Autor: “Gustavo Esteva”

¿Y ahora?

Desde México, Gustavo Esteva, discípulo de Iván Illich, nos explica como entiende su postura de apoyo a los zapatistas en medio de la ofensiva antipopular del presidente López Obrador, las amenazas externas y pugnas internas en Venezuela y los importantes logros de los chalecos amarillos en su propuesta de descentralización y potencialidades de las asambleas locales.


México: Perversión de la esperanza

Necesitamos retirar la esperanza de cualquier mesías y de meras ilusiones para arraigarla en quienes pueden realmente convertirla en fuerza social, en los abajos y construir una alternativa real al régimen que nos destruye y nos divide.


México: la gran transformación

Para mi, como para muchas y muchos, la gran transformación empezó en 1994.
Hasta diciembre de 1993, unos veían la globalización neoliberal como promesa, y otros como amenaza, pero todos la veíamos como realidad, un dato que debíamos aceptar. El ¡Basta ya! zapatista fue la primera llamada a la rebelión, como reconocen ahora todos los movimientos antisistémicos. Hizo posible plantarse a resistir la ola destructiva dedicada al despojo y la nueva colonización.


México: Cómo transformar sin violencia la transformación que se va convirtiendo en amenaza

Para el gobernador Murat, de innegable estirpe priísta, el presidente López Obrador hará por Oaxaca más de lo que se ha hecho en los últimos cien años. Anuncia, pues, que la Revolución al fin hará justicia a la pobre Oaxaca; recibirá lo que le falte de la Tercera Transformación y además le caerá encima la Cuarta, cuando se realice en el Istmo de Tehuantepec el viejo sueño de Porfirio Díaz.
López Obrador criticó abucheos a Murat. “Exijo respeto a las autoridades –señaló. Ya chole con los pleitos, ¡ya!… Pasó la campaña; es tiempo de reconciliación”. El Corredor Multimodal Interocéanico va porque va, subrayó el mandatario, aunque no se hará nada sin consultar a las comunidades, ¿Cómo se resolverá esto? Muchos ya dijeron que no va…


México y su nuevo presidente: Despeñadero

La obra de la Revolución, en que confía el nuevo Presidente, no consiste en el sector público, petróleo, luz y servicios, o mero crecimiento económico. Es sobre todo relaciones sociales. Quienes defienden territorios de sus ancestros, reconocidos por la Revolución, no están dispuestos a entregarlos ni a ponerlos al servicio de quienes hoy se sienten dueños del país. Son los pueblos, finalmente, quienes determinarán el rumbo de este país desgarrado y en ruinas. Si se logra convertir el entusiasmo popular de estos días, en muchas calles y plazas, en capacidad organizada para cambiar, no para aplaudir y apoyar, y esa capacidad se une a la de los pueblos, será posible abrigar esperanzas.


México: Despertar

Ya va a entrar el nuevo gobierno de López Obrador, como la Red de Afectados por la Minería señaló en su comunicado de prensa, la reacción de un senador ante las críticas a la iniciativa no sólo fue ignorante y tramposa; exhibió también soberbia e incapacidad de diálogo. Pero el mal viene de atrás. En el Proyecto Alternativo de Nación que Morena registró ante el INE apenas se menciona el maíz y se aborda el tema en forma equívoca y falaz, con hondo desprecio por pueblos indígenas y campesinos y el ambiente. Es el mismo desprecio, por cierto, que se manifiesta por los pueblos de Yucatán o del Istmo con el Tren Maya o el Corredor Transístmico.
La antesala en que estamos puede ser la del infierno… como de costumbre pavimentada de buenas intenciones.


México: el olvido otro / III y último

México llega tarde al ciclo de gobiernos progresistas que cundió por América Latina desde 2003, con Lula, Correa, Evo Morales, los Kirchner y Pepe Mujica. Fue rasgo de todos ellos pactar con el capital, asumiendo sin dificultad la orientación neoliberal. Sus celebradas políticas redistributivas y de combate a la pobreza extrema se ajustaron habitualmente a los diseños del Banco Mundial. Todos tuvieron confrontaciones con sectores de la base social, particularmente los de inclinación autonómica o quienes resistieron megaproyectos o políticas desarrollistas y extractivistas.


El olvido otro II

Necesitamos recordar… Sólo una conciencia clara de lo que ayer no hicimos permitirá enfrentar con lucidez los retos de hoy.


México: el olvido otro

Falta lo que falta. Al recordar y conmemorar la otra política, la de abajo, no olvidemos el contexto que la sembró. Por buenas razones se destaca Berkeley, el mayo de París, Tlatelolco… Pero los reflectores sobre el 68 y los estudiantes pueden ocultarnos la década entera, que es inevitable llamar revolucionaria.


México: ¿Democracia?

