes 16 de enero.- Se hace presente en la ocupación la prensa nacional, y local. Se recibe una intimación de desalojo por parte de la justicia, la cual no es firmada, pero si toman los datos de compañeros que la reciben, a los que se les comunica que a partir de ese momento se tiene 24 horas para desalojar (la policía los considera notificados). Se decide en asamblea la posibilidad de viajar a Montevideo esa noche y se designa a dos compañeros. Se contacta al Abogado de la UNATRA, Antonio Rammauro. El subsecretario del MGAP Ernesto Agazzi hace duras criticas en las declaraciones de prensa. Se continúa trabajando la tierra.

Martes 17 de enero.- Los compañeros que se encuentran en Montevideo se reúnen con Jorge Vazquez de la presidencia de la Republica, el Secretariado del PIT CNT, el directorio del INC y el Ministro José Mújica. El Ministro José Díaz se compromete a no reprimir la resistencia al desalojo. 150 trabajadores de CALNU, CALVINOR, Rurales, vecinos de Bella Union, se hacen presente en el predio a la hora prevista del desalojo. No se desaloja a los ocupantes, la policía hacen un relevamiento de las personas ocupantes y una inspección ocular del lugar.

Miércoles 18 de enero.- Llega a la ocupación el Dr. Antonio Rammauro. El Poder Judicial emite un comunicado de prensa donde refirma su independencia del poder Ejecutivo. El INC emite un comunicado de prensa, donde reafirma la prioridad de otorgar tierras a Trabajadores Rurales desocupados y por debajo de la línea de pobreza. Se recibe a la Diputada Ivonne Passada, a parte del Secretariado del PIT CNT y a compañeros de prensa independiente dispuestos a colaborar en difusión de la ocupación.

Jueves 19 de enero.- Se reciben citaciones para el 20 de enero, a nombre de 5 compañeros. Se continúa trabajando la tierra. Llegan a la ocupación 3 compañeros de la Universidad quienes vienen dispuestos a trabajar apoyando a los ocupantes y con el fin de realizar un documental. Nos visita el compañero Wassem de Tacuarembo.

Viernes 20 de enero.- Llega a la ocupación con el fin de asistir a la audiencia el Dr. Rammauro. Después de la audiencia se realiza una asamblea en la ocupación. Asiste a la ocupación la doctora Liria Martínez quien plantea la posibilidad de enviar un medico todos los días y de realizar talleres sobre salud en la ocupación.

Sábado 21 de enero.- Se realiza con los compañeros de comunicación un recorrido por la casa de distintos referentes de la zona y compañeros de las organizaciones. Se comienza la siembra de hortalizas en dos hectáreas ya ensurcadas.

Domingo22 de enero.- A una semana de ocupación se realiza un Fogón con los vecinos de Bella Unión y CALPICA. Asistieron, aproximadamente, 60 personas. Se informo a la gente, y se realizo una guitarreada. Se festejo el cumpleaños de dos compañeros.

En un debate televisivo entre los Diputados Maseda, Passada y el Intendente de Artigas, la Diputada de MPP reafirma la necesidad de un Pacto Social en Bella Union.

(Continuara en el próximo número)

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ASÍ LA VE …

TRABAJO & UTOPÍA

LA OCUPACIÓN DE TIERRAS EN BELLA UNIÓN POR LOS SINDICATOS RURALES

Montevideo, 22/02/06 (Trabajo&Utopía, periódico del PIT- CNT).- En un amanecer de una mañana calurosa de enero, el Norteño no deja, a la entrada del Ingenio de CALNU, en la ruta, a pocos cuadras del campamento de UTAA, SOCA (Sindicato Obrero de CALNU) y APAARBU (Asociación de Pequeños Agricultores y Asalariados de Bella Unión). Desde mediados de enero los trabajadores rurales y agroindustriales ocupan 36 Hectáreas de un predio del Instituto Nacional de Colonización, abandonado hace 11 años, por el colono adjudicatario.

