Ejército argelino quiere salida a la chilena: negociar con paciencia para que asuma la partidocracia

El jefe del Ejército argelino, el teniente general Ahmed Gaid Salá, ha reiterado este miércoles su compromiso con los manifestantes que forzaron la semana pasada la salida del presidente, Abdelaziz Buteflika, pero les ha pedido “paciencia” ante el periodo de transición que se abre ahora en el país y ha dado a entender que la antigua clase dirigente podría ser juzgada.



El jefe del Ejército reitera su compromiso con los manifestantes en Argelia y les pide “paciencia”

Hace 56 minutos -
EUROPA PRESS, MADRID

Sugiere que la antigua clase dirigente podría ser juzgada por haberse enriquecido con recursos públicos

El jefe del Ejército argelino, el teniente general Ahmed Gaid Salá, ha reiterado este miércoles su compromiso con los manifestantes que forzaron la semana pasada la salida del presidente, Abdelaziz Buteflika, pero les ha pedido “paciencia” ante el periodo de transición que se abre ahora en el país y ha dado a entender que la antigua clase dirigente podría ser juzgada.

“Quiero recordar de nuevo que me he comprometido personalmente a apoyar al pueblo en esta etapa crucial y a mantenerme a su lado, pese a las voces que se elevan tanto dentro como fuera del país, exasperadas por la fuerte cohesión entre el pueblo y el Ejército”, ha señalado el general durante un acto militar, según ha informado en un comunicado el Ministerio de Defensa.

El también viceministro de Defensa ha asegurado que el Ejército “no tiene otra ambición que la de servir al país y velar por su seguridad y estabilidad”, por lo que ha defendido que las “maniobras” para poner en tela de juicio su “credibilidad” están abocadas al fracaso.

“Estamos profundamente confiados en que el pueblo comprenderá y medirá la sensibilidad de la situación y privilegiaría el interés nacional y que nuestro país sabrá, gracias Alá, salir de esta crisis, victorioso y triunfante como siempre lo hemos conocido”, ha añadido Salá.

Pero ahora se impone “hacer prueba de paciencia, de consciencia y de lucidez con el fin de lograr las reivindicaciones populares, guiar al país hacia la paz y sentar las bases de un Estado de Derecho y de las instituciones”.

En este sentido, ha prometido que “el periodo de transición destinado a la preparación de las elecciones presidenciales”, tras la designación del martes de Abdelkader Bensalá como presidente interino durante 90 días, “se hará con el acompañamiento del Ejército, que velará porque durante esta fase se respeten las leyes.

Por otra parte el general, que retiró su apoyo a Buteflika antes de que este dimitiera el 2 de abril, ha denunciado “intentos” desde el extranjero de influenciar el proceso actual y de “desestabilizar el país y sembrar la discordia”, si bien no ha dado nombres ni más detalles.

Según el general, también se han producido intentos de infiltración en “las protestas pacíficas y orientarlas, con la complicidad y la coordinación de sus agentes en el interior (…) con el fin de hacer triunfar sus planes perniciosos”.

Por otra parte, el jefe del Ejército ha dado a entender que la clase dirigente bajo el mandato de Buteflika podría ser juzgada. “La justicia, que ha recuperado sus plenas prerrogativas, actuara con toda libertad, sin ninguna limitación, sin presiones ni órdenes, para iniciar procedimientos judiciales contra cualquier banda criminal implicada en asuntos de desvío de fondos públicos y abuso de poder para enriquecerse ilegalmente”.

En este sentido, ha asegurado a los ciudadanos que “la cuestión se ampliará a todos los asuntos precedentes, como el asunto de El Jalifa, Sonatrach y Bouche y otros asuntos relativos a la corrupción que han ocasionado pérdidas considerables al Tesoro Público”.

Entretanto, el Ministerio del Interior ha anunciado este miércoles que ha autorizado a diez partidos políticos a celebrar sus congresos constitutivos, paso previo a autorizar sus actividades.