Autor: “Josep Rafanell i Orra”

Ni gestión ni heroización de la institución psiquiátrica

Parecería que las prácticas del cuidado, en el paisaje de brutal negligencia dibujado por las nuevas formas de gubernamentalidad, están llamadas a recomponer las máquinas de guerra contra el mundo de la mercancía. El caso es que no podemos seguir consintiendo la disyuntiva entre las luchas y las formas de cuidar las multiplicidades que habitan el mundo. El combate y la atención a la fragilidad de nuestras existencias y a los entornos en los que vivimos se reúnen de nuevo en un único movimiento agonístico.


Ni gestión ni heroización de la institución psiquiátrica…

En la época de implosión de las instituciones pastorales que estamos viviendo, quizás no sea del todo inútil hacer oír las voces disidentes que no quieren alinearse ni con los intentos de restauración de la institución psiquiátrica ni con las políticas de gestión o management que la están llevando al colapso.


Los Comunales – Consuetudo legis nostrae (r)

¿Qué son los Comunales? “Una constelación de personas y colectivos que promueven la reapropiación de nuestras relaciones en entornos de vida, un lugar de intercambio de investigaciones, intervenciones, luchas, más allá de cualquier lógica de delegación y representación políticas. Se trata de implementar un trabajo de exploración de experiencias, de solidaridad, cooperación, ayuda mutua y reapropiación de saber hacer”


Nuevas figuras del partisano

Se podría pensar que la combinación del colapso ecológico, la asfixiante gubernamentalidad cada vez más reducida a la acción policiaca y la descomposición de los escenarios de representación política pondrían de nuevo de moda la noción de éxodo. ¡Dejar el escenario! Y, sin embargo, en los últimos veinte años han proliferado los escenarios de revueltas planetarias. Pero, ¿siguen siendo escenarios de la política? ¿Quién cree todavía en un proyecto revolucionario llevado por las formas partidistas de organización?


El mundo vuelve. Esbozo de una antipolítica

Vertiginosos colapsos ecológicos. Gubernamentalidad liberal-fascista, desde Bolsonaro hasta Macron. ¿Cómo enfrentamos el desastre? ¿Estamos condenados a resucitar nuevas escenas de la representación política?
¿Y si hubiera que destituir la política, todos los pretendientes a la representación, sus mortales abstracciones, para que pudieran surgir de nuevo vidas dignas de ser vividas en la compartición? Entonces tendremos que volver a convocar la vieja palabra comunismo que los humanos por sí solos ya no pueden componer. Pero el comunismo nunca fue una idea. Reside en las prácticas de comunización, en las artes de nuestras interdependencias, tanto en los levantamientos como en el cuidado de un jardín.