Llegando al campamento nos reciben dos compañeros de la seguridad interna, para identificar la procedencia de la visita.

En el fogón, con agua pronta y buen mate está el Negro Segundo Rodríguez. Se va armando la rueda y la charla, los comentarios, las noticias, van despertando al campamento. Los gurises preparan con leche en polvo un desayuno mañanero.

LA ASAMBLEA ES LA QUE MANDA

Después de los primeros mates, comienza la Asamblea de los ocupantes, en unos improvisados techos . Pero es solamente para los que ocupan, los visitantes quedamos afuera, cosa que nos parece muy bien. A la vista hay un Reglamento Interno que dice: 1-La Asamblea interna Manda, 2-Los visitantes tendrán un espacio, 3-No pueden hacer declaraciones, 4-Se llevará una lista de todo, 5-No tocar las instalaciones, 6-Evitar, entrar y salir del campamento, 7-No ingresar alcohol ni drogas. Mientras esperamos pensamos en algo que leímos por ahí que la ocupación estaba dirigida desde afuera. La participación, la deliberación interna, las voces que nos llegan de cierta distancia en cambio señalan un procedimiento serio, maduro y responsable. Sin tutelas.

Durante la mañana arribaron al campamento compañeros de Sindicatos de Montevideo, que traían aportes para la ocupación; Postales, Afutu, Taxímetros, Gráficos, Curtidores, Adeom y CX36. Una bomba de agua, cables eléctricos, aportes económicos, fueron algunos de los apoyos traídos.

Con Jorge Roda, de UTAA, ¿cómo se originó el motivo de esta ocupación?

-. Bueno, el hecho es que los trabajadores de toda la zona hemos peleado sobremanera para un proyecto muy ambicioso que teníamos para Bella Unión que era el sucro-alcoholero y en estos últimos tiempos estábamos viendo, con mucho peligro, que los trabajadores rurales y zafrales de la zona estábamos quedando, de alguna manera, fuera de ese proyecto.

Entonces viendo unas parcelas de tierra que estaban abandonadas de hace un tiempo largo y con la idea fija de instalar cuatro o cinco familias a vivir, a ganarse el sustento de esas tierras, fue el disparador de la tomada de estas tierras, de las parcelas estas. Y ahora ver, que de alguna u otra manera el gobierno recapacite en dicha situación y que seamos también incluidos.

PELEAMOS POR EL CONJUNTO DE LA SOCIEDAD DE BELLA UNIÓN

Nosotros no peleamos sólo por nosotros, peleamos por todo el conjunto de la sociedad de Bella Unión porque si esto se pone en camino que sea toda la sociedad de Bella Unión la privilegiada en estos proyectos, no solo como vemos que se está corriendo.

Jorge, qué contestamos a los que nos dicen que 36 hectáreas no van a solucionar el problema de 50, de 20, de 30 familias. Porqué 36 hectáreas?

-. Todo tiene un comienzo. En 36 hectáreas nosotros podemos entrar a poner en marcha y marcar un antecedente de por dónde tiene que ir la cosa.

Esto, lo emprendieron los trabajadores. Que quede claro que esto acá, bajo ningún punto de vista puede fracasar. Si fracasamos en este intento, fracasan todos los trabajadores a nivel nacional. Por eso es el apoyo que necesitamos de todos los trabajadores organizados de todo el país para que esto salga adelante y dejar ese precedente marcado, que esto fue posible ¿por qué?, porque los trabajadores lo hicieron posible. Pasa por ahí. Y lo otro que te digo que en el sistema sucro-alcoholero nosotros vemos, muy peligrosamente que “los de siempre” se van a quedar como dueños absolutos de la materia prima, que van a ser seis o siete que van a tener la voz cantante de toda la zona. Eso es lo que no queremos.

LA ZAFRALIDAD RURAL

Júnior Belén. ¿Venís por el Soca? Podés contarnos un poco los pasos que se han dado?

