Autor: “Gilberto López y Rivas”

Antropología de la disuación social

Operadores mentales de planes insignias del actual gobierno mexicano, como el Tren Maya, recurren a la falacia de considerar que los opositores a los megaproyectos caracterizana los territorios ancestrales como un bucólico paraíso de selvas pletóricas de animalitos, donde habitan esencializadas comunidades campesinas que reproducen mecánicamente su cultura y sus modos de vida. Nada más lejos de la verdad. Ni los pueblos originarios, incluidos los que integran el Congreso Nacional Indígena, ni las diversas agrupaciones de la sociedad civil y la academia que acompañan sus procesos de resistencia, han sido omisos en denunciar la recolonización neoliberal por parte de corporaciones mineras, turísticas, eólicas, refresqueras, cerveceras, farmacéuticas, ni la invasión de la delincuencia organizada en su búsqueda insaciable de mercancías y fuerza de trabajo.
Esta realidad, intrínseca al extractivismo desarrollista, no ha cambiado con el actual gobierno. De hecho, la guerra contra los pueblos se ha intensificado, a la par de la violencia delincuencial que no cesa ni con la pandemia, como no se detiene el proceso de militarización.


México: Ni liberales ni conservadores: izquierda anticapitalista

Si de transformaciones se trata, los pueblos originarios aportan el sentido colectivista de sus estructuras sociopolíticas y culturales; cuentan con una estrategia como sujeto sociopolítico, la autonomía, para resistir la recolonización capitalista, desde una perspectiva de clase y género, igualitaria y emancipadora, que se expresa en el “mandar obedeciendo“, los siete principios y la Ley Revolucionaria de las Mujeres del EZLN. Una estrategia que establece una relación de respeto a la Madre Tierra y de responsabilidad colectiva hacia las generaciones que vienen. Los procesos autonómicos plantean un paso hacia un mundo pospandemia que evite la desaparición de la especie humana e, incluso, de la vida en la Tierra.


México: Por sus actividades esenciales los reconoceréis

Recientemente se ha cuestionado a la Secretaría de Salud por declarar, en plena emergencia sanitaria, “actividades esenciales” a la minería, la industria automotriz y la construcción, medida que pone en riesgo la salud y la vida de los trabajadores de esas industrias presuntamente esenciales.


México: Militarismo y desposesión

Para quienes cuestionaban la caracterización del actual gobierno de la 4T como un eslabón más del proceso de acumulación capitalista por desposesión, militarizada y necropolítica, que las anteriores administraciones neoliberales pusieron en práctica, los dos decretos presidenciales publicados en el Diario Oficial de la Federación, el 23 de abril y el 8 de mayo, respectivamente, vienen a ratificar inequívocamente el análisis en esta dirección.


México: Megaproyectos, militarización y adelgazamiento del Estado

Las alarmas han sonado en diversas dependencias del gobierno federal identificadas como prescindibles, y muchas de las cuales desaparecerán por el decreto publicado el 23 de abril en el Diario Oficial de la Federación, para ajustarse a los criterios, discrecionalmente aplicados, de “eficiencia, honestidad, austeridad y justicia”, que fundamentan estas políticas.
El decreto pospone las acciones y el gasto del gobierno, con excepción de 38 programas que la persona del Ejecutivo federal estima “prioritarios”, entre los cuales, además de los conocidos programas asistenciales, individualizados y clientelares, se encuentran los controvertidos megaproyectos, declarados por el Congreso Nacional Indígena, Concejo Indígena de Gobierno, EZLN, y numerosas organizaciones comunitarias, regionales, sociales, gremiales, académicas y de investigación social, como una virtual declaración de guerra contra los pueblos indígenas y las comunidades campesinas y poblaciones urbanas que van a ser, y están siendo afectadas.
Así, el decreto es la expresión de políticas propias de la acumulación militarizada, del adelgazamiento del Estado y la imposición de megaproyectos desarrollistas que se topan ya con la firme resistencia de pueblos y trabajadores, que ansían un mundo distinto del que ofrece el capitalismo.


