Nicaragua: Terremoto político. Cansado de la represión renuncia un magistrado sandinista pieza clave de Ortega en la Corte Suprema y su ideólogo en asuntos jurídicos e institucionales

Severo golpe contra Ortega porque desnuda toda su campaña mentirosa de “golpe de estado” destinada a engañar a las izquierda y atraerlas a apoyar la dictadura.
“Yo ya viví esto hace tantos años en que luché contra una dictadura y jamás creí que se iba a volver a repetir la historia, por culpa de quienes también lucharon en contra de esa misma dictadura, pero ahora estoy clarísimo que la solución va en esa dirección y no deseo participar por conciencia y por principios al lado de un gobierno que ya no tiene la razón ni el derecho, ni el respaldo mayoritario del pueblo y que se apoya únicamente en el uso de la fuerza para mantenerse en el poder. Por eso y no por cobardía o por traición es que estoy renunciando”.



Renuncia el principal aliado de Ortega en la Corte Suprema de Nicaragua
El magistrado Rafael Solís, ideólogo de las reformas constitucionales que permitieron al presidente atrincherarse en el poder, acusa al mandatario de imponer un “estado de terror” en el país centroamericano

El País
12 ENE 2019 - 08:28

Renuncia “inmediata e irrevocable”. Con esas palabras el magistrado de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Nicaragua, Rafael Solís, anunció que dejaba su cargo, a través de una carta enviada al presidente Daniel Ortega, en lo que se traduce como un duro golpe contra el régimen, al perder a su principal operador político en el sistema judicial: nada menos que el hombre que acomodó la Constitución para que el mandatario pudiera atrincherarse en el poder. Solís también anunció al caudillo nicaragüense que renunciaba a su afiliación al Frente Sandinista y acusó a Ortega de desatar un “estado de terror” e imponer una “dictadura monárquica” en este país que cumplirá nueve meses de una profunda crisis política que ha dejado 325 muertos y ha hundido su economía.

MÁS INFORMACIÓN
Renuncia el principal aliado de Ortega en la Corte Suprema de Nicaragua Ortega asalta otro medio crítico contra el régimen en Nicaragua
Los expertos de la OEA denuncian “crímenes de lesa humanidad” en Nicaragua

“Siempre creí que la sensatez y la cordura se podía imponer en ustedes”, espeta Solís a Ortega y su esposa, la también vicepresidenta Rosario Murillo. El jurista y hasta ahora miembro del Frente Sandinista les echa en cara el hecho de no haber cedido a una negociación política que permitiera adelantar las elecciones y pactar una salida pacífica a la crisis. “La realidad ha demostrado todo lo contrario y verdaderamente [hay] un Estado de Terror con el uso excesivo de fuerzas parapoliciales o aun de la Policía misma con armas de guerra; han sembrado el miedo en nuestro país y ya no existe derecho alguno que se respete, con las consecuencias inevitables de la instalación y la consolidación al menos de una dictadura con caracteres de monarquía absoluta de dos reyes que ha hecho desaparecer todos los poderes del Estado, dejando al mismo Poder Judicial al que yo pertenezco reducido a su más mínima expresión”, afirma el ahora exmagistrado.

Solís ratifica en su misiva los abusos de poder y las violaciones a los derechos humanos denunciados por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) que en diciembre presentó un amplio informe en el que señala que el régimen de Ortega cometió crímenes de lesa humanidad con la brutal represión desatada contra las manifestaciones que desde abril exigen el fin de 12 años de gobierno autoritario.

El político también responsabiliza a Ortega y Murillo del mal manejo de la crisis y de las consecuencias económicas que ha tenido para Nicaragua, con decenas de miles de desempleados por el cierre de empresas y con más de 40.000 nicaragüenses exiliados solo en Costa Rica. “La responsabilidad de estas dos Nicaraguas, la de antes del 18 de abril, que al menos tenía un crecimiento económico muy alto en alianza con el sector privado y en términos generales había un Estado de Derecho y un respeto a la Constitución Política, y la otra Nicaragua posterior al 18 de abril, por decisión de ustedes se acabó con todo esto y produjo también en mi persona, a pesar de mi participación en el FSLN por 43 años, una gran frustración y consideré mi renuncia dentro del país o en el exilio y si no lo hice antes es porque siempre creí que las cosas podrían cambiar y por eso fue que les envié en dos ocasiones diferentes, documentos sobre distintas alternativas para negociar bajo diferentes escenarios esa situación, y nunca fui tomado en cuenta en esas propuestas”, reclama Solís.

