Autor: “Ana Esther Ceceña”

El desarrollo o la vida: transformaciones hacia el buen vivir (R)

La comprensión y transformación del presente nos conduce a la recuperación de nuestras historias para proyectar el futuro. La historia de la que tenemos que hablar tiene más de 500 años. Una historia que nos remite a la identificación de las formaciones culturales recientes en el planeta, y que nos refiere cómo esas formaciones crecieron en la relación sociedad-naturaleza, en la comprensión de sus relaciones intersubjetivas, en el entendimiento de sus problemas de reproducción y en el descubrimiento de los modos de resolverlos. En términos generales estamos hablando de macrovisiones o cosmovisiones y de sus inmanentes epistémicos.


Ayotzinapa, emblema del ordenamiento social del siglo XXI (R)

Ayotzinapa es hoy un emblema, por cierto ominoso, de las atrocidades a las que da lugar el capitalismo contemporáneo. Ayotzinapa es cualquier parte del mundo donde se levante una voz disidente, una exigencia, un signo de rebeldía ante la devastadora desposesión y arrasamiento en los que se sustenta la acumulación de capital y las redes del poder que lo sostienen.
Ayotzinapa es resultado de un conjunto de procesos entrecruzados que, con mayor o menor densidad y visibilidad, son consustanciales al capitalismo del siglo XXI y que, en esa medida, no se circunscriben a México sino que se van extendiendo subrepticia o escandalosamente en todo el globo.


Del desarrollo al “vivir bien”: la subversión epistémica

Los cuestionamientos al desarrollo no provienen sólo de una búsqueda por paliar sus insuficiencias, sino de un deslizamiento de los fundamentos sobre los cuales se piensa y se organiza lo económico. Nuevas epistemologías, provenientes de la región andino-amazónica, conducen a pensar lo económico desde una concepción integral u holística que insiste en la complementariedad como principio básico. De la reproducción del capital, centro de las teorías del desarrollo y de sus prácticas, se pasa a colocar la reproducción de la vida como el eje de comprensión del proceso de reproducción en su conjunto, y como el criterio organizador de lo económico, que dejaría a la vez de ser considerado una dimensión escindida. El sumak kawsay (“buen vivir”) o sumak qamaña (“vivir bien”) propone que los límites al crecimiento con los que se enfrenta hoy el desarrollo únicamente pueden ser superados modificando de raíz la lógica general de la reproducción material.


El desarrollo o la vida: transformaciones hacia el buen vivir

Una revuelta contra la individualidad, la fragmentación y la pérdida de sentidos que reclama una territorialidad comunitaria no saqueadora. Recuperadora de tradiciones y potenciadora de imaginarios utópicos que conducen al mundo en el que caben todos los mundos, sacude todas las percepciones de la realidad y de la historia. Los referentes epistemológicos colocados por la modernidad como universales son dislocados y las interpretaciones se multiplican en la búsqueda de proyectos de futuro sustentables, dignos y libertarios.
Dentro del capitalismo no hay solución para la vida; fuera del capitalismo hay incertidumbre, pero todo es posibilidad. Nada puede ser peor que la certeza de la extinción. Es momento de inventar, es momento de ser libres, es momento de vivir bien.


Pensar la vida y el futuro de otra manera

Tenemos las propuestas del Vivir Bien y del Buen Vivir, que todavía tienen un contenido muy elemental, muy esbozado, y sin embargo son ya una idea muy fuerte de cómo avanzar por otros caminos. Lo más fuerte de estos planteamientos es la posibilidad de pensarnos en una sociedad no capitalista, lo que es muchísimo, porque hasta ahora hemos estado pensando en sociedades capitalistas menos malas, un capitalismo con rostro amable, un capitalismo con política social, queremos ganar algunas cosas, pero por supuesto no podemos quedar satisfechos con eso, porque mantenemos las mismas relaciones esenciales.
Esto nos permite empezar a pensar otro tipo de relaciones, lo que sólo es posible si, seamos indígenas o no lo seamos, tengamos la memoria histórica que nos permita pensarnos en sociedades que vienen de antes del capitalismo, sociedades que existían, que convivían con la naturaleza, que tenían otra percepción del mundo, sociedades sin el propósito de dominar la naturaleza como vino con el capitalismo. Y si tenemos esa memoria por qué no poder volver a construir sociedades no capitalistas.