La consulta vinculatoria relacionada con la construcción del Nuevo Aeropuerto de Ciudad de México puede ser la primera de las grandes decisiones del nuevo gobierno. Empezó a gobernar desde el primero de julio, al acentuarse la deserción de las funciones de gobierno de la actual administración, la cual empezó mucho antes. Pero esta sería una de sus primeras decisiones importantes. Tal como está planteada, es una pésima forma de empezar la gestión.
El nuevo gobierno necesita pensar de nuevo lo que ha propuesto. Es muy mala manera de empezar una aventura que se pretende democrática hacerlo con un ejercicio engañoso y ciegamente autoritario. Si ha decidido ya someter la decisión a consulta, tiene que repensar sus términos.


México: en busca de rumbo

Nos amenazan tiempos de confusión. Devaluar las palabras del discurso público, como se está haciendo, busca que su significado dependa de las estructuras de poder para pervertir los imaginarios populares.


México: Cosa de esperanza

“La esperanza en México está en bancarrota” señaló Juan Villoro el 8 de abril, en la perspectiva de las elecciones. Cada persona sabrá, de forma pragmática, a quién le da su voto, pero es importante construir esperanza.


México: ¿Y el PRI?

Lenin ha pasado de moda, pero uno de sus dichos parece muy pertinente: Los de abajo ya no quieren vivir como antes. Los de arriba ya no pueden gobernar como antes.


México: limpiar la mirada

El señor presidente electo haría mal en pensar que 30 millones de personas votaron por él, aunque así lo hayan marcado en la boleta. Muchas y muchos votaron en contra, no por él. Hartos del sistema, inmensamente descontentos, votaron contra los que no supieron ni pudieron desligarse de la maquinaria delincuencial a la que pertenecen. AMLO supo captar ese ánimo.


México ¿Y ahora?

En este momento de peligro, a escalas nacional y mundial, los empeños que desde abajo se han realizado para reconstruir el país, especialmente por quienes no piensan que los cambios significativos y necesarios puedan venir de arriba, tendrán impacto decisivo. Una de sus tareas más importantes será enfrentar con buen juicio la peligrosa desmovilización que se producirá en quienes celebran hoy el triunfo de AMLO con la convicción ilusoria de que hicieron ya su tarea –votar por él– y ahora toca al líder resolver todos los problemas. Esa desmovilización se combinará con el desmantelamiento de organizaciones y movimientos cuyos dirigentes se incorporarán al gobierno, con la ilusión de impulsar ahí las causas que defienden. Son obstáculos muy serios, de muy graves repercusiones. Pero no son suficientes para detener el impulso de transformación que apareció a ras de tierra el primero de julio y va mucho más allá de esta fecha.


México: ¿Elecciones o ilusiones? El protagonismo social y lo que sigue

Los Cinco parecen haber atrapado la atención general, para convencernos de que nada hay más importante que votar apropiadamente el primero de julio, que ese día podremos dar un paso al abismo o a la felicidad… Como siempre, las apariencias engañan. El balón está en nuestra cancha, no allá arriba. Nos toca hacer lo que falta.
Necesitamos adoptar el horizonte de cada quien, de cada grupo, de cada lugar, y desde ahí dar forma a la tarea: entender bien lo que pasa y hacer lo necesario para tomar el asunto en nuestras manos.
Lo que se requiere es recuperar el sentido, los sentidos, y concebir e implementar las acciones que cada quien, en su contexto, con su grupo, con su organización, puede llevar a la práctica, según las formas específicas que en cada lugar toma el despojo, la agresión, la destrucción, lo mismo que la resistencia, la rebeldía.
La invención de México fue desafortunada. Se le concibió como Estado cuando éramos muchas naciones.
Es importante reconocer la naturaleza global de la ola de despojo, el inmenso ímpetu destructivo del capital globalizado. Pero el horizonte de resistencias y rebeldías, el de la acción real y concreta para enfrentar el horror y construir otra cosa es local y pegado al suelo, sensorial, nuestro…


Reconstruir esperanza

¿Cómo lidiar con el ánimo que está cundiendo, moldeado con la mezcla de miedo y falsas esperanzas que impone la incontinencia verbal y escénica de candidatos y partidos?


¿Organizarnos?

Organizarnos, hoy, significa ante todo mantener la mirada entre nosotros, a nuestra escala, dentro de nuestro alcance, horizontalmente, conscientes de lo que podemos o no hacer por nosotros mismos para reconstruir la sociedad desde abajo.
Significa también saber que eso exige, entre otras cosas, pensar de nuevo el horizonte. Perdimos el país que teníamos. Se ha desvanecido el marco del Estado-nación


Ser o no ser

Los que se han dejado convertir en un perfil; los que creen que están hablando con otros cuando sólo están intercambiando información con ellos; quienes cuentan satisfechos el número de amigos y amigas que están viendo en ese momento la fotografía de sí mismos, la selfie, que acaban de subir a su página; los que son ya, en la realidad, lo que capta y usa el algoritmo, aquellos y aquellas que se han convertido en lo que su huella electrónica muestra… Sólo por eso el truco funciona. Ese es el verdadero problema.


Un día muy especial

Marchas por todas partes, iniciativas originales y creativas, el mundo entero sacudido por la decisión de las mujeres de poner un hasta aquí a la ola de violencia y discriminación que están padeciendo y dar un paso adelante, firme y decidido, en su lucha de siempre.