El exmagistrado también advierte en su carta del peligro de que en Nicaragua se desate una nueva guerra civil. “Yo no deseo una guerra civil para Nicaragua, pero me queda claro que ustedes van por ese camino y ante un Ejército que por alguna razón no ha desarmado a los grupos armados, también es lógico esperar que los grupos de oposición van a buscar como armarse y el país va a retroceder cuarenta años, y volver, si es que no estamos ya, a esos ciclos de violencia tan característicos a lo largo de nuestra historia”, dijo.

Él fue el principal operador político de Ortega en la Corte Suprema y autor de los enrevesados alegatos legales que permitieron las reformas a la Constitución para garantizar la permanencia del sandinista en el poder. Solís es, además, una de las voces más pragmáticas dentro del círculo cercano a Ortega, quien aconsejaba al mandatario sobre asuntos legales y políticos. Con todo, es también uno de los principales autores del descalabro institucional en Nicaragua, cómplice en los desmanes cometidos desde el poder durante más de una década de Gobierno de Ortega. Su renuncia, sin embargo, genera un cisma dentro del FSLN que deberá tomar fuertes medidas para evitar nuevas deserciones.

“Es un terremoto político”, comenta a EL PAÍS el experto constitucional José Pallais. “La del doctor Solís es una renuncia políticamente motivada, y de mucho peso, porque él era el comisario político del orteguismo en el Poder Judicial, de los principales asesores y consultores, involucrado en todos los golpes a la Constitución. Esto tiene una relevancia muy importante dentro del sandinismo, es un resquebrajamiento con efecto desmoralizador en la estructura partidaria”, explica Pallais.

Para este jurista la renuncia de Solís debilita al régimen de Ortega y asegura que podría generar nuevas deserciones. “Deja clara la descomposición y fragmentación interna. El régimen va a potenciar sus mecanismos de control y de revancha para que la gente lo piense dos veces antes de tomar una decisión similar”.
———————————

Rafael Solís renuncia como magistrado de la Corte Suprema de Justicia
Solís también renunció a todos los cargos políticos, “incluida la militancia en el FSLN”. La renuncia es independiente” de la decisión que tome la Asamblea Nacional de aceptarla o no

La Prensa
Leonor Álvarez 10/01/2019

Rafael Solís Cerda renunció al cargo de magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), a través de una carta dirigida a la pareja presidencial, en la que denuncia la represión del régimen del que fue uno de sus más cercanos colaboradores desde las altas estructuras del poder judicial.

La información fue confirmada anoche por Solís al Diario LA PRENSA mediante mensajes desde sus números celulares. También el fiscal Pablo Parenti, del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), que vino al país a investigar las violaciones de derechos humanos recientemente, lo publicó en su cuenta de Twitter.

Renuncia irrevocable
El magistrado orteguista pidió su renuncia inmediata e irrevocable a Daniel Ortega, Rosario Murillo y Gustavo Porras, presidente de la Asamblea Nacional. Asimismo, detalló que renunció a todos los cargos políticos, incluida la militancia en el oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Lea además: Rafael Solís, el operador político de Ortega en el poder judicial

La carta, con fecha del 8 de enero de este año, a su vez es una denuncia sobre la represión del régimen contra las protestas civiles que demandan la salida de Ortega del poder desde el 18 de abril pasado, la cual ha dejado más de trescientos muertos, según organismos de defensa de derechos humanos.

Esperaba un diálogo
En el escrito explica que durante los últimos nueve meses de la crisis estaba esperando que se diera una salida por medio de un diálogo nacional.

“En tres diferentes ocasiones a lo largo de estos nueve meses pensé en enviarles la misma (misiva), pero siempre tuve la duda que a través del Diálogo Nacional de la naturaleza que fuera y aún con más actores y mediadores, el Gobierno presidido por ustedes pudiera corregir los graves errores cometidos a lo largo de este período. Sin embargo, finalizó el año 2018 y nada de eso ocurrió; más bien todo lo contrario: el gobierno fue endureciendo sus posiciones hasta llevarnos a un aislamiento internacional casi total y no veo sinceramente la más mínima posibilidad que ahora en el 2019 se retome un verdadero y nuevo diálogo nacional que logre la paz, la justicia y la reconciliación en nuestro país”, manifiesta Solís.