-. Nosotros, como decía el compañero Roda, lo que tratamos es poner en evidencia acá, en 36 hectáreas, el gran problema de la tierra, de la concentración de la tierra que existe en la zona. Estas tierras hace once años que están abandonadas, totalmente improductivas. En este proyecto sucro-alcoholero nosotros desde el principio venimos planteando la necesidad de que más gente fuera contemplada en el sistema productivo.

La protección para los cortadores de caña, porque en este sistema nosotros estamos viendo que se agudiza más la problemática del cortador de caña al no haber ningún tipo de exigencia a la nueva empresa para que el cortador de caña tenga algún tipo de seguridad, al menos el respeto a un convenio de condiciones de trabajo. Viendo la preocupación de que tres tipos pueden plantar diez mil hectáreas y eso limitaría mucho la posibilidad de acceder a la tierra, de que el cortador de caña tuviera una mejora en sus condiciones de vida, ya sea por la negociación de un convenio con una patronal que se ha reforzado en forma bastante importante.

Júnior, ¿cómo ha sido el apoyo del movimiento sindical, del movimiento popular, a la propuesta de ocupación?

-. Fue importantísimo. Muy grande. Creo que nos sorprendió hasta a nosotros el apoyo de la sociedad uruguaya, de gente organizada y gente no organizada, el apoyo internacional, el apoyo del Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT, como de otras Comisiones de nuestra Central que han dado un apoyo bastante importante.

Seguimos en el campamento, ahora con Enrique Bandera, alias “El Sapo”. De acá para adelante, Bandera ¿cómo seguimos?

-. Ahora tenemos todo el asunto del laboreo del asunto de la chacra, tenemos todo el trabajo de la producción, esperamos continuar con todo el apoyo que nos da el pueblo, que nos está dando el pueblo para poder plantar toda esta chacra. Demostrar que esta lucha es creíble y que es posible. Tenemos un tractor que continúa arando las tierras, tenemos un tiempo que es corto, hasta el final de marzo, porque si no se nos pasa la semilla.

Bandera, estoy sintiendo el ruido de un tractor, ¿cuánto cuesta la hora de tractor?

-. La hora de tractor está costando doscientos cincuenta pesos, el horario del tractorista y la máquina, más doscientos que significa el gasoil por hora de trabajo. Acá hicimos un trabajo primero de limpieza y hoy comienza un trabajo de profundización del terreno. Llovió un poquito y creo que ahora se pueda hacer un trabajo mejor, en el que nosotros podamos entrarle mejor a la tierra, profundizar más, después hay que meter otros tractores chicos para todo el trabajo de surcar.

Tenemos que cortar la caña, tenemos que ver el trabajo del abono, tenemos que hacer gestiones de aquí para delante de cómo solucionamos el abono de base, si vamos a tener la ayuda de algún Ministerio o algo por el estilo.

¿Bandera, vos que sos de familia histórica de acá de la zona, ya finalizando esta charla, ¿cómo te sentís siendo protagonista de este hecho histórico de la primera ocupación de tierras en el Uruguay?

-. Me siento como se siente cualquier compañero. Aquí nos dejaron una escuela, la escuela de los años 64, 65, las primeras luchas que nosotros hicimos por la tierra y que se ha escuchado a nivel nacional e internacional y que dejó, sembró en el movimiento sindicalista uruguayo. Esos compañeros nos dejaron esa semilla y bueno, hoy nosotros retomamos la bandera. Este es el comienzo. Es el comienzo de una nueva etapa. Somos continuistas de otros tiempos, que vienen de Artigas en 1815 , después viene la historia de Raúl Sendic, que la continuaron los “peludos” y bueno, hoy, en el 2006, nosotros retomamos la pelea después de cuarenta y pico de años.

Segundo Rodríguez, ¿cómo ves esto de la ocupación acá en Bella Unión, con respecto a la lucha de los asalariados rurales en todo el país?

