Asesinato de un trabajador del campo, unidad y hegemonismo

07.May.07    Análisis y Noticias

Desde el asesinato de los hermanos Vergara en Santiago, la juventud combatiente se manifiesta cada año a fines del mes de marzo para rendir homenaje y dar continuidad al legado de lucha. Este año las organizaciones de raíz estalinista aparecieron convocando junto con otras organizaciones populares a una jornada de protesta para dicha conmemoración, lo que resultó un tanto aislacionista, pues de hecho no aparecían firmando el texto muchas otras organizaciones sociales, barriales, autónomas, anarquistas y de otras corrientes populares que se manifiestan de igual manera en sus localidades y centros de estudio.

El vil asesinato de un compañero del campo durante las acciones de huelga de los trabajadores forestales concitó la denuncia y la protesta de los más variados agrupamientos a lo largo y ancho de los territorios controlados por el estado chileno, lo que sentaba las bases para un acercamiento y unidad mayor entre diferentes colectivos preocupadas por la organización y la revitalización de las dinámicas sociales desde abajo, en especial desde los barrios y localidades.

Pero, muy por el contrario, las organizaciones estalinistas hicieron tabla rasa de los niveles de aproximación y unidad alcanzados con algunas corrientes de raíz guevarista, que firmaban la convocatoria de marzo, y simplemente no aceptaron el llamado abierto que se les hizo para coordinar el sábado las protestas por la muerte del compañero Rodrigo Cisternas, representante no de una organización política, sino de la rebeldía de los trabajadores del campo. No sólo se siguió evitando la aproximación y la búsqueda de iniciativas conjuntas con agrupaciones que no fueron invitadas a firmar en marzo, sino que tampoco esta vez se aceptó la presencia de colectivos guevaristas y miristas y, lo que es más sintomático, se invitó a firmar el nuevo llamado a protestas a una agrupación del Partido Comunista, el Movimiento Patriótico Manuel Rodríguez.

Es decir, los colectivos de raíz estalinista, en su mayoría proveniente de la línea histórica del PC o del viejo maoísmo, acentúan sus alianzas con una clara orientación estratégica: el aislamiento de las otras corrientes, lo que se refuerza desde el propio Partido Comunista que hace de la delación una táctica que se orienta hacia los anarquistas y otros combatientes que concentran su accionar en la autoorganización social y la autonomía de barrios y localidades.

Así, casualmente aparece el estado chileno golpeando duramente a los anarquistas, el PC delatándolos y los demás grupos de su corriente, de la dictadura del partido, separando aguas de las agrupaciones de raíz guevarista y las demás corrientes populares.
Dentro de los colectivos firmantes a la protesta de este lunes por el asesinato de Cisternas, convocatoria en que los guevaristas, anarquistas, miristas, autónomos y muchos más brillan por su ausencia –ausencia en la firma, pero no ausencia de las protestas callejeras-, aparecen corrientes claramente alineadas a elementos componentes de la estrategia electoralista del PC, entre ellos el PC(AP) que formó parte de la lista del Podemos y el apéndice del PC llamado Movimiento Patriótico Manuel Rodríguez.

Con ello está visto que la unidad y acción conjunta de los revolucionarios pasa por reconocer esta situación presentada por el estalinismo, identificar claramente que las posturas hegemónicas de esas organizaciones tienden a acentuarse y que la alternativa está en acercarse a las organizaciones rebeldes, autónomas, miristas, guevaristas y otras más que componen el campo autónomo y libertario, en especial los anarquistas.

Creemos que la protesta debe generalizarse, como de hecho está sucediendo, pero no a costa de una voluntad autoritaria de hegemonizar las convocatorias para ponerse a la cabeza a como dé lugar, sino poniendo énfasis en la actividad conjunta de las corrientes rebeldes y autónomas en la organización barrial y de localidades para potenciar la lucha autónoma de los de abajo, en especial la lucha de defensa de los avances y conquistas alcanzadas en cada lugar, los centros culturales, las escuelas comunitarias, como las de Chanavayita y Placeres, las actividades autogestionarias y la construcción de nuevas relaciones sociales que apunten al socialismo cotidiano del Che.

La protesta no puede seguir quedando en la manifestación de las calles del centro, con lo que sólo se lleva aguas al molino del reformismo y del burocratismo estatista, sino que debe ser expresión de lucha de la propia sociedad, no sólo de destacamentos de afinidad ideológica u orgánica, sino la puesta en marcha de la movilización social desde cada lugar de residencia, trabajo o estudio, para ir configurando no sólo una fuerza social, sino, lo que es más importante, un nuevo proyecto de sociedad elaborado por el protagonismo popular en su cotidianeidad.

Es allí donde hay que encontrarse con los dispuestos a distanciarse de las dinámicas estatistas para aprender juntos a construir lo nuevo en el propio proceso de construcción.

Todo el apoyo a la huelga de los trabajadores forestales.
Convocar asambleas de trabajadores y asambleas de vecinos para informar del asesinato y emitir declaraciones e iniciativas de repudio.

Compañero Rodrigo Cisternas.

¡Presente!

Profesor J