De los más cercanos a Ortega
La renuncia y denuncia de Rafael Solís es especialmente significativa, porque él ha jugado un papel importante en distintos momentos en la vida política, e incluso personal de Ortega. Solís fue el testigo de la boda de Ortega y Murillo cuando se casaron por la iglesia en 2005.

Lea también: Los motivos de la renuncia de Rafael Solís como magistrado de la Corte Suprema de Justicia

También tuvo un destacado protagonismo en encontrar la vía legal para que se garantizara la primera reelección de Ortega en 2010, cuando la Constitución le impedía que se volviese a postular.

Entonces en la Sala Constitucional fue cuando los magistrados sandinistas resolvieron de forma expedita —y en ausencia de sus colegas liberales— un recurso de amparo a favor de Ortega, para que este se postulara nuevamente, lo que inmediatamente fue aceptado por el entonces presidente del poder electoral, el entonces magistrado Roberto Rivas (hoy sancionado por la ley Global Magnitsky).

Acusa a “una dictadura”
Aunque Solís respaldó por más de diez años la permanencia ilegal de Ortega en la presidencia, lo acusa en la carta de consolidar una “dictadura con caracteres de monarquía absoluta”.

Además: Especial | Rafael Solís, el operador político de Ortega en el poder judicial

“Siempre creí que la sensatez y la cordura se podía imponer en ustedes y proceder a una negociación política que permitiera el adelanto de las elecciones y algunos de los otros puntos planteados por la oposición, pero la realidad ha demostrado todo lo contrario y verdaderamente un Estado de Terror con el uso excesivo de fuerzas parapoliciales o aun de la Policía misma con armas de guerra, han sembrado el miedo en nuestro país y ya no existe derecho alguno que se respete, con las consecuencias inevitables de la instalación y la consolidación al menos de una dictadura con caracteres de monarquía absoluta de dos reyes que ha hecho desaparecer todos los Poderes del Estado, dejando al mismo Poder Judicial al que yo pertenezco reducido a su más mínima expresión”, expresa el magistrado .

Nueva guerra civil
Solís también denuncia la “guerra contra los medios de comunicación”, el “colapso” de la economía y advierte la posibilidad de una “nueva guerra civil en el país”.

También: Sacerdote Mario Guevara en la Unidad de Cuidados Intensivos luego de ser atacado con ácido sulfúrico

“Yo no deseo una guerra civil para Nicaragua pero me queda claro que ustedes van por ese camino y ante un Ejército que por alguna razón no ha desarmado a los grupos armados, también es lógico esperar que los grupos de oposición van a buscar como armarse y el país va a retroceder cuarenta años, y volver, si es que no estamos ya, a esos ciclos de violencia tan característicos a lo largo de nuestra historia”, critica.

Rechaza versión de golpe de Estado
Solís rechaza la versión que ha sostenido el régimen de un golpe de Estado y una agresión externa, y confiesa que si no se hubiese matado a tanta gente, estaría con ellos.

Al igual que los informes e investigaciones de los organismos internacionales de defensa de derechos humanos, Solís asegura que lo que hubo fue un “uso irracional de la fuerza” contra las protestas civiles.

Más en: ¿Es Daniel Ortega peor que Anastasio Somoza?

“Yo ya viví esto hace tantos años en que luché contra una dictadura y jamás creí que se iba a volver a repetir la historia, por culpa de quienes también lucharon en contra de esa misma dictadura, pero ahora estoy clarísimo que la solución va en esa dirección y no deseo participar por conciencia y por principios al lado de un gobierno que ya no tiene la razón ni el derecho, ni el respaldo mayoritario del pueblo y que se apoya únicamente en el uso de la fuerza para mantenerse en el poder. Por eso y no por cobardía o por traición es que estoy renunciando”.

“La vía armada cobrará fuerza, ustedes se van a aferrar al poder y de ahí no van a salir, si no es por la fuerza, pero todo mundo está claro que es muy difícil llegar a las elecciones del 2021”, dijo Rafael Solís Cerda, magistrado
sandinista de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).