Autor: “Ra”

Breve reseña y balance del Sistema de Seguridad y Justicia Comunitaria, a 14 años de lucha

Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria, Guerrero.
La necesidad de una Policía Comunitaria y las condiciones que han favorecido su presencia en la Montaña y en la Costa Chica de Guerrero

El crepúsculo de las vanguardias

Samuel Bravo, artista plástico, vocero del Consejo Comunal Madre Tierra (parroquia La Pastora, Caracas), miembro del Colectivo Cultural Toromayma y activista de la Plataforma del pueblo en lucha y del chavismo crítico.

Cambio de curso en nuestro continente Abya Yala

Criollos y mestizos, ustedes no tienen soberanía sobre estas tierras, las que ocupan, desde la guerra inicial de la conquista; tampoco han construido, en pleno sentido de la palabra, repúblicas; pues al excluir a las naciones y pueblos indígenas, al exterminarlos en guerras genocidas, al arrinconarlos en reservas, resguardos o localizarlos en terruños, lo que han hecho es constituir las condiciones de imposibilidad de toda república y de toda democracia.
Ha llegado el momento de la convocatoria a los pueblos del mundo para detener la locomotora desbocada, que marcha estrepitosamente al descarrilamiento. Hay que mandar a sus casas a estos comediantes de la política, restringida a la banalidad de la elocuencia vacía y de los juegos de poder nihilistas.
Ustedes no pueden sostener la soberanía de la que hablan después de haber continuado la guerra de conquista, en las versiones criollas. Contra las naciones y pueblos mapuches, en el sur del continente; contra los guaraníes en el este, contra los pueblos amazónicos en nor-este, contra los quichwas y aymara, urus y chipayas y otros pueblos andinos en el oeste. ¿De qué soberanía hablan? ¿De la que ha impuesto el Estado-nación, a sangre y fuego, la que se enseña sin poder sostener empíricamente en las escuelas? Esa soberanía es ideológica.

La condición transfronteriza

Los pueblos y las sociedades involucradas tienen la responsabilidad de decidir; o seguir por el mismo recorrido que derivó en la guerra del Pacífico, que ha generado las largas hileras de conflictos diplomáticos, políticos, institucionales, fronterizos; o abrir otros caminos, que respondan a las autogestiones, a los autogobiernos, a las construcciones sociales de consensos y de tejidos, no solamente transfronterizos, sino de confederaciones de los pueblos y sociedades.

Autocríticas feministas y movimientos antisistémicos

La crítica/autocrítica gira en torno al llamado a realizar un paro del pasado 8 de marzo.
“¿Qué significa que nuestras luchas políticas sean definidas por un pequeño grupo de feministas blancas y blanco-mestizas privilegiadas asentadas en las capitales de los países hegemónicos de la región?”

Más allá de la teoría de sistemas

A pesar de que la teoría de sistemas, ya en la episteme compleja, ha ayudado a concebir la realidad efectiva desde la complejidad, no reducida a los esquematismos dualistas de la episteme moderna, parece que debemos evaluar la teoría de sistemas a partir de la complejidad misma, sinónimo de realidad. La teoría de sistemas ha planteado las relaciones de los sistemas con el entorno, las interpretaciones e interpenetraciones entre sistemas, la composición estructurada y orgánica de los sistemas; en lo que respecta a los subsistemas vinculados, a las estructuras definidas y a las operaciones de clausura, en lo que respecta a los sistemas autopoiéticos. Pero, parece que no es suficiente para comprender la realidad efectiva, que ahora se presenta con mayor complejidad.

Sistema-mundo extractivista

El fenómeno del extractivismo no es aislado, ni disperso, ni solamente corresponde a las periferias de la geopolítica del sistema-mundo capitalista; es un fenómeno mundial. La corroboración de lo que decimos se encuentra en la crisis ecológica, reconocida mundialmente; el llamado “cambio climático”. Es el mundo entero el que está afectado o, si se quiere, enfermo por el “efecto invernadero” o “calentamiento global”. Incluso en las ciudades industriales, donde no parece verse el fenómeno extractivista, las usinas en funcionamiento extraen oxígeno y emiten gases de efecto invernadero, al funcionar. En pocas palabras, podemos decir que el sistema-mundo extractivista extrae vida y arroja muerte.