-. Lo veo como muy bueno. Es el nacimiento de una esperanza, de una realidad esperada desde mucho tiempo, ya que nosotros como trabajadores rurales agremiados, y junto con UTAA y los demás sindicatos organizados en la UNATRA, hemos estado reivindicando una reforma agraria que parecería que es muy difícil. Es muy difícil hablar de reforma agraria en este país, es muy difícil llevarla a cabo, pero por algo se debe empezar, y justamente los compañeros lo han empezado. Y bueno, y si no es de las manera que nosotros queremos, que sea todo legal, lamentablemente creo que el camino es este. Ocupar. Pero esperemos que el gobierno contemple las aspiraciones de los trabajadores que nosotros vemos que no es el mero hecho que se quiera dejar de ser asalariado para ser productor y plantar caña, y todo esto…

LOS MISMOS ACTORES PERO CON BENEFICIOS MUY DIFERENTES

Cuando regresábamos, de noche, hacia el sur, dejando a las compañeras y compañeros, sus familias en la ocupación, pasamos frente al edificio de la Junta Local Autónoma de Bella Unión. Hacía pocos días, en diciembre, habíamos estado allí con el Programa Rural de la JUNAE y Uruguay Rural del Ministerio de Ganadería y Agricultura. Hacía 41 años, que no habíamos vuelto a ese edificio de la Junta, desde una histórica asamblea que constituyó el Ingenio Alfredo Mones Quintela, luego CALNU. Desde aquellos años estuvieron, prácticamente, estos mismos actores como protagonistas: peludos, trabajadores rurales, plantadores de caña, UTAA, productores, comerciantes, políticos, vecinas, vecinos, la sociedad de Bella Unión. Algunos recibieron plata dulce y otros las amargas de la diaria sobrevivencia, apenas algunos mendrugos.

Ahora se apuesta al proyecto sucro alcoholero y esperemos que los beneficios lleguen al mayor número de pobladores de esta bella unión de pueblos.

Mientras eso los Sindicatos Rurales siguen ocupando y preparando tierras, para sembrar sus propias luchas, en espera de la cosecha.

ALGUNAS FORMAS ASOCIATIVAS EN EL AGRO URUGUAYO

En estos días, la Comisión de Reforma Agraria y Soberanía Alimentaria del PIT-CNT, la Universidad de la República, Espacio Colonización y Desarrollo, con el auspicio del Instituto Nacional de Colonización realizaron una Jornada Preparatoria sobre Formas Asociativas de Producción en el agro uruguayo.
Se brindaron aportes muy interesantes desde la experiencia de protagonistas en intervenciones en diferentes procesos de reformas agrarias en América. Desde la Unidad Cooperaria No. 1 de Cololó, las experiencias asociativas desarrolladas por MEVIR, desde los autores de la Ley de Cooperativas de Trabajadores y Asociaciones de Trabajo y de la Ley 11.029 de creación del Instituto Nacional de Colonización.

Desde la perspectiva del movimiento sindical, en particular, desde la Representación de los Trabajadores en el Programa de Capacitación Laboral del Trabajador Rural de la Junta Nacional de Empleo nos interesa estas instancias para generar debates, hacia dentro y fuera de los Sindicatos, sobre algunas pautas, a tener en cuenta, cuando nos planteamos formas asociativas de asalariados en nuestro campo.

En el movimiento sindical rural históricamente, en la década del 60, estuvieron enfrentadas concepciones de estrategias que ponían el acento en la lucha por el salario, ya que se trataban de asalariados rurales, mientras otra entendía que la lucha por la tierra era lo fundamental. Con el tiempo, en estos mas de cuarenta años, se han procesado estas visiones y hoy los Sindicatos Rurales luchan por el salario y la tierra, como partes de una misma necesidad.

Luis (Lucho) Razzetto – uno de los referentes mas importantes de la economía de la solidaridad- nos decía hace un tiempo que hay una lógica para aquellos que emprenden formas de economía solidaria asociativas, que no necesariamente condicen con otras lógicas.