Etnomarxismo y cuestión étnico-nacional en América Latina

s necesaria la independencia en lo económico y es fundamental la democratización de la sociedad en el sentido de un ejercicio de la soberanía popular; esto es, el establecimiento de la hegemonía de las clases subalternas que otorgue esa direccionalidad democrática popular a la nación, así como el establecimiento efectivo de la pluralidad étnico-cultural a través de las autonomías.
En México, la rebelión de los mayas zapatistas, en particular, sitúa el problema de la nación como esencial para una efectiva y real transición democrática. Por el libro de Ivon Lebot, El sueño zapatista, ahora sabemos de las preocupaciones del EZLN por evitar ser identificados en el inicio de su movimiento únicamente a partir de su condición de indígenas, que los lleva a ignorar de manera consciente el tema de los derechos indígenas en la Primera Declaración de la Selva Lacandona.
El mismo término de Liberación Nacional que toma su movimiento, heredado de los viejos movimientos guerrilleros latinoamericanos, sitúa al problema de la lucha por la nación no en el sentido de la independencia estatal, sino en redefinir los términos y las condiciones de su existencia interna y las características de su inserción en el mundo exterior.


Patrañas conspirativas contra el EZLN

Recientemente, por las redes sociales, circuló un video del controvertido periodista ruso Daniel Estulin, radicado en España, en el que sin pruebas que sustenten sus elucubraciones conspirativas, “revela” los supuestos vínculos del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), y, claro, del s ubcomandante Marcos con la corona británica (sic) para nada menos que “desmembrar México


Racismo y falacias antizapatistas

A diferencia de la izquierda institucional mexicana y de los gobiernos con esta orientación ideológica, las y los zapatistas, durante estos 26 años han estado construyendo lo que califican como un proyecto de vida, “como podrá mirar cualquier persona que tenga un corazón honesto,” señala el sub Moisés, en el que en sus “comunidades florecen escuelas y clínicas de salud y se trabaja la tierra en colectivo y en colectivo nos apoyamos.”


México: el istmo es nuestro, no de empresas ni gobiernos

Vea también el manifiesto y la campaña internacional lanzada por innumerables organizaciones sociales, académicos y otros.


Máxico: La continuidad de la digna rebeldía

¡Que broten Caracoles y Centros de Resistencia Autónoma por la geografía nacional y mundial, con procesos autonómicos anticapitalistas, antirracistas y antipatriarcales, para hacer posible en nuestros territorios esa utopía concreta que edifican los mayas zapatistas en estos 26 años de digna rebeldía!


México: La guerra contra los pueblos indígenas

Mientras el gobierno de la Cuarta Transformación de López Obrador celebraba su pírrica victoria de una supuesta aprobación ciudadana del megaproyecto “Tren Maya” (sic), con una votación de menos de 3 por ciento del padrón electoral, y con el apócrifo consentimiento de los pueblos originarios, violando el Convenio 169 de la OIT y con la condena de la ONU, en el caracol zapatista Jacinto Canek, Cideci-Unitierra, San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, tuvieron lugar sendas reuniones del 18 al 22 de diciembre, organizadas por el Congreso Nacional Indígena (CNI)-Concejo Indígena de Gobierno (CIG) y Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN); por un lado, la Cuarta Asamblea Nacional conjunta de esas organizaciones, y, por otro, el Foro en Defensa del Territorio y la Madre Tierra.


Los pueblos indígenas: entre la gobernanza neoliberal y la autonomía

Ser testigos del crecimiento de territorios rebeldes donde se instalan más caracoles, juntas de buen gobierno, municipios autónomos, con gobiernos que mandan obedeciendo, estimula a quienes dentro de la academia reivindicamos una ciencia social al servicio de los pueblos. Libros como el glosado se constituyen en herramientas de ese intelectual colectivo que se requiere para el fortalecimiento de los sujetos autonómicos y las luchas emancipatorias contra el capitalismo, el imperialismo y el patriarcado.


