Autor: “Oleg Yasinsky”

Crónicas de las luces y de los ruidos: Los pétalos que no son de rosas

En el centro de Donetsk el sábado pasado, 30 de julio, aproximadamente a las 21:35 al acostumbrado cañoneo de las fuerzas ucranianas que a diario practican contra toda la ciudad, sin elegir blancos y causando muertos civiles que jamás le dolieron a la comunidad internacional, se le agregó un nuevo sonido y en pocos minutos, el centro de Donetsk se cubrió de pequeños elementos metálicos, los que de inmediato fueron llamados popularmente “pétalos”. Los pétalos que explotan bajo los carros que pasan encima o las personas que los pisan son verdes.


Volodymyr Chemerys, la oveja negra de la politica ucraniana

En el medio de este paisaje desolador, a pesar, y contra todas las leyes de la lógica y de la naturaleza, sobreviven grandes personas y su grandeza es solo de estos tiempos jodidos. Las ovejas negras que en realidad son los elefantes o las ballenas sostenedoras del mundo. El nombre de una de ellas es Volodymyr (en ucraniano) o Vladimir (en ruso, como prefieren) Chemerys.


Ucrania: Notas de una guerra que ya no es noticia

Ucrania desde hace 8 años, es una base de la OTAN y del paramilitarismo, y siempre usó todos los acuerdos con Rusia y las repúblicas rebeldes de Donbass para acumular fuerzas, armarse, reprimir la disidencia interna y seguir provocando a sus vecinos. Si Rusia se detiene o retrocede, pierde la guerra. Si los gobiernos europeos dejan de apoyar al gobierno de Ucrania y permiten su caída, abriendo la posibilidad de la unificación política, económica y militar de los tres estados eslavos de la ex URSS, la OTAN tendrá que reconocer su derrota, lo que anularía las nuevas ambiciones imperiales de los EEUU, enterrando para siempre su sueño de destruir a China.


La claridad de la indefinición

Varios militantes de la izquierda rusa contemporánea han tenido una trayectoria notable. De su antiestalinismo pasaron al antileninismo, lo que los hizo anti.soviéticos y ahora en su justa o injusta crítica al gobierno de Putin, llegaron a ser defensores de la OTAN y de la ultraderecha ucraniana. En el punto opuesto del espejo terráqueo, en Chile, el flamante gobierno de Gabriel Boric no deja de desilusionar a los ilusos.


Desde Donbass, contra la guerra y contra la paz

Hay que pisar la tierra de Donbass para sentir cosas que no se sienten desde Moscú o desde Kiev. Para ver que lo del fascismo no es ninguna exageración. Y siendo absolutamente contrario a la guerra, una y otra vez hacerse estas jodidas preguntas: ¿La paz realmente sería paz?, ¿Es posible la paz con un gobierno que hizo posible todo esto?, ¿Realmente habría otro modo? … Y luego despedir con la mirada a los tanques que siguen avanzando hacia el occidente y tomar un poco de aire de Donbass antes de volver a este otro mundo paralelo dominado por el Goebbels colectivo de los medios.


Calidoscopio de un cuento chino en la ex Urss: ¿quién mató al líder independentista de Donetsk que se separó de Ukrania?

El 31 de agosto de 2018, a las 16:40 de hora local en la cafetería Separ, ubicada en el centro de la capital de la autoproclamada República Popular de Donetsk, una fuerte explosión puso fin a la vida de Alexandr Zakharchenko, jefe de una región que hace 4 años declaró su independencia en Ucrania, después del golpe de estado que llevó al poder en el país a un gobierno ultraderechista.


Crónicas de las luces y de los ruidos: Mozart en Ñancahuazú

En Bolivia descubrimos que la famosa maldición del Che sigue vigente. Pero en vez de causar accidentes o problemas a sus victimarios y perseguidores, ahora afecta a los mercaderes del turismo. La ruta del Che no generó ningún “dinero fresco” y quedó en el papel. En Ñancahuazú no se divisan miles ni decenas de “curiosos turistas”. Solo se escucha el monte al despertar y despedir cada día, el río, los mosquitos, y muy a veces y a medio volumen, algo de Mozart que acompaña a un grupo de caminantes armados, que cada amanecer cruzan la neblina.


El zapatismo mexicano visto desde la Plaza Roja de Moscú

La actualidad de los países de la ex URSS es la mejor prueba del fracaso de los paradigmas revolucionarios del siglo pasado. Aparte de ser todo ese territorio un enorme monumento del derrumbe de la faraónica edificación stalinista, hoy es también un insuperable criadero de ultraderechas y fundamentalismos de todo tipo con la más mínima expresión crítica ciudadana. Lo digo con dolor porque soy parte de esa historia.