Autor: “Sergio Ramírez”

Nicaragua: Contra el silencio y el olvido

Después de más de un año de la rebelión cívica en Nicaragua, y de la despiadada ola represiva que dejó centenares de muertos, heridos, encarcelados y exiliados, el régimen se encierra en sí mismo para negar toda posibilidad democrática. Su aspiración parece ser la de prolongarse en una “normalidad” forzada, que haga a la comunidad internacional acostumbrarse a convivir con una dictadura más en América Latina, de las muchas a lo largo de la historia.


Nicaragua: el delito de ser ciudadano

El uso de las fake news y la post-verdad por Ortega y su camarilla.
Frente a la resistencia ciudadana en Nicaragua, el régimen ha insistido en crear una verdad alternativa paralela a la de los hechos reales: la invención de un golpe de Estado organizado por terroristas de profesión que actúan “movidos por el odio”. Esa es la historia que repiten los medios fieles al Gobierno, y que los fiscales y jueces utilizan para acusar y procesar a los ciudadanos.


Nicaragua: Camino al aislamiento

El ex vicepresidente de Nicaragua que se distanció de Ortega nos explica que la crisis que vive Nicaragua tiene salida en la búsqueda del respaldo internacional que lleve a un diálogo nacional.


En Nicaragua a todos nos duele respirar

En Nicaragua “a todos nos duele respirar”, afirma con tristeza el escritor Sergio Ramírez al evocar la muerte del niño Álvaro Conrado, de 15 años, ocurrida mientras repartía agua entre quienes protestaban contra el régimen del presidente Daniel Ortega el pasado 20 de abril.
Fue asesinado de un balazo en la garganta por un francotirador. Una vez que cayó herido al suelo dijo ‘me duele respirar’”.


La izquierda del parque jurásico

Lo que ha hecho el Foro de Sao Paulo, reunido en La Habana, al emitir una declaración en la que, con pasmoso cinismo, se rechaza “el injerencismo e intervencionismo extranjero del gobierno de Estados Unidos a través de sus agencias en Nicaragua, organizando y dirigiendo a la ultraderecha local para aplicar una vez más su conocida fórmula del mal llamado golpe suave para el derrocamiento de gobiernos que no responden a sus intereses, así como la actuación parcializada de los organismos internacionales subordinados a los designios del imperialismo, como es el caso de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)”.
Hay que leer en voz alta a estos señores reunidos en La Habana la declaración de Podemos emitida en Madrid: Reclamamos la investigación y el esclarecimiento de todos los hechos sucedidos durante las movilizaciones, incluyendo la rendición de cuentas ante los tribunales por parte de las autoridades policiales y políticas que se hallen responsables de las violaciones de los derechos humanos cometidas.
Fue cerca del mediodía del viernes 20 de abril, muy al inicio de las protestas que ya duran tres meses. Lo llevaron, herido de muerte, al hospital Cruz Azul, del Seguro Social, y como había órdenes superiores de no dar asistencia médica al enemigo, se negaron a atenderlo. Murió desangrado.

Alvarito es hoy un icono. Está en los muros, en los pósteres, con su cálida sonrisa inocente y sus grandes lentes. Un niño agente del imperialismo, conspirador de la ultraderecha local, empeñado en derrocar a un gobierno democrático de izquierda. La izquierda jurásica.


El autoritarismo de América Latina no tiene color ideológico

El ex vicepresidente de Nicaragua con el sandinismo considera que el FSLN no es el mismo de la revolución, que ha habido una estratificación del poder.


Una montaña de aserrín

Las dos primas hermanas que han logrado huir ocultas en una carreta del gueto de Varsovia, donde han quedado sus padres, corren a esconderse en el entrepiso del desván de la casa del poblado de Milanowek apenas les dan aviso de que la Gestapo está a las puertas, tras la denuncia de una vecina de que allí viven clandestinas unas niñas judías.