¿Antropología para el poder o antropología para el pueblo?

La ENAH era un espacio político en el que tenía lugar una confrontación directa con el Estado mexicano, no sólo por la participación de muchos de sus estudiantes en los movimientos sociales de la época que desembocan en el movimiento estudiantil de 1968, hasta su culminación represiva en la Plaza de las Tres Culturas de Tlatelolco, hace 46 años.


¿Para qué la antropología? ¿Para quién?

A partir de ser conscientes –desde las clases subalternas– de este horizonte de colapso, la pregunta que hacemos los antropólogos es: ¿cómo enfrentar, con responsabilidad y coherencia éticas, los retos de una ciencia social comprometida con los desposeídos, la democracia participativa, la autodeterminación de pueblos y naciones dominados, las luchas contra el imperialismo, la explotación capitalista y contra toda forma de patriarcalismo, racismo y discriminación?


¡Rompieron el cerco y extendieron su territorio autonómico!

Este prolongado proceso de reflexión y búsqueda, con miles de asambleas comunitarias, en el que se forjan sujetos autónomos concientizados, politizados y motivados en el mandar obedeciendo, se constituye, realmente, en una transformación de alcances revolucionarios a la que, de nueva cuenta, sin vanguardismos ni hegemonismos, los mayas zapatistas nos convocan con su ejemplo. ¡Que broten Caracoles y Centros de Resistencia Autónoma por toda la geografía nacional y mundial!, con procesos autonómicos de abajo y a la izquierda, anticapitalistas y antipatriarcales, para hacer posible, en nuestras realidades, esa utopía concreta que edifican los hermanos y las hermanas zapatistas. ¡Es la hora de romper nuestros cercos, ser otro de los mazos que derribarán los muros, de los muchos vientos que barrerán la tierra, otra de las tantas semillas de las que nacerán otros mundos!


Conservadurismo e izquierda anticapitalista

La izquierda anticapitalista no busca el rostro humano del capitalismo ni aspira a ser beneficiaria de programas clientelares y corporativos que individualizan y fragmentan las comunidades. Se pronuncia, por el contrario, por el fortalecimiento de sus procesos autonómicos de defensa de la Madre Naturaleza y sus recursos vitales, por el pensamiento crítico (no conformista), con la conciencia de que nuevamente se enfrenta a un mal gobierno que insiste en declarar la guerra a los pueblos originarios, mientras convalida supuestos reconocimientos constitucionales de libre determinación.


México: capitalismo necropolítico y ley garrote

En el proceso de acumulación militarizada por desposesión, los territorios de los pueblos indígenas, sus recursos, e, incluso, sus saberes y patrimonios culturales, así como los territorios rurales y urbanos no indígenas de la geografía nacional, se constituyen en el objetivo estratégico de las empresas capitalistas trasnacionales y locales.


Todo es según el color del cristal con que se mira

Los primeros meses del actual gobierno han significado una continuación e, incluso, en algunos aspectos, una profundización del proceso de recolonización de los territorios por la vía de los mega proyectos.
En forma y contenido el mensaje de unidad significó, en los hechos, no el ofrecimiento de una rama de olivo, sino la continuidad de la guerra irregular con el cristal de la Cuarta Transformación.


Por la vida, la paz y la justicia en la montaña de Guerrero

La guerra contra el CNI-CIG no sólo tiene lugar en el estado de Guerrero. En toda la geografía nacional se aplica la estrategia de guerra irregular.


Relaciones México-USA: capitulaciónj

Capitulación es el término apropiado, aunque sus equivalentes: derrota, sometimiento, rendición o acatamiento, podrían ser utilizados para describir el resultado de las negociaciones entre los gobiernos de México y Estados Unidos, que llevaron a la militarización de la frontera sur con el emplazamiento de 6 mil efectivos de la Guardia Nacional, que ya inició tareas propias de la odiada y temida Border Patroll, “ La Migra”.