Autor: “Ruben Martin”

Nicaragua y el destino de las revoluciones

Nicaragua muestra el fracaso de las revoluciones vanguardistas y centradas en la toma del poder estatal, pero a la vez vuelve a mostrar la vitalidad de las fuerzas rebeldes, inconformes, contestatarias que siempre emergen desde abajo. Así deben hacerse, construirse las revoluciones y mantenerse vigilantes, siempre contra los nuevos dominadores, así se vistan de comandantes revolucionarios.
Son justamente estas estrategias y horizontes éticos y políticos moldeables y pragmáticos los que tienen en cuestionamiento a las revoluciones. El horizonte de pragmatismo es el que termina derrotando a estos modos de hacer las revoluciones. Pero el fracaso de la revolución sandinista no echa por la borda los deseos y esfuerzos de cambio social radical, sino algunos modos de hacerlos. En sentido contrario existen ejemplos contemporáneos como la revolución kurda o la insurrección zapatista que muestran el camino donde ética y política no se disocian.
Los zapatistas, por ejemplo, han insistido desde hace años que los medios son tan importantes como los fines. Que si corrompes los medios, corrompes los fines. Por eso cuidan tanto las formas de hacer política. Lo mismo están haciendo los kurdos al norte de Siria, y al sur de Turquía.


López Obrador y Ezln dos proyectos irreconciliables

Quien destaca en este cuestionamiento acrítico ha sido el padre Alejandro Solalinde, emplazando al zapatismo a sumarse al proyecto de López Obrador: “Yo los invito a que cambien de actitud, para que reaccionen y se unan a estos 30 millones de personas que votamos por un cambio”, declaró a Sin Embargo. Según Solalinde, las bases zapatistas podrían estar abiertas a un diálogo con el nuevo gobierno de López Obrador, pero la cerrazón de algunos líderes y asesores impiden ese acercamiento.
Sin mencionarlos por su nombre, Solalinde hace una crítica a los voceros mestizos, como Galeano, haciendo suponer que voceros y asesores deciden por las bases y comandantes del EZLN y por el zapatismo civil organizado en las Juntas de Buen Gobierno. No debe pasarse por alto el dejo racista de esta idea: otra vez, las comunidades indígenas no pueden decidir por sí mismas, sino que requieren de la dirección y vocería mestiza o intelectual.
Estas críticas muestran el desconocimiento de la relación entre neozapatismo y la izquierda electoral mexicana. La crítica tajante del EZLN a sumarse a AMLO o cualquier proyecto de la izquierda estadocéntrica es producto de una historia y del resultado de incumplimientos de esta última con el zapatismo.


Cuando la democracia no pasa por el estado

El esfuerzo de construcción de un sistema de democracia liberal es impulsado genuinamente desde la sociedad creyendo que este es el mejor (o el menos peor) de los sistemas políticos. Pero la construcción de este sistema es una tarea en la que el Estado, la partidocracia y la clase política profesional ponen especial empeño, pues mediante este sistema legitiman control del poder.


México: La guerra y las campañas

Solamente María de Jesús Patricio Martínez, vocera del Concejo Indígena de Gobierno y del Congreso Nacional Indígena (CNI) mantiene un discurso que cuestiona la guerra, y la identifica como parte de las estrategias de dominación, despojo y expropiación de los territorios y recursos de los pueblos y comunidades.


Marichuy: Palabras para agrietar el muro

Basta escuchar con atención las palabras de los integrantes del Concejo Indígena de Gobierno (CIG), para confirmar que se está ante otras formas de hacer política, otro modo de hablar y escuchar a quienes se convoca y que su narrativa es totalmente distinta y opuesta a la de los miembros de la podrida partidocracia tradicional.


Guerra de exterminio

Por lo que están enfrentando los pueblos indios del país y por eso decidieron pasar a la ofensiva. No es una vulgar lucha por los votos, es una crucial lucha por la vida.