Euskal Herria Paso a Paso 124

16.Mar.06    Análisis y Noticias

Independentzia eta Sozialismorantz
EUSKAL HERRIA PASO A PASO
Servicio informativo de ASKAPENA Nº 124

DIAS DE AMOR Y HIERR0

El día 3 de marzo resultó especialmente doloroso. Miles de personas
salieron a la calle en Vitoria-Gasteiz para honrar a los cinco
trabajadores que fueron masacrados por la policía española hace 30 años y
exigiendo el castigo a los culpables. No pudieron realizar sus marchas, al
mediodía la una y a la tarde la otra. La policía del PNV emuló a la de
Franco: golpes, disparos a bocajarro de balas de goma, heridos,
detenidos….Otros muchos actos de homenaje a Igor, el preso de ETA
encontrado muerto en prisión el día 27 de febrero, fueron igualmente
reprimidos. Ese mismo día se tuvo conocimiento del fallecimiento en
prisión de otro preso político vasco, Roberto Sainz. La izquierda
independentista reafirma su convocatoria para el día siguiente: un acto
de homenaje al primer fallecido y un segundo acto para recibir el cadáver
del otro. El Gobierno “vasco” ratifica su decisión de prohibir dichos
actos. La represión estaba asegurada.

Dos poblaciones tomadas

Se da la circunstancia de que las poblaciones natales de ambos fallecidos
están muy cerca la una de la otra. A las 5,30 de la tarde del día 4 de
marzo estaba previsto que comenzase en Santurtzi el acto de homenaje a
Igor. Bastante antes de esa hora, la ciudad estaba tomada por las fuerzas
policiales. Los intentos de negociar algún acuerdo resultaron vanos.
Tenían orden de reprimir a sangre y fuego cualquier intento de
recordatorio y lo cumplieron a rajatabla.

Las cargas policiales no disuadieron a los convocados. Estos se fueron
reagrupando y uniendo con los que afluían sin cesar conformando una masa
compacta de miles de personas. Se dirigieron al pueblo cercano para dar la
bienvenida al cadáver de Roberto. El trayecto recorrido por esta marea
humana fue una auténtica odisea que dejó en el camino numerosos heridos.
Pero la policía no podía permitir que la marcha ciudadana avanzase.
Llegada a un punto, cortó el paso a la comitiva, el mando dio la orden
de disparar y una lluvia de balas de goma, porrazos, patadas cayó contra
los manifestantes. Desde los balcones la gente increpaba a los policías
alocados, muchos manifestantes sangraban, otros asistían a los heridos.
Los manifestantes no retrocedieron, uniendo sus codos formaron una barrera
de dignidad, colocaron al frente la bandera nacional vasca con el crespón
negro y siguieron avanzando hacia el cementerio. Había muerto un compañero
y no iban a dejarlo enterrar como a un perro.

Convocatoria de movilización y de huelga. Reacciones

El día 5 de marzo la izquierda vasca comparece ante los medios acompañada
de los familiares de los presos muertos. Estos denuncian con rabia la
actitud del Gobierno vasco que los sigue acusando de estar manipulados.
Las organizaciones de izquierda valoran lo ocurrido como de gravedad
extrema: porque la vida de los presos corre un grave riesgo y porque el
Gobierno vasco, con la represión, garantiza la impunidad de los asesinos.
Acusan al PNV de “cipayismo político” y de tener miedo a que el conflicto
se resuelva porque perderían sus prebendas. Reclaman el derecho de la
izquierda a honrar la memoria de sus compañeros que están haciendo posible
un escenario de paz. Por todas estas razones se convoca una huelga para el
día 9 de Marzo. Estas son las reacciones que se suscitan:

· El Presidente del PNV defiende la represión ciudadana mientras ETA no
abandone las armas.
· El Grupo Parlamentario de la izquierda vasca solicita la dimisión del
Consejero de Interior.
· Los partidos que conforman el Tripartito vasco llaman a la tranquilidad
y consideran descabellada la convocatoria de una huelga de contenido
político. Harán lo posible por garantizar el derecho al trabajo.
· Batasuna precisa que la huelga no trata de reventar el no-nato proceso
sino, por el contrario, de salvaguardarlo. El pueblo tiene que ser el
verdadero garante de un proceso de paz seriamente amenazado.
· El sindicato ELA dice que la iniciativa es de la izquierda
independentista a la que ellos no pertenecen; entiende las razones de la
convocatoria pero no se suma a ella ni ofrece ningún tipo de respaldo.
(Dan más valor a quién sea el convocante que al motivo de la
convocatoria. Penoso)
· El sindicato LAB acusa a ELA de no querer comprometerse ante una
situación tan crucial.
· Los enjuiciados en el macroproceso 18/98 hacen una concentración en
Madrid ante la Audiencia Nacional invitando a participar en la huelga y
movilizaciones.

Una huelga en defensa de los presos y del proceso

Los hechos de la semana pasada habían sido estremecedores y
clarificadores. El Gobierno español había quedado en evidencia ya que
mantiene una política penitenciaria criminal. El Gobierno vasco se había
vuelto a ratificar como gobierno títere ya que pone todos sus recursos al
servicio de la represión para aplastar los sentimientos de su pueblo y
ganar méritos ante Madrid.

La convocatoria de huelga era una contestación desde la calle al abuso de
ambos poderes. Y éstos se emplearon a fondo para desvirtuar el significado
y el alcance de la convocatoria. Durante tres días ambos Gobiernos han
mantenido una línea distorsionadora que recordaba lo ocurrido con el PP
tras el 11 de Marzo de 2004.

· Presentan la convocatoria como “huelga general” (nunca fue caracterizada
así) para poder presentar como fracaso el resultado.
· Hacen hincapié en las “presiones” de los huelguistas para provocar una
participación forzada. Eludieron las incontables presiones policiales para
poner obstáculos.
· Hacen hincapié en los dos petardos de ETA que no pasaron de ser un corte
de carreteras tan propios de esas jornadas

El empeño por minimizar la huelga no se correspondía con otros datos más
clarificadores: la rabia mal disimulada de la portavoz del Gobierno Vasco
que expresaba su verdadera “valoración” de lo que estaba ocurriendo. Y la
reacción fulminante de la Audiencia Nacional citando a los convocantes
para encarcelar a Otegi. (daremos cuenta de lo que suceda)

La huelga en sí estuvo plagada de inciativas de protesta: asambleas en los
lugares de trabajo, paros totales o parciales, caravanas por los polígonos
industriales, piquetes informativos en todos los pueblos y ciudades,
cortes de carreteras, interrupción de transporte ferroviario, muchas y
concurridas manifestaciones al mediodía y muchas y más concurridas
movilizaciones por la tarde. Todo menos “un dia normal”. A juicio de los
convocantes, se cumplieron los objetivos

Euskal Herria, 12 de marzo de 2006.
info@askapena.org