Paraguay: Gobierno de Lugo no sabe qué hacer con los indígenas

11.May.09    Análisis y Noticias

NATIVOS SE SIENTEN DESILUSIONADOS
Gobierno de Lugo no sabe qué hacer con los indígenas

En su campaña política y en el discurso de su asunción como Presidente de la República, Fernando Lugo prometió dignificar y priorizar la atención a los indígenas. Sin embargo, a nueve meses de su mandato, los nativos navegan en un mar de confusiones. Dicen que cada día están más pobres y para colmo ni siquiera saben quién los dirige.

“Lugo es una desilusión”, “Lugo nos mintió porque prometió que los indígenas dirigirán el Indi”.

“En el Chaco pasamos sed y hambre por falta de agua y alimento”, “El gobierno no defiende nuestros territorios”, son algunas de las frases que pronuncian los indígenas para manifestar su decepción del Gobierno que prometió privilegiarlos durante su mandato.

En nuestro país viven un poco más de 108.000 indígenas, que aún mantienen sus costumbres ancestrales. Los pueblos autóctonos con una mejor estrategia de gobierno, que permanece ausente hasta la fecha, pueden vivir mejor.

Hoy, como nunca, los aborígenes se sienten engañados y hasta dicen que son tenidos como tontos, porque ni siquiera saben quién dirige el Instituto Paraguayo del Indígena (Indi), la entidad que debe regir la política indigenista del Gobierno, pero que actualmente navega en una desorganización total.Al asumir Lugo, queriendo congraciarse con los nativos, y quizás reivindicarlos, designó a Margarita Mbywangi como presidenta del Indi, y fue una verdadera decepción.

La nativa, de muy escasa formación para el cargo, ni siquiera supo tratar por igual a sus hermanos, y según el mismo Lugo, fue destituida por priorizar a su etnia.

Se rodeó de un grupo de nativos vividores a quienes privilegiaba con víveres para apaciguar sus ánimos y evitar la desestabilización de su mandato. Esta administración duró cuatro meses y Mbywangi fue destituida por Lugo, quien para calmar a los nativos prometió convocar un congreso para que ellos mismos propusieran al candidato a ocupar la presidencia del Indi. Paralelamente, nombró presidente interino a su ministro de Educación, Horacio Galeano Perrone. El ex secretario de Estado asumió en un momento álgido y encontró un Indi totalmente desorganizado, sin ningún control administrativo, ni informático. Dijo por ejemplo que, al no haber un control sobre los documentos, el ente era más bien un antro de corrupción.

Galeano Perrone puso mano dura y empezó a desmantelar la estructura del Indi. Trasladó sus dependencias a otros locales y enseguida los nativos que utilizaban el sitio para chantajear a los funcionarios, desaparecieron. El secretario de Estado además armó un organigrama de trabajo, y uno de sus puntos era la asistencia en las comunidades y fue presentado en el Palacio de López. Lugo dijo en esa ocasión que invertirían 20.000 millones de guaraníes en el desarrollo comunitario.

Galeano Perrone interinó cuatro meses la dirección del Indi, y cuando fue destituido como ministro de Educación, también presentó renuncia al Indi.

Asumió Luis Alberto Riart en Educación y Cultura. Cuando se le preguntó qué pasó con los 20.000 millones que el Gobierno prometió para asistir a los nativos en las comunidades indicó que aún no tienen los fondo, porque el Gobierno no es una caja chica de donde se podía sacar al instante esa suma, sino que debe recoger un poco de aquí y otro de allá… Pero no obstante, anunció que ya habría más de G. 10.000 millones.

A poco tiempo de su asunción, Riart presentó a Amado Rivas como “presidente interino” para intervenir el Indi y asegurar el “corte administrativo”. Sin embargo, el nuevo funcionario se quedó con las ganas de asumir el cargo porque no salió ningún decreto del Ejecutivo al respecto. Y mientras esperaba el documento, apareció como encargado de despacho del Indi Hugo Marciano Medina Huerta.

Esta figura no existe en la Ley 904, Estatuto de las comunidades indígenas, que en su capítulo II habla de la dirección y administración del Indi. En los artículos siguientes, en cambio, se habla del presidente y de sus funciones y no se contempla para los efectos legales la figura del encargado de despacho.

Y al no haber presidente del Indi, los nativos siguen a la espera de que uno de ellos vuelva a ocupar el cargo e incluso propusieron nombres de los más preparados intelectualmente.

Por todas estas ambigüedades, los indígenas dicen y con justa razón que se sienten engañados y dan a entender que el Gobierno no sabe qué hacer con ellos.

El Indi necesita de un presidente que transmita autoridad, que no robe y con una visión desarrollista de las comunidades.

El Gobierno, en cambio, debe delinear una política para sacar a los nativos de la miseria. Por ejemplo, debe dejar de lado palabras bellas, las promesas y el discurso del perdón a los atropellos del pasado, y desembarcar en las comunidades con proyectos agrícolas y productivos para que los nativos trabajen sus propios alimentos y no vivan de la mendicancia. En Paraguay tenemos 108.000 nativos, que con una mejor estrategia pueden vivir mejor.

Para eso, el Indi ya debe dejar de ser un supermercado. Lugo debe pasar de las promesas a las acciones, y por sobre todo, debe recuperar la confianza de los nativos, porque muchos de ellos ya dicen que en tiempo de los colorados vivían mejor y no eran tan humillados como actualmente lo son.

Aníbal Modesto Velázquez
ABC Color