A veces, decimos, que se deben organizar cooperativas agrarias de asalariados para tener como base de la militancia sindical y lugar de recule en los períodos, que no existen las zafras. Si bien esto puede tener un valor estratégico sindical importante, no es menos cierto que los emprendimientos agropecuarios y mas si son de asalariados rurales necesitan tener a quienes trabajan en ellos con la cabeza a fondo en el predio, porque sino corren el riesgo de fracasar.

En nuestro agro hay muy pocas experiencias de cooperativas de producción: Unidad Cooperaria No. 1 Cololó, Unidad Cooperaria No. 2, en Flores y que fracasó, Comunidad del Norte, en Daymán, Salto, hasta 1972, CALPACE, en el arroz, en Treinta y Tres y Cooperativa de Servicios Forestales en Arévalo, en Cerro Largo, hasta donde sabemos.

Construir una concepción sindical rural para formas asociativas en nuestro agro, en particular, incluyendo, a los asalariados rurales y capacitarnos para enfrentar esas responsabilidades, parece ser un buen tema de debate para este año 2006.

Angel Rocha *

* Programa de Capacitación Laboral del Trabajador Rural, Representación de los Trabajadores en la Junta Nacional de Empleo.

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EL TESTIMONIO DE …

GLADYS SUSANA OLIVERA

“TIERRA PARA CONSOLIDAR LA CULTURA DEL TRABAJO”

Gladys Susana Olivera es la presidenta de la Asociación de Pequeños Agricultores y Asalariados Rurales de Bella Unión (APAARBU), una de las tres organizaciones que de común acuerdo ocuparon tierras en esa ciudad del norte uruguayo.

Olivera define a APAARBU como un colectivo de productores que muchas veces se ven obligados por la necesidad a dejar sus chacras para ir a ganarse el pan en tierras ajenas.

En efecto, fundada a principios de 2005, APAARBU agrupa a pequeños productores que deben complementar sus ingresos con trabajos o changas fuera de sus predios, explica.

“En nuestra asociación hay propietarios de chacras chicas y arrendatarios de parcelas que no alcanzan a una hectárea y en algunos casos ni a media hectárea. Con ese problema de escala, no se obtiene lo necesario para vivir”, señala.

“Por eso necesitamos tierra”, subraya Olivera, quien acompañó, el pasado 15 de enero, la ocupación de 36 hectáreas fértiles pero abandonadas, ubicadas en el paraje Colonia España.

La ocupación, decidida en conjunto por APAARBU, la Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas (Utaa) y el Sindicato de Obreros de Calnu Artigas (SOCA), no responde a los intereses de grupos políticos ni tiene otro objetivo que obtener tierras para trabajar, afirma Olivera.

La participación de los agricultores chicos en el cultivo de caña de azúcar es uno de los temas que integra la plataforma de APAARBU. Por ejemplo, una de sus demandas es que se contemple la situación de las familias que aspiran a que Colonización les adjudique tierras para plantar caña.

APAARBU señala que para esa adjudicación se debe considerar la entrega de áreas rentables y sustentables y tener en cuenta como principio rector la necesidad de cada grupo familiar.

Olivera subraya que la situación que sufren los pequeños agricultores nunca fue debidamente atendida por las autoridades, no obstante las intensas gestiones realizadas por APAARBU.

Las reivindicaciones de APAARBU están centradas, como las de Utaa y Soca, en la democratización de la tenencia y el uso de la tierra, condición que considera indispensable para construir un nuevo país y una Bella Unión “más productiva y más justa social y económicamente”.

Olivera añade:

“APAARBU agrupa a familias que están acostumbradas al esfuerzo.
Lo que queremos es lograr una vida digna, que nuestras familias puedan construirse un futuro mejor radicadas y produciendo en sus predios. Nuestra vida está basada en la cultura del trabajo y por eso estamos pidiendo tierra para trabajar”.

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EL TESTIMONIO DE …

JUNIOR BELÉN

“LA TIERRA NO SE REPARTE COMO SI FUERAN RAVIOLES”

En su campamento, los ocupantes de 36 hectáreas que estaban abandonadas en Bella Unión hablan de sus objetivos, de los contenidos fundamentales de su lucha. Esta es la opinión de Junior Belén, dirigente del Sindicato de Obreros de Calnu Artigas (SOCA).

