El Salvador y el canto del cisne. La debacle electoral del izquierdista Frente Farabundo Martí y el fin de los gobiernos como posibilidades de cambio

En medio de la oleada popular nicaragüense contra el dictador Ortega, las multitudinarias caravanas migrantes y la expansión de los autogobiernos zapatistas, muy pronto tendremos novedades de los tres países centroamericanos más frágiles donde había crecido la guerrilla que fue devorada por el reformismo progresista de las izquierdas conciliadoras.



El Salvador: candidatos presidenciales esquivan el tema de las pandillas
Analistas afirman que la problemática de las pandillas ha sido poco abordada por los partidos políticos.

El Periódico
02-02-19

La elección presidencial del 3 de febrero, es la quinta después del fin de 12 años de guerra civil en El Salvador. La población reflexiona sobre su voto en medio de una campaña caracterizada por la falta de propuestas para resolver los problemas que les afectan, entre ellos la inseguridad que generan las pandillas.

El Salvador integra el Triángulo Norte Centroamericano donde la violencia es una pesadilla. Desde 1990 afronta el auge de peligrosas pandillas que atemorizan a la población, a pesar de represivos planes gubernamentales de mano dura.
En los últimos meses de 2018 y principios de este año, más de 3 mil salvadoreños indocumentados marcharon en caravanas a Estados Unidos, huyendo de las pandillas y la falta de empleo.

Ofrecimientos de campaña

Impulsado por un manejo de marketing político y las redes sociales despunta en los sondeos presidenciales, Nayib Bukele, exalcalde de San Salvador, que se mantiene como favorito en medio del hartazgo de los electores por los partidos que tradicionalmente se han turnado en la presidencia desde el fin de la guerra civil, la Alianza Republicana Nacionalista, Arena y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

“Nosotros vamos a trabajar en la prevención. Vamos a entrar con arte, con cultura, con deporte. El Estado les da todo lo que ustedes necesitan”, promete Bukele con respecto al tema de las pandillas.

Por su parte, el candidato Hugo Martínez del FMLN continuaría con el plan El Salvador Seguro, caracterizado por una política de choque contra las maras y atención a las víctimas, además de evitar la “estigmatización de los jóvenes”.

El candidato de Arena, Carlos Calleja, consigna en su plan de gobierno “Nueva visión de país”: “En vez de enfrascarnos en una guerra contra las pandillas, produciendo más muertos, vamos a emprender y ganar la lucha contra la violencia y sus raíces, produciendo inclusión, oportunidades”.

Josué Alvarado, del partido Vamos, afirma que se deben recuperar los territorios y reforzar atención a las comunidades vulnerables para mejorar la seguridad en el país.

Tema se elude

El consultor internacional e investigador en seguridad ciudadana, Luis Enrique Amaya considera que las propuestas de campaña no son nuevas, y que muchas ideas y conceptos propuestos por los candidatos ya están incluidos en estudios del Consejo Nacional de Seguridad Pública elaborado en 1996. El experto lamenta que los presidenciables no hablen con claridad sobre el tema de pandillas.

“Las referencias a estos grupos son muy tímidas casi que desde siempre. Históricamente ha sido muy marginal la forma en que los gobiernos se han referido a este problema. En este momento no hay ninguna diferencia es muy poco lo que se menciona de pandillas y lo que deduzco es que este tema no se toca porque es muy sensible, muy delicado, y mal abordado te puede representar un costo político-electoral en términos de votos.

Con uno de los problemas más grandes que tenemos no sabemos, literalmente, qué van hacer”, cuestiona Amaya. “Lo único que hacen es repetir esos conceptos etéreos, abstractos, globales o genéricos de hacer prevención, de hacer rehabilitación, de generar oportunidades, pero ese discurso lo hemos escuchado por años. El tema se está eludiendo”.