Delimitaciones imaginarias del poder

Lo imaginario no quiere decir que es ficticio, en el sentido de que no existe, sino, paradójicamente, llega a existir por materialización institucional. Este es el tema y este es el problema. Por ejemplo, la delimitación entre lo “lícito” y lo “ilícito” es una de estas diferenciaciones jurídicas, que delimitan, en la práctica, lo que se puede y lo que no se puede, por mecanismos institucionales impuestos. La prohibición y la aceptación se hacen reales por el ejercicio institucional, al exigir a los comportamientos determinadas conductas, al prohibir a los comportamientos otras conductas.

Apuntes para una ecología de la hoja de coca

No se puede hablar de defensa de la Madre Tierra, cuando se incentiva el monocultivo de la coca, en las condiciones extractivistas y empresariales capitalistas, como se dan en Bolivia, de una manera dominante y hegemónica. Menos se puede hablar de defensa de la coca, en sentido antiimperialista, cuando precisamente el sistema-mundo capitalista, en su etapa decadente, la de la dominación del capitalismo financiero y especulativo, desata estas formas de cultivo, de producción, de mercados y de consumo. Al contrario, no solamente son los síntomas de la decadencia del sistema-mundo, sino que son las formas económicas que requiere en los procesos de acumulación del excedente, de la plusvalía, socialmente producida por la sociedad productiva.

Bolivia: Un presidente matricida

El presidente de Bolivia ha retomado su obsesiva compulsiva obstinación por atravesar el TIPNIS con una carretera extractivista. Es a todas luces un presidente matricida, que muestra elocuentemente su vocación ecocida, de crimen contra la Madre Tierra. No vamos a tocar la incongruencia, que parece que no le hace mella, de cuando decide optar por el crimen extractivista contra la vida, contra las condiciones de posibilidad ecológicas de la vida, se declare a sí mismo “defensor de la Madre Tierra”; ya lo hicimos antes[1]. Lo que vamos atender ahora es cómo funciona esto de decir una cosa y hacer otra, exactamente lo contrario. ¿Cómo funcionan los discursos demagógicos de los “gobiernos progresistas” en el sistema-mundo capitalista, en su etapa decadente?
Dicho de manera simple y reducida, con la “izquierda” en el gobierno el mundo no ha cambiado, sigue siendo el mismo; es más, se ha consolidado. El problema es, como dijimos, que los gobiernos de “izquierda” desarman al pueblo; lo castran de sus capacidades de lucha. La lucha, el ímpetu crítico y de movilización anti-sistémica se detienen.

Encuentro-discusión en Morelos de la propuesta política del Congreso Nacional Indígena

¿Qué significa la propuesta política del Congreso Nacional Indígena para nosotr@s, para el país y más allá, en nuestro contexto histórico y en los tiempos que corren? ¿Cómo dimensionamos las tareas, en una perspectiva histórica y de largo plazo? ¿En qué condiciones toca hacerlo?

La transición florece, aunque algunos no la vean

Un hecho notable es la incapacidad para comprender lo que sucede ante nuestros ojos: un verdadero proceso de construcción colectiva de mundos nuevos.

El concepto de fuerzas sociales

Son fuerzas producentes de lo social; las fuerzas sociales, en concurrencia, definen decursos de acontecimientos y procesos; las fuerzas sociales contienen energía o potencia social; las fuerzas sociales capturadas se constituyen en sujetos sociales, así como también en instituciones; las fuerzas sociales contienen la memoria organizativa; las fuerzas sociales son autopoéticas; las fuerzas sociales capturadas generan un campo gravitatorio; las fuerzas sociales no capturadas conforman a la sociedad alterativa; matriz de la sociedad institucional, además sociedad alterativa que desborda a la sociedad institucionalizada, que no puede abarcarla.

El proyecto de la autogestión y el autogobierno

Las transiciones, que se intentaron en la modernidad, desde las revoluciones sociales hasta las revoluciones populistas, han fracasado. ¿Debemos intentar nuevas transiciones? Nosotros decimos que no, que ya es suficiente; la lección histórico-política es que las transiciones llevan a restauraciones del poder, en las distintas formas posibles, a la larga o a la corta. Que es menester, mas bien, salir del circulo vicioso del poder, dejar de jugar al poder.
Este es el contexto del debate político, éste también es el contexto del análisis, de la analítica, de Fuerzas sociales.
El pueblo no es emancipador, tampoco liberador, pues se halla atrapado en el círculo vicioso de la subordinación; que espera, que tiene expectativas, que demanda. Para emanciparse debe dejar de ser pueblo, esta condición ambivalente, y convertirse en comunidad.

Conjeturas sobre los obstáculos ideológicