París se prepara como para una guerra, pues mañana sábado manifiestan los chalecos amarillos en toda Francia

Este sábado, París se parecerá más a una fortaleza que a la Ciudad de las Luces.



París se blinda ante el riesgo de violencia por los ‘chalecos amarillos’
Unos 89.000 agentes de las fuerzas del orden velarán por la seguridad en la manifestación prevista para este sábado.

Heraldo
07/12/2018 a las 19:16
FranciaParís

París se blinda ante el riesgo de violencia por los ‘chalecos amarillos’ Los comercios cubren los escaparates por temor a actos vandálicos.Efe
Francia, y especialmente París, se pertrecha ante las protestas de este sábado de los “chalecos amarillos”, un movimiento que el Gobierno considera que se está deshinchando y degenerando en violencia, instrumentalizado por grupúsculos extremistas.

Ante el mutismo del presidente, Emmanuel Macron, que con el argumento de no atizar más el fuego no hablará hasta después de esa jornada de movilización, han sido su primer ministro, Édouard Philippe, y su ministro de Interior, Christophe Castaner, los encargados de comunicar su estrategia.

El Gobierno prevé “una movilización excepcional” de 89.000 agentes de las fuerzas del orden -frente a los 65.000 del pasado sábado-, de los cuales 8.000 en París, donde se recurrirá a una docena de vehículos blindados de la Gendarmería especializados en desmontar barricadas.

La torre Eiffel, el Arco de Triunfo, el Louvre o la Ópera, cerrados

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Castaner subrayó la deriva violenta en las tres últimas semanas de los “chalecos amarillos”, manipulados a su juicio por “grupúsculos extremistas”, y destacó a su vez la caída de la movilización.

Desde las 282.000 personas que la policía contabilizó en la primera jornada de manifestaciones, el 17 de noviembre, se ha pasado a los alrededor de 10.000 actualmente, “una pequeña minoría”, en sus palabras.

El ministro insistió en los elementos que preludian un nuevo sábado con altercados que podrían ser mas graves que hace una semana, como la posible presencia incluso de armas de fuego entre los manifestantes.

“Frente a la violencia sistemática, organizada, nuestras fuerzas responderán con firmeza”, advirtió Castaner. Su Gobierno no se ha cansado de repetir la consigna para que los “chalecos amarillos” que se consideran pacíficos no vayan a París porque corren el riesgo de verse atrapados por la violencia.

Los principales monumentos y museos de la capital francesa -una de las ciudades del mundo que más turistas recibe- permanecerán cerrados empezando por la torre Eiffel, el Arco de Triunfo, el Louvre o la Ópera.

La alcaldesa, Anne Hidalgo, explicó que se han retirado más de 2.000 elementos de mobiliario urbano y cientos de barreras de obras para impedir que se usen como proyectiles.

Desde primera hora, mañana se aplicarán restricciones a la circulación y al aparcamiento en las principales zonas sensibles, como la plaza del Arco del Triunfo o las de República y la Bastilla, y se cerrarán también algunos mercados, gimnasios, jardines y edificios municipales de atención al público.

Por toda Francia se han anulado decenas de partidos de fútbol, eventos festivos e incluso otras manifestaciones que estaban programadas desde hace tiempo.

Esta tarde está convocada una última reunión de crisis del Gobierno, que esta mañana escenificó su voluntad de diálogo con una reunión de la ministra de Trabajo, Muriel Pénicaud, con los sindicatos y la patronal.

El encuentro trató de explorar pistas para la que parece la reivindicación más compartida por los “chalecos amarillos”, la mejora del poder adquisitivo.

El Ejecutivo apuesta en primer lugar por una prima excepcional de fin de año libre de cargas, que la patronal Medef está dispuesta a aceptar, pero siempre que sea voluntaria.

No hubo representantes de los “chalecos amarillos”, algunos de cuyos portavoces han sido víctimas de amenazas por parte de otros miembros del colectivo al querer implicarse en las negociaciones.

Varios de esos representantes, agrupados bajo la denominación “chalecos amarillos libres”, hicieron hoy un llamamiento para no acudir a París y “pasar de esta fase de violencia a una fase de diálogo”.

Por boca de Benjamin Cauchy, portavoz de esta corriente moderada, instaron a los franceses “a no caer en esa trampa y a manifestarse de la forma más pacífica posible”, porque temen que haya “muertos”, pero también reprocharon a Macron que no los haya recibido y esté “encerrado en su palacio”.
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Tiembla París ante un nuevo sábado de ira de los “chalecos amarillos”
Por Euronews
07/12/2018

Tiembla París ante un nuevo sábado de ira de los “chalecos amarillos”. El corazón de la capital francesa se prepara para una nueva jornada de violencia y caos. Prácticamente todo estará cerrado: tiendas, bares, museos… incluso monumentos tan emblemáticos como el Arco del Triunfo o la Torre Eiffel. Durante días, los empleados del Ayuntamiento han retirado parte del mobiliario urbano y los comerciantes de la zona han tratado de minimizar las pérdidas causadas por las protestas contra la carestía de la vida:

“Hoy debían llegar nuevas mamparas y teníamos que instalarlas. Pero, desgraciadamente, un decreto de la prefectura nos obliga a desmontar las terrazas y hay que poner vallas para cerrar el establecimiento. Así que intentamos encontrar una solución. No vamos a instalarlas hoy, vamos a posponerlo”, explicaba Anthony Sebag, gerente del Bistrot 25 de los Campos Elíseos.

Bruno Vincent, de la sala de cine clásico Mac Mahon, no quiere correr riesgos:

“¿De qué me serviría abrir?”, se pregunta. “Los clientes no van a venir, están asustados. Reedito películas de los años 40 y 50. Aquí vienen personas mayores ¿Qué quiere que haga, poner en riesgo la seguridad de los ancianos? Ni siquiera quieren venir. No vale la pena perder el tiempo”.

Sorprendidas por la magnitud de la violencia del pasado sábado, las autoridades han dispuesto un impresionante despliegue de seguridad: 90.000 agentes en todo el país, 8.000 de ellos en París. El ministro del Interior se toma muy en serio las amenazas que circulan por las redes sociales:

“Esta persona expresó en las redes sociales su intención de destruir los monumentos franceses y, por extensión, la República. Y esta persona mencionó la manifestación del 8 de diciembre. En su página de Facebook publicó un mensaje diciendo que’un buen policía era policía muerto”, explicaba Christophe Castaner en una rueda de prensa. El ministro añadió que considera que el movimiento de los chalecos amarillos se ha convertido en un monstruo cuyos padres ya no pueden controlar.

Tras los incidentes de la semana pasada, las autoridades se han visto obligadas a cambiar su estrategia. Los 8.000 policías desplegados en las calles de París tienen la orden explícita de ir al encuentro físico de los manifestantes, algo que no ocurrió antes. Una docena de coches blindados estarán en las calles, algo inédito desde la Segunda Guerra Mundial. Este sábado, París se parecerá más a una fortaleza que a la Ciudad de las Luces.