Autor: “Massimo Modonesi”

México: el gobierno progresista “tardío”. Alcances y límites de la victoria de López Obrador.

La contundente victoria de Andrés Manuel López Obrador en las elecciones del 1º de julio de 2018 constituye un hecho histórico para México. Los resultados no solo posibilitaron, por primera vez, la llegada de una fuerza ubicada en la izquierda, sino que dinamitaron el poder del viejo Partido Revolucionario Institucional (PRI). No obstante, a partir del 1º de diciembre se verá si la forma de articulación pragmática de intereses –a veces contrapuestos– detrás de formulaciones excesivamente genéricas resulta suficiente para cumplir con la promesa de «moralizar» el país, acabar con la violencia y reducir las desigualdades.


José Revueltas en 68: la autogestión como alternativa democrática

Revueltas operó un giro en su reflexión teórica al pasar de la inquietud estrictamente leninista-luxemburguista sobre el partido de vanguardia a asumir la autogestión como horizonte estratégico y como opción emancipatoria.


México: sobre el alcance histórico de la elección de López Obrador

Esperemos que la transición formal a la democracia que hemos presenciado el 1 de julio y la experiencia de un gobierno progresista tardío en México no cierren las puertas a la participación desde abajo y, por el contrario, propicien el florecimiento de instancias de autodeterminación. Esto sí que podría abrir la puerta a una transformación de portada histórica.


Las organizaciones sociales independientes frente a la candidatura presidencial de López Obrador

La coalición que sostiene el candidato y la idea de pueblo que abandera resultan demasiado ambiguas, contradictorias y no incluyen, ni convocan, importantes franjas organizadas de las clases subalternas.
Los tiempos electorales no marcan la construcción de nuestros sueños, no van a cambiar nuestras condiciones de vida, porque hay intereses que van más allá de nosotros que solamente la organización del pueblo puede realizar.


México: Cuando puede ganar la que ya no es izquierda

En nuestro sangriento México pre-electoral, frente a la circunstancia inédita de que finalmente puede ganar la que ya no es izquierda, rondan dos fantasmas que nos heredaron nuestros ancestros izquierdistas y que, por ello, son parte de nosotros: el del oportunismo y el del sectarismo.


México ante la encrucijada electoral

Ni que se reconozca la victoria en las urnas de AMLO ni la eventualidad de que su hipotético gobierno comporte una discontinuidad substancial en sentido democrático, de justicia social y de soberanía son escenarios que dependen exclusivamente del pulcro desenvolvimiento de las rutinas electorales sino de que se produzca una ruptura en los equilibrios y las dinámicas del poder y de las relaciones de dominación en México, algo que rebasa y escapa a la lógica de la campaña y de las propuestas de los diversos candidatos que la protagonizan.


El florecimiento de la subjetivación subalterna colorado de autonomía. Algo diametralmente opuesto a los atajos y las compulsiones de la tentación populista.

. Tiempos y espacios que son necesariamente otros, porque surgen de la lógica de la derrota e implican tiempos largos, ritmos lentos, caminos tortuosos y empinados pero ineludibles. Sugieren combinar una estratégica guerra cotidiana de posiciones y un permanente recurso táctico al movimiento, a la politización de la lucha de clases. Salvo sobresaltos de la historia que no solo serán bienvenidos, sino que habrá que propiciar y que nos encontrarán más preparados en la medida en que haya florecido la subjetivación subalterna, es decir, se haya colorado de autonomía.


¿Fin del ciclo o fin de la hegemonía progresista en América Latina?

La experiencia de los llamados gobiernos progresistas en América Latina (Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, El Salvador, Nicaragua, Uruguay y Venezuela) parece haber entrado en un pasaje crítico que algunos autores están denominando fin de ciclo, abriendo un debate histórico, político y de fuertes implicaciones estratégicas respecto del porvenir inmediato