(Con información de: Univision, AFP, diario salvadoreño El Mundo)
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Nayib Bukele, el exalcalde outsider que irrumpe en El Salvador

La Tercera
SAB 2 FEB 2019

El candidato, al que las encuestas dan por vencedor en la primera vuelta de las presidenciales de mañana, podría quebrar el bipartidismo que gobierna hace más de dos décadas en el país centroamericano.
Chaqueta de cuero, lentes de sol y barba prominente son parte del sello de Nayib Bukele, el outsider de la política de El Salvador que podría convertirse en el próximo Presidente del país centroamericano y, de paso, poner fin al bipartidismo que gobernó desde 1989 a 2009 con la derechista Alianza Republicana Nacional (Arena) y desde 2009 con la exguerrilla de izquierda, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).

Sin embargo, el candidato no ha estado exento de polémicas, especialmente porque ha rehusado presentarse en un debate presidencial, por lo que, de salir electo, su gobierno sería un misterio.

El exalcalde de Nuevo Cuscatlán (2012-2015) y de la capital San Salvador (2015-2018) se alza como el favorito en las encuestas para ganar las elecciones de mañana, en la que más de 5,2 millones de ciudadanos están habilitados para votar, de la mano del partido conservador Gran Alianza para la Unidad Nacional (GANA), que fue fundado por el expresidente Elías Saca, condenado por corrupción.

Nayib Bukele, publicista y empresario -es dueño de la distribuidora Yamaha en el país-, de 37 años, pertenecía al oficialista FMLN del que fue expulsado en 2017 después que el Tribunal de Ética del partido lo culpó de dividir al grupo y agredir a una militante, razón por la que sigue en un proceso judicial por violencia machista. Después quiso organizar el partido Nuevas Ideas y tras fallar intentó formar alianza con Cambio Democrático, pero la sigla fue disuelta por el Tribunal Supremo Electoral. Por esa razón se unió con GANA y se presentó a unas primarias en las que venció con el 91% de los votos.

El favorito de los jóvenes
Bukele ha sido denominado un “rockero” de la política salvadoreña por su estilo y el gran manejo en las redes sociales con la que se ha ganado la simpatía de los jóvenes. De ser electo, será el mandatario más joven en la historia del país.

Una encuesta de la Universidad Tecnológica posiciona a Bukele en el primer lugar, con 40% de intención de voto. A continuación, con el 23%, aparece el candidato de Arena, Carlos Calleja, dueño de una de las mayores cadenas de supermercados en el país, y en un distante tercer lugar se ubica el excanciller Hugo Martínez, abanderado del FMLN, con el 8,1%.

Durante la campaña presidencial, Bukele ha sido objeto de críticas por su ambigüedad al momento de definir su religión. El candidato ha preferido tomar distancia. Con raíces palestinas, sus abuelos paternos se mudaron a El Salvador en 1913. Nayib es hijo de Armando Bukele, el fallecido líder de la comunidad musulmana en El Salvador.

Nayib dio uno de los mayores saltos en su carrera cuando fue alcalde de la capital. Durante esos años se centró en renovar la cara de San Salvador, por lo que instaló alumbrado público y revirtió la orden de no patinar en plazas públicas con el fin de alejar a los jóvenes del reclutamiento de organizaciones criminales. El Salvador es uno de los países con mayor índices de violencia, expresada en pandillas o maras.

Por estas medidas, en 2016, la revista Foreign Policy incluyó a Bukele en la lista de los “15 tomadores de decisiones más importantes del mundo”. Así, el hoy candidato presidencial compartía nómina con la canciller alemana Angela Merkel, la excandidata presidencial Hillary Clinton y el premier de Canadá, Justin Trudeau.

De salir electo, Bukele, que no cuenta con una mayoría en el Parlamento, deberá formar alianzas y lograr consensos para poder sacar adelante el gobierno. El exalcalde es el único candidato que ha propuesto crear una comisión contra la corrupción, flagelo que azota a El Salvador, un país que tiene a tres expresidentes procesados por esta causa.