El movimiento este que hicimos deja explícito cuál es la situación y el deseo de toda la gente que se ha despertado. Hablo no sólo de los que estamos aquí ocupando sino de la gente de todo el Uruguay que se ha solidarizado con nosotros. Y también de la gente que desde fuera del país está expresando su apoyo a esta toma de tierra para trabajar.

Lo que nosotros y toda esa gran cantidad de gente está planteando es el tema de la reforma agraria, de la tierra como medio de producción. De la tierra como salida para los problemas sociales que hay en el país.

Pero lo que se reclama, lo que venimos reclamando desde hace muchísimo tiempo, no es sólo la tierra. Nosotros entendemos que la entrega de tierra debe ser parte de un paquete de medidas, como por ejemplo un subsidio para el trabajo, para que se pueda vivir dignamente hasta que se saque la primera producción.

También está el tema de cómo colocar la producción. De dónde y cómo colocar la producción para no caer en manos de los acopiadores agiotistas que lucran con los que trabajan.

También debe haber soluciones de fondo para que tengamos acceso real a la atención de la salud, a la educación de nuestros hijos, a la vivienda. Con la tierra debe venir todo eso. Eso es parte fundamental del paquete de condiciones necesarias para que haya un cambio real de nuestra situación.

No se trata de repartir la tierra como si fueran ravioles. Dar sólo la tierra es tramposo. Es tramposo porque sin todo lo otro uno no puede afincarse en la tierra, no puede producir, no puede dar una vida mejor a su familia.

No se trata de que nos tiren arriba de la tierra y nos digan “revolvete como puedas”. Si hacen eso es para que fracasemos, para que tengamos que abandonar la tierra y salir otra vez a vender nuestra fuerza de trabajo. Para que esto no pase, es necesario que con la tierra venga el paquete de medidas que nuestras organizaciones reclaman. Si tanto se habla de país productivo, lo que pedimos debe estar en la tapa del libro.

Tenemos un país de base agraria en el que se puede producir gran cantidad de alimentos, pero muchísima gente no tiene satisfechas sus necesidades básicas. Para que esto cambie hay que entregar tierra a las familias que pueden y quieren hacerla producir, y darles créditos, asesoramiento, apoyo, en el marco de políticas coordinadas, integrales.

Hay una barrera cultural que consiste en meternos en la cabeza que los asalariados no pueden llevar adelante emprendimientos productivos y necesitan del gran patrón, del capitalista.

Pero aquí, en esta tierra que ocupamos, estamos demostrando que eso es mentira porque estamos trabajando y produciendo sin patrón. Por eso esta experiencia es liberadora para el trabajador, para las familias.

Lo que estamos haciendo es romper con esa barrera cultural que nos meten en la cabeza para que siga la explotación, los salarios de hambre, la acumulación de tierra y riquezas en pocas manos.

Estamos demostrando que los asalariados, los de abajo, pueden juntarse y hacer cosas, pueden organizarse para trabajar, aprender mucho más de lo que ya saben, ampliar sus conocimientos.

Lo que la gente quiere es abrirse camino ella misma. No está dispuesta a esperar que todo le caiga de arriba, como también le quieren meter en la cabeza.

Ahora estamos viendo que no han cambiado muchas cosas o nada. Cuando se habla del tema de la tierra y de crear fuentes de trabajo lo que nos proponen son planes a varios años, pero la necesidad de la gente es ahora y no puede esperar más. No podemos esperar más.

La necesidad lleva a que la gente se organice, que la gente con problemas comunes se junte. Que se una para trabajar, convivir, producir y crear sus propias fuentes de trabajo, como estamos haciendo nosotros en estas 36 hectáreas.

Lo que estamos haciendo es el anuncio de lo que va a venir. Sabemos que habrá que enfrentar muchas dificultades, pero tenemos la convicción de que cuando la gente se junta puede llegar a conseguir lo que se propone.

