Autor: “Maristella Svampa”

Argentina: Nuestro Chernóbil criollo

En medio de esta crisis socioecológica y climática, el agronegocio ilustra como pocos las consecuencias del maldesarrollo: destrucción de bosques nativos, contaminación del agua, pueblos fumigados con agrotóxicos. El modelo argentino, además, suma un triste récord: ser el que más glifosato por persona aplica en el mundo. “Estamos viviendo una verdadera tragedia ambiental debido al uso de agroquímicos”, advierten Maristella Svampa y Enrique Viale en este adelanto de “El colpaso ecológico ya llegó” (Siglo XXI).


Ecuador: Yaku Pérez y otra izquierda posible

En un escenario latinoamericano cada vez más polarizado y más lánguido (a excepción de Chile) en términos de propuestas políticas innovadoras, las elecciones en Ecuador abren una interesante caja de sorpresas. Cuando ciertas encuestas daban por ganador en primera vuelta a Andrés Arauz, el candidato del expresidente Rafael Correa, o daban por sentado que en caso de ballotage la segunda fuerza sería la derecha oligárquica representada por Guillermo Lasso, vuelve a irrumpir con fuerza el poderoso movimiento indígena ecuatoriano, con la figura de Yaku Pérez, un reconocido dirigente indígena y ambientalista, exprefecto de la provincia del Azuay y defensor de los derechos de la Naturaleza.
Es claro que Svampa coloca los huevos en la canasta de la otra izquierda que también disputa el poder del estado. Ella se ha ganado el respeto de muchos intelectuales, pero no todos la acompañan en su apoyo a las izquierdas que ven los cambios solamente en la posesión y control de la máquina de moler carne.


Felipe Quispe: el presidente indio que no fue

Tuve el privilegio de ingresar al mundo andino de la mano del inescrutable Felipe Quispe, el Mallku, a quien conocí apenas puse pie en La Paz. El aura plebeya de mi más reciente trabajo de entonces (sobre los orígenes y avatares del movimiento piquetero, libro publicado junto con Sebastián Pereyra) habían posibilitado el contacto. Aun así, en Bolivia algunos intelectuales me miraban extrañados y pocos entendían la clave latinoamericana que lo había motivado.


Reflexiones para un mundo post-coronavirus

Es necesario abandonar el discurso bélico y asumir las causas ambientales de la pandemia, junto con las sanitarias, y colocarlas también en la agenda política. Esto nos ayudaría a prepararnos positivamente para responder al gran desafío de la humanidad, la crisis climática, y a pensar en un gran pacto ecosocial y económico.


Hay un extendido analfabetismo ambiental en la élite económica y la clase política

Hace décadas, soportamos que se oponga lo social a lo ambiental, cuando, en realidad, son los sectores más vulnerables los golpeados y los que sufren los impactos de estos modelos abiertamente insustentables.


Argentina y los efectos del glifosato. Nuestro Chernóbil criollo

Las cosechas récord y el boom de la carne argentina en el mundo han venido de la mano de la destrucción masiva de bosques nativos, de la degradación acelerada de los suelos, de la contaminación del agua y de los pueblos fumigados con agrotóxicos. Los impactos sanitarios y ambientales del agronegocio se hacen sentir: se ha convertido en el mayor problema socioambiental de nuestro país por su extraordinaria extensión y proporción de ocupación territorial.


El colapso ecológico ya llegó

¿Qué sabemos de verdad sobre el colapso ecológico? Aunque figuren millones de entradas en internet, seguimos creyendo que es un tema para minorías movilizadas y expertos, o una preocupación de países ricos. Como dice Maristella Svampa, muchos somos “analfabetos ambientales”, más o menos conscientes de que los modelos de desarrollo hegemónicos dañan la naturaleza y son insustentables pero también de que no hay alternativas porque “la economía tiene que crecer”. Incluso cuando una pandemia paraliza el planeta, poco se dice de las causas socioambientales que la originaron. Prima la desinformación y el discurso de un enemigo invisible al que vencer para volver cuanto antes a la normalidad. Pero no nos cuestionamos a qué normalidad queremos volver. Este libro traza una cartografía de las luchas globales y de los conflictos socioambientales en la Argentina del siglo XXI


Pacto ecosocial y económico del Sur

Gran pacto que puede o no puede germinar según sus partes económicas e institucionales lo vayan poniendo en práctica, pero todo pacto es de sujetos y el sujeto popular tradicionalmente marginado no tiene representación, salvo quienes se la auto-otorgan y sostienen que su disposición es hablar en nombre del pueblo, aunque no lo consulten, tales como los partidos políticos y los sindicatos dirigidos por ellos, en tanto los grupos ecologistas hablan por ellos, lo que está correcto, pero no se podría decir que lo hacen en nombre del pueblo. Distinto es el caso de algunas comunidades o pueblos originarios que si tienen representación, aunque en este manifiesto se percibe sólo una muy pequeña parte de los pueblos de nuestro continente. Creemos que aún apoyando el pacto y aún sin firmarlo, no es la tarea fundamental de los pueblos hoy, pues la necesidad exige la autoorganización, la autonomía y el autogobierno de barrios, poblaciones, pueblos y territorios, la expansión masiva de la agricultura urbana y la ampliación de las ciudades hacia los terrenos adyacentes de actual condición rural junto al cuidado y la autodefensa social (no de grupos armados de vanguardia) nos permitirán participar de tú a tú en todo tipo de pactos.


Hacia un Gran Pacto Ecosocial y Económico

La justicia social y la justicia ambiental deben ir articuladas. La otra cara de la transición es potenciar la agroecología para transformar el sistema agroalimentario argentino mediante la creación y fomento de cinturones verdes de agricultura ecológica en ciudades y pueblos de todo el país generando empleo y garantizando alimentos sanos, seguros y baratos. Además, esto promueve la soberanía alimentaria con sistemas de producción y distribución dirigidos al desarrollo de mercados locales agroecológicos de pequeños productores, solidarios que fomenten una cultura asociativa y comunitaria y una responsabilidad ciudadana en el consumo.


15 Mitos y Realidades de la minería transnacional en Argentina

Guía para desmontar el imaginario prominero


Maristella Svampa habla sobre los levantamientos populares y la crisis debido al extractivismo

Por el calor del ciclo progresista estos propios gobiernos se convirtieron en modelos de dominación tradicional, se han agotado, y hoy en día están bastantes desacreditados.


Argentina: “Las calles mendocinas mostraron la potencia de la sociedad en movimiento”.

La crisis climática no es solo una narrativa global: si la aterrizamos en el territorio, tiene que ver con el extractivismo, esto es, con la quema de combustibles fósiles, con la deforestación, con la generación de pasivos ambientales, con la contaminación de las aguas, entre otros. Tiene que ver con el fracking, con el agronegocios, con la megaminería, con los polos industriales de contaminación…


Estamos en una encrucijada civilizatoria

Vivimos en un mundo de distopía global en el cual parece que nada es posible, sino la catástrofe que se avecina. Pero, por otro lado, a nivel local hay una multiplicidad de experiencias innovadoras que plantean otros modos de habitar el territorio, otros modelos de desarrollo.


A propósito de la caída de la izquierda en Uruguay y el auge de las rebeliones populares: Movimientos sociales,matrices socio-políticas y nuevos escenarios en América Latina

1Introducción
2El cambio de época
3Matrices políticos-ideológicas: una aproximación a las tipologías y modelos de militancia
4El avance de las luchas indígenas y los proyectos en curso
5Las nuevas formas de militancia y la demanda de autonomía
6La actualización de la tradición nacional-popular
7La ilusión desarrollista.


La incertidumbre Boliviana

La socióloga Maristella Svampa sostiene que Morales llevó democracia y pluralismo a un país elitista y racista pero que cedió ante el afán reeleccionista y ante un modelo de dominación más tradicional.


¿Hacia dónde se mueven las placas tectónicas?

Octubre en el espejo muestra el rostro de una América Latina convulsionada. Nuevamente asoma la imagen del “volcán latinoamericano”. Ecuador y Chile lideran este proceso a través de levantamientos sociales y movilizaciones masivas que rechazan medidas de corte neoliberales, en medio de escenarios de toque de queda, estado de excepción y fuerte represión estatal.


Los progresismos pactaron con el gran capital

Todavía hay un sector de la izquierda que tiene una visión muy productivista. Si hay una posibilidad de renovación de las izquierdas pasa por la incorporación de esos dos ejes que son centrales a la hora de diseñar un nuevo horizonte civilizatorio. No basta con desarrollar un lenguaje obrerista ligado a la contradicción capital- trabajo cuando efectivamente estamos en el medio de una crisis ecológica de gran envergadura que tiene que ver con la lógica productivista del capital y la expansión de las fuerzas productivas. Si eso no es cuestionado no podremos elaborar un diagnóstico acerca de la crisis y por ende tampoco podremos elaborar una vía o un horizonte que marque la posibilidad de construir una nueva sociedad.


De la narrativa emancipatoria de los pueblos originarios del buen vivir a la del movimiento de mujeres

Hay que reflexionar sobre los avatares que ha tenido la categoría “desarrollo sustentable”. Si en los años ’80 y ‘90, surgió en el panorama internacional una cara muy positiva, muy disruptiva, de la mano de movimientos ecologistas, rápidamente esta noción fue apropiada por los grandes lobbys empresariales, por el establishment, y en ese sentido sufrió un problema de desgaste y de vaciamiento.
Si al principio del ciclo progresista, los pueblos originarios fueron los que elaboraron una nueva narrativa emancipatoria a través de las nociones de buen vivir, hoy en día son los movimientos de mujeres. Creo que es necesario promover una relación entre los feminismos más antipatriarcales de las ciudades, que denuncian los femicidios, la violencia de género, y que promueven nuevos derechos, con los feminismos populares que luchan en los territorios contra las grandes empresas extractivistas y sus alianzas con los gobiernos.


Posprogresismos, polarización y democracia en Argentina y Brasil

El fin del ciclo progresista ha transformado el escenario político regional, con importantes consecuencias en dos países: Argentina y Brasil. Una lectura de los progresismos como populismos, explicitando algunas de las similitudes y diferencias entre los procesos de ambos Estados, permite precisar los contornos del giro a la derecha y avanzar en una reflexión más general sobre la nueva reacción conservadora/autoritaria y sus alcances desigualitarios.


Cinco primeras lecciones de las primarias argentinas

1. La gran asimetría electoral logró enmascarar la realidad y generar un efecto de desconexión.
2. La polarización extrema no solo es peligrosa, también puede tener un efecto búmeran.
3. Ante el daño social, las coartadas político-electorales quedaron sin efecto o eficacia simbólica.
4. No fue solo la polarización, sino también la ceguera de clase.
5. Hay que exigir una moratoria de encuestas y encuestólogos.