Autor: “Silvia Ribeiro”

Gigantes digitales, al banquillo

Este 29 de julio de 2020, cuatro de las cinco mayores empresas tecnológicas del planeta, Google, Amazon, Facebook y Apple (GAFA), comparecieron en una audiencia pública ante el Congreso de Estados Unidos, acusadas de prácticas monopólicas contra competidores más pequeños, consumidores y usuarios. Siendo un aspecto clave de los impactos negativos de estas gigantes plataformas digitales, es sólo uno de los que caracterizan el poder económico, político y social sin precedentes que detentan.
El mercado de esas cuatro empresas juntas es actualmente de más de 5 billones de dólares estadunidenses (millones de millones). Junto con Microsoft (GAFAM), están entre las 10 con mayor valor de capitalización de mercado del mundo y de la historia del capitalismo. Apple, Alphabet, Microsoft y Amazon, junto con las petroleras Petrochina y Saudi Aramco, son las únicas seis compañías que han superado el billón de dólares en valor bursátil ( Trillion dollar companies, en inglés). Facebook sigue de cerca, valuada en 633 mil millones de dólares.


¿Es el Covid-19 un escape de laboratorio?

Sea un escape de laboratorio, con o sin intervención directa de mutaciones en animales de criadero (esta vez,) todas las causas para las nuevas pandemias, siguen intocadas y gestando nuevas amenazas.


La técnica Crispr de ingeniería genética causa graves alteraciones en embriones humanos

Investigadores de un laboratorio británico alteraron genéticamente embriones humanos con la técnica Crispr, forma de ingeniería genética usada en años recientes para experimentar en animales y plantas. El resultado fue impactante: casi la mitad de los embriones mostraron alteraciones no deseadas, con mutaciones imprevistas y efectos dañinos en el genoma, que podrían causar desde defectos de nacimiento hasta cáncer en la vida posterior.


Nueva gripe porcina: otra pandemia en ciernes

Un estudio publicado esta semana alerta que una nueva cepa de gripe porcina (G4 EA H1N1) ha mutado para infectar a humanos y se está expandiendo en varias provincias de China. Más de 300 trabajadores de instalaciones de cría industrial de cerdos dieron positivo a esa cepa. Los autores advierten que podría aumentar su capacidad de trasmisión para convertirse en epidemia o pandemia, tal como sucedió con la gripe porcina en México en 2009.


¿Comida digital? No, gracias

Los grandes ganadores de la pandemia han sido las plataformas digitales, que además de hacer ganancias astronómicas han exacerbado desigualdades e injusticias –paradójicamente, bajo una imagen idílica de que “estamos todos conectados”. Ahora la agenda de estas empresas avanzó vertiginosamente, también en el mayor mercado del planeta: agricultura y alimentación.


Empresas digitales, racismo y control

La pandemia ha funcionado como excusa perfecta para avanzar a pasos agigantados en los mecanismos empresariales y gubernamentales de vigilancia y control de la población en muchas partes del mundo. Es una situación que representa un problema en sí mismo, pero además conlleva aspectos ocultos, tanto o más inquietantes como el manejo de nuestros datos para inducirnos a conductas de consumo o de elecciones políticas, entre otros.


Pandemia de control digital

La debacle causada por la pandemia de Covid-19 ha devastado economías nacionales, multiplicado el desempleo, la marginación, el hambre y la pobreza y la crisis o quiebra de empresas de todos los tamaños. Pero algunas compañías y algunos de los más ricos del mundo han ganado en grande con esta pandemia.
Se aceleró la preocupante tendencia que ya existía a la digitalización (junto con la robotización y uso de inteligencia artificial) de muchas actividades industriales y financieras, así como de nuevos sistemas de vigilancia y control ciudadano.


Gestando la próxima pandemia

Esta pandemia ha causado la caída de muchos velos que ocultaban mecanismos perversos del sistema capitalista globalizado.
Uno de los velos que se ha hecho pedazos, dejando al descubierto una fétida realidad, es el rol del sistema alimentario agroindustrial, principal factor de producción de epidemias en décadas recientes.


Los hacendados de la pandemia

En este contexto, también surgen formas de solidaridad desde abajo. Junto a ellas es necesario enraízar un cuestionamiento profundo a todo el sistema alimentario agro-industrial, y una valoración profunda y solidaria de todas y todos los que desde sus milpas, huertas y comunidades nos alimentan y previenen las epidemias.


México: El tren de los muertos de hambre

Para Alfonso Romo, jefe de la Oficina de la Presidencia del actual gobierno, las y los pobladores de Yucatán son “muertos de hambre”, que no saben ni manejar sus propias tierras y a los que la empresa Enerall, que él fundó y ahora maneja su familia, les lleva el progreso.


Coronavirus, agronegocios y estado de excepción

Mucho se dice sobre el coronavirus Covid-19, y sin embargo muy poco. Hay aspectos fundamentales que permanecen en la sombra. Quiero nombrar algunos de éstos, distintos pero complementarios.
El primero se refiere al perverso mecanismo del capitalismo de ocultar las verdaderas causas de los problemas para no hacer nada sobre ellas, porque afecta sus intereses, pero sí hacer negocios con la aparente cura de los síntomas. Mientras tanto, los estados gastan enormes recursos públicos en medidas de prevención, contención y tratamiento, que tampoco actúan sobre las causas, por lo que esta forma de “enfrentar” los problemas se transforma en negocio cautivo para las transnacionales, por ejemplo, con vacunas y medicamentos.
La referencia dominante a virus y bacterias es como si éstos fueran exclusivamente organismos nocivos que deben ser eliminados. Prima un enfoque de guerra, como en tantos otros aspectos de la relación del capitalismo con la naturaleza


La emergencia climática como negocio

¿Significa esto que las trasnacionales, principales causantes del cambio climático, finalmente asumirán la gravedad de la situación y cambiarán sus causas? Claro que no. Lo que están haciendo es asentar una nueva ola de oportunidades de negocio. Por ejemplo, nuevas formas de apropiarse de la tierra y los ecosistemas –con graves impactos sobre las comunidades y el ambiente– y el desarrollo de tecnologías de geoingeniería.
Engloban estas propuestas con expresiones engañosas, como soluciones basadas en la naturaleza, reducción neta de emisiones, carbono neutral, cero emisiones netas o el aún más absurdo emisiones negativas


Satélites privados y redes 5G: invasión corporativa del espacio

El capitalismo, sea de mercado o de estado, no sólo ha contaminado la Tierra y todos sus ecosistemas, también ha producido una cantidad considerable de basura espacial que orbita el planeta. Ahora, con la ambición de crear redes de internet super-rápidas para crear nuevos mercados, la invasión del espacio y de nuestros cielos avanza en forma vertiginosa.
Lo que parece claro es que tanto en la noche como en el día, la intención de estas redes corporativas, contrariamente a lo que anuncian, no es que estemos mejor comunicados, sino que todas las comunicaciones pasen por ellas.


Nuevo asalto corporativo a la alimentación

Se está gestando un ataque en varios frentes por parte de las mayores trasnacionales de los agronegocios –junto con las de informática y otras– para apropiarse de la decisión global sobre políticas agrícolas y alimentarias. El intento es reconfigurar el sistema de gobierno internacional –actualmente basado en agencias públicas y de Naciones Unidas, como la FAO– y de investigación agrícola para crear instituciones globales manejadas por y dependientes de las transnacionales, pero desde donde se pretende instaurar políticas públicas para todos los países.


Trasnacionales farmacéuticas: receta para el lucro

Al contrario de lo que se podría pensar, a la industria farmacéutica trasnacional no le interesa la salud. Su vocación es aumentar sus ya desmedidas ganancias y por ello el “consumidor” ideal de sus productos está siempre enfermo, ya que si se cura deja de comprar y si se muere también. Es una industria cerradamente oligopólica, agresiva para controlar amplios porcentajes de mercado a nivel mundial, obtener patentes exclusivas y altos porcentajes de ganancia, ejercer presión para lograr políticas globales y nacionales a su favor.


Si los defensores de la tierra son considerados enemigos del estado es porque el estado es enemigo de la madre tierra

Cada vez más gobiernos, corporaciones trasnacionales y crimen organizado colaboran, intencionalmente o de facto, para despojar territorios, invadir tierras indígenas y campesinas, desplazar pueblos y comunidades, criminalizar, penalizar y/o asesinar a los defensores de la tierra, en su mayoría de comunidades. En esa trágica lista México está, desde hace años, en los primeros lugares y nada ha cambiado.


COP25: si no hubiera sido un fracaso

La COP 25 sobre cambio climático, que se acaba de realizar en Madrid, España, fue toda una metáfora de la actitud de gobiernos y empresas frente a la devastación ambiental y social que provocan: nada detendrá sus negocios, ni aunque estén aserrando la rama del árbol donde están sentados. Pese a la abundancia de evidencia sobre el desastre climático y a las multitudinarias protestas por todo el mundo, la vigesimoquinta conferencia del Convenio de Cambio Climático de Naciones Unidas (COP25) mostró al mundo nulos resultados para parar el cambio climático.


Dos mundos, los negocios de los gobiernos y las empresas, y los pueblos con sus alternativas reales

Lo que vemos en la COP25 es que los gobiernos en lugar de avanzar hacia lo que es urgente y necesario hacen lo contrario y pretenden establecer mercado de carbono y tecnologías sumamente peligrosas como la geo-ingeniería; además garantizar que siga la explotación petrolera con enormes subsidios públicos. Pero como contraposición hay una crítica cada vez más extendida y redes concretas de solidaridad de jóvenes, de indígenas, de campesinos de ambientalistas, de sindicatos, de organizaciones feministas; todo eso estaba acá presente y seguimos en redes de justicia climática.


El peligroso discurso de la emergencia climática

El discurso de emergencia climática desde el poder es altamente riesgoso, porque justifica la geoingeniería, es decir la manipulación del planeta a nivel global por medios tecnológicos, para bajar la temperatura o remover gases de la atmósfera. Son propuestas tecnológicas que si realmente se desplegaran a la escala necesaria para influir en el clima global, provocarían un aumento catastrófico de las sequías e inundaciones en todos los trópicos, particularmente en Asia y África.


La defensa del maíz comunal

La protección y fomento del maíz nativo la hacen los pueblos y comunidades, lo que se necesita es el reconocimiento y respeto de sus órganos colectivos y de todos sus derechos y territorios.