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EL TESTIMONIO DE …

LUIS CARLOS LÓPEZ

EL GRITO QUE VIENE DEL NORTE

“Que nadie escupa sangre para que otro viva mejor”

Extracto de un mensaje radial emitido en Bella Unión por el presidente de la Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas (Utaa), Luis Carlos López.

Nosotros queremos que la tierra sea verdaderamente para el que la trabaja. En Bella Unión sabemos que la repartida de tierra ultimamente se ha hecho a dedo, se ha hecho por amiguismo político. Ahora viene todo un proyecto sucroalcoholero para la zona y debe quedar bien claro que nosotros los trabajadores fuimos los que defendimos el proyecto sucro alcoholero y lo vamos a seguir defendiendo pero con propuestas para el trabajador.

Nosotros venimos quedando afuera de este proceso. El otro día los peludos de la caña fuimos a cobrar un seguro de paro de 700 pesos y había productores del nuevo proceso de la industria azucarera que levantaban 400 dólares por hectárea para empezar a plantar caña en otoño. ¿ Y dónde está el cambio?

Cuando cooperativas de trabajadores y pequeños productores presentamos proyectos al Ministerio de Ganadería , el requisito más grande que nos pusieron era la tierra, el número de padrones donde nosotros teníamos tierra. Y tierra es lo que los peludos no tenemos.

Aquí los peludos y la gran mayoría de los trabajadores de fábrica tenemos trabajo sólo durante la zafra, que dura dos meses. Los otros diez meses del año tenemos que vivir de changas, trabajando en negro. Por eso necesitamos tierra para plantar y vivir durante todo el año. Y los pequeños agricultores también necesitan tierra porque la poca que tienen no les da para vivir.

Esta ocupación no es contra nadie. Aquí no se está jugando nada políticamente. Ningún grupo político nos vino a manejar. Aquí no tenemos bandera política. Sea el gobierno que sea poco va a cambiar la cosa si nosotros no nos organizamos y no peleamos por nuestras reivindicaciones. Nuestro sindicato defiende mucho lo que es el salario de los trabajadores, pero nuestra preocupación de fondo es qué hacemos cuando no tenemos trabajo y creemos que la herramienta más importante es la tierra, pero la tierra con recursos, como le dan a los grandes capitalistas.

Nosotros no queremos sólo la tierra. Queremos que la tierra vaya acompañada de vivienda para nuestros hijos, de salud para nuestros hijos. Queremos que nuestros hijos tengan un estudio decente, que puedan ir a la Universidad como van los hijos de los ricos. No nos pueden tirar sólo con la tierra porque no nos vamos a quedar quietos. Aquí tiene que haber un acompañamiento de políticas productivas y sociales, que el Estado se preocupe verdaderamente por los que estamos acampados y por los que no están acampados pero tienen las mismas necesidades que tenemos nosotros. No nos olvidamos de las viejas reivindicaciones que nos dejó el Bebe Sendic. Queremos que la tierra sea para quienes la trabajan, queremos generar trabajo.

No queremos que se sigan beneficiando los que hundieron la industria azucarera. Defender a esta industria nos costó vidas, compañeros. ¿Cuántos gurises murieron de hambre en Bella Unión? Nos costó salarios, nos costó perder puestos de trabajo. No llegaremos a un cambio de país haciendo lo mismo que se hacía antes. No queremos eso. No somos malos, pero queremos que nos den una respuesta a los de abajo.

Queremos que nuestras familias tengan un estudio decente, que los gurises coman al mediodía en las casas junto con nosotros y no tengan que ir a comer a un comedor municipal, que los gurises no estén dentro de un plan de emergencia que lo único para lo que nos sirve es para quedar quietos. No. Tiene que haber respuesta para la gente y eso es lo que estamos exigiendo con esta lucha. Que aquí nadie escupa sangre para que otro viva mejor.

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CAxTierra - Comisión de Apoyo por Tierra