Venezuela ¿invadida o cercada?

Ana Esther Ceceña, la notable investigadora mexicana, y David Barrios Rodríguez, nos entregan este análisis de estrategia y geopolítica que desmitifica la propaganda de las izquierdas:
“La guerra contra Venezuela no es “para derrocar a un dictador”, cuestión que evoca las de Irak, Libia y circunstancialmente las de cualquier país petrolero que pretenda poner condiciones a la entrega de sus recursos. Es la guerra de la Exxon, que no deja de abrir brecha desde la región en disputa del Esequibo; es la guerra de Chevron, del coltan, el uranio, el thorium, el gas y el oro; es la guerra del estado norteamericano por reforzar sus condiciones materiales y su posición hegemónica”.


Los desafíos del mundo en que caben todos los mundos y la subversión del saber histórico de la lucha (Rep)

Ana Esther Ceceña Martorella es una economista de nacionalidad mexicana experta en geopolítica. Doctora en Relaciones Económicas Internacionales por la Universidad Paris I-Sorbona, es coordinadora del Observatorio Latinoamericano de Geopolítica que se ocupa de estudiar, teorizar y cartografiar los procesos contemporáneos de dominación y resistencia.1​ ​Investigadora Nacional adscrita al Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM es profesora del Posgrado de Estudios Latinoamericanos en la Universidad Nacional Autónoma de México. Su línea de trabajo se centra en el estudio de recursos naturales, movimientos sociales, militarización y hegemonía mundial. ​ Fue directora de la revista Chiapas de 1994 a 2004. Trabaja en la construcción del marco teórico del Buen Vivir


Autonomía y control de los territorios en América Latina (Rep.)

Los procesos políticos de construcción de autonomía desarrollados por los pueblos en la actualidad implican una concepción del mundo, de la vida en sociedad, de la naturaleza, y de la relación entre sociedad y naturaleza, distinta a la que propone el capitalismo. En sí mismo, el planteamiento de la autonomía supone una ruptura con la concepción occidental/capitalista del mundo sobre la que se organiza el sistema en su conjunto. En esa medida se trata de una propuesta muy radical, más allá de sus modalidades o de su amplitud. Implica realmente una diferencia sustancial en términos de la organización de los modos de vida y es por ello que se convierte en una amenaza para el sistema.


Ayotzinapa, emblema del ordenamiento social del siglo XXI

Ayotzinapa es el emblema de las guerras del siglo XXI y de las nuevas formas de disciplinamiento social que vienen acompañando los procesos de saqueo y desposesión en todo el planeta


En México hay una guerra derramada hacia toda la sociedad

Poblaciones incluso chiquitas se levantan contra las políticas capitalistas. Y eso está ocurriendo en tantos lugares que se ha vuelto un elemento de desafío a los planes de impulso de la acumulación capitalista. Las empresas son fuertemente contestadas, se buscan recursos legales o de movilización para evitar que las mineras destrocen territorios.


Alianza del Pacífico: una estrategia de control territorial

Entrevista a la directora del Observatorio Latinoamericano de Geopolítica


El proceso de ocupación de América Latina en el siglo XXI

Sólo la resistencia de los pueblos está poniendo freno al avasallamiento y ahí es donde es necesario dar la pelea


El desarrollo o la vida. Texto del Seminario Marx Vive

Las civilizaciones o culturas antropocéntricas consideran al humano como único sujeto, erigido por encima de todas las
otras formas de vida y sobre la materia. La idea de la dominación de la naturaleza es el eje conductor. El carácter jerárquico y utilitario de estas culturas y la unidireccionalidad y monosujetidad en la que se asientan, les otorga un sentido ineludiblemente predatorio.


Pregunta clave: ¿Hegemonía o emancipación?

Se ha recorrido un camino conceptual del que emana una politicidad transformada, subversiva y libertaria cuya potencia sólo puede ser medida en el tiempo y el espacio de los amplios horizontes, en los que se encuentran y a los que contribuyen los movimientos emancipatorios que crecen en todos los rincones del mundo