Autor: “Michael Löwy”

Ecosocialismo y/o decrecimiento

El ecosocialismo y el movimiento por el decrecimiento figuran entre las corrientes más importantes de la izquierda ecologista. Los ecosocialistas admiten que es necesario cierto grado de decrecimiento de la producción y el consumo a fin de evitar el colapso medioambiental.
No obstante, mantienen una actitud crítica hacia las teorías del decrecimiento porque: a) el concepto de decrecimiento es insuficiente para definir un programa alternativo; b) no aclara si el decrecimiento puede lograrse en el marco del capitalismo o no; c) no distingue entre actividades que es preciso reducir y las que hace falta desarrollar.


Hay que volver a inspirarse en el ejemplo de la Comuna de París

La lucha de los Chalecos Amarillos, Gilets Jaunes, es muy distinta, está fuera de lo institucional, de los sindicatos, tampoco se dirigen directamente en contra de los patrones, sino contra el Estado, es decir tienen un carácter nuevo.


XIII Tesis sobre la catástrofe (ecológica) inminente y los medios (revolucionarios) de evitarla

La crisis ecológica está ya presente y se convertirá todavía más, en los meses y años próximos, en la cuestión social y política más importante del siglo XXI. El porvenir del planeta y de la humanidad va a decidirse en los próximos decenios. Los cálculos de algunos científicos en relación con los escenarios para el 2100 no son muy útiles


Walter Benjamín y José Carlos Mariátegui: Dos marxistas disidentes contra la ideología del progreso

La cosmovisión romántica/revolucionaria de Mariátegui, tal como la formula en su célebre ensayo de 1925 “Dos concepciones de la vida!, se opone a lo que él llama “la filosofía evolucionista, historicista, racionalista”, con su “culto supersticioso del progreso”, la aspiración de un retorno al espíritu de aventura, a los mitos heroicos, al romanticismo y al “donquijotismo” (término que tomó de Unamuno). En este proceso, afirma ser un pensador socialista que, como Georges Sorel, refuta las ilusiones del progreso. Dos corrientes románticas que rechazan esta “plana y cómoda” ideología positivista, enfrentando en una lucha a muerte: el romanticismo de la derecha, fascista, que quiere retornar a la Edad Media, y el romanticismo de la izquierda, comunista, que quiere avanzar hacia la utopía.