Jóvenes comunistas cubanos extienden sus estructuras al sector no estatal

El trabajo por cuenta propia llegó para quedarse. No es una realidad incómoda ni un estigma, y sí una variante decorosa de empleo, un sector emergente al que ingresa un número creciente de jóvenes



Nota del Profesor J:
Siendo el socialismo la fase superior del capitalismo, llamada capitalismo de estado, su orientación es avanzar hacia la sociedad sin clases, que fue el legado del Che, sin embargo eso no sucedió en la URSS, que se derrumbó, y poco se ve en Cuba, que va profundizando su propia NEP, es decir, el desarrollo de las formas de propiedad productiva privada.
Sin embargo es poco lo que se les puede pedir a los cubanos en términos de cuestionarles el modelo burocrático centralizado, pues la mayor parte de la izquierda continental vive de parásitos del estado y del modelo capitalista extractivista asentados en el marco del nacional populismo.
Cuando los de abajo puedan ir empoderándose en territorios y localidades, como están haciendo los zapatistas y varias otras experiencias mexicanas, así como muchas otras en los más variados países, entre todos haremos escuela y podremos rectificar rumbos dejando atrás el cretinismo estatista. Veamos la noticia publicada en Cuba:

Extiende la UJC sus estructuras al sector no estatal
La decisión es otra de las sustanciales transformaciones hacia dentro, emprendidas por la vanguardia política juvenil para actualizarse y sintonizar con los cambios que vive el país

Juventud Rebelde
digital@juventudrebelde.cu
24 de Mayo del 2013

La Unión de Jóvenes Comunistas extenderá, a partir de junio, el proceso de construcción de organizaciones de base en el sector no estatal de la economía y los servicios, de las cuales, como avanzada, existen experiencias ya en marcha.
La decisión es otra de las sustanciales transformaciones hacia dentro, emprendidas por la vanguardia política juvenil para actualizarse y sintonizar con los cambios que vive el país y perfeccionar sus estructuras, funcionamiento y quehacer, afirmó a la Agencia de Información Nacional Joan Abel Palmero Pérez, miembro del Buró Nacional de la UJC a cargo de la esfera de Organización.
Apostamos por una juventud unida en torno a una vanguardia, capaz de representarla y contribuir más y mejor a su formación, y esa representatividad e influencia de ninguna manera pueden excluir a los miles de vinculados a formas de empleo no estatales, puntualizó.
El trabajo por cuenta propia llegó para quedarse. No es una realidad incómoda ni un estigma, y sí una variante decorosa de empleo, un sector emergente al que ingresa un número creciente de jóvenes, militantes incluidos, que han quedado disponibles o que por cualquier otra causa así lo deciden, reflexionó.
Y lo cierto es que hasta ahora esos militantes hacen vida política insertados en comités de base de centros con un objeto social, en casi todos los casos, poco o nada afines a sus preocupaciones, intereses y a su propio trabajo, y eso aburre, desmotiva, hace perder las ganas de participar y hasta de pertenecer, significó.
La constitución de estas estructuras de base constituye, pues, una necesidad y un deber con los cuentapropistas jóvenes, militantes o no, porque vanguardia política de la juventud cubana es la UJC y como tal tiene que actuar y ser, no solo de sus miembros, sino de cada joven, trabajar con todos y representarlos a todos, dijo.
Joan Abel explicó que el proceso a punto de comenzar ha tomado muy en cuenta el que la Central de Trabajadores de Cuba y sus sindicatos llevan adelante para la afiliación voluntaria de quienes laboran en el sector no estatal.
En principio, defendemos la idea de construir los comités de base ahí donde están creadas las estructuras sindicales, para aprovechar la experiencia acumulada y que los militantes desarrollen un sentido de pertenencia e identificación mayores con el objeto social, y contribuyan a su defensa.
Los militantes vinculados a estas formas de empleo tendrán los mismos deberes y derechos, incluidos el de integrar las estructuras de dirección de la UJC a todos los niveles y, por supuesto, el de ser reconocidos moralmente por su organización, en atención a sus méritos, aportes y resultados.
Tampoco habrá normas específicas ni un reglamento aparte para estas organizaciones de base que, como las demás, podrán constituirse con al menos cinco efectivos y excepcionalmente con tres, puntualizó el dirigente juvenil.
Los burós municipales de la UJC tienen el mandato expreso de tantear el terreno, estudiar y evaluar cada caso, priorizar, decidir, hacer los ajustes necesarios y, sobre todo, atender con esmero y diferenciadamente este proceso, para no malograrlo y que triunfe, recalcó Joan Abel.
Bueno será empezar por los lugares con mayor concentración de jóvenes y, de hecho, en algunos municipios ya han sido constituidos comités de base, a modo de experimento, como el densamente poblado Centro Habana, en la capital, y Cruces, en la provincia de Cienfuegos.
No estamos sino comenzando y queda abierta, por supuesto, la posibilidad de realizar procesos de crecimiento entre los jóvenes del sector no estatal, por solicitud personal, en atención a los méritos y siempre bajo el principio de la selectividad, significó.
En modo alguno, los jóvenes cuentapropistas estarán en desventaja ni verán limitadas las oportunidades de participar y aportar, sino todo lo contrario —enfatizó—, y como ejemplo aseguró que desde ya las Brigadas Técnicas Juveniles y el Movimiento Juvenil Martiano los invitan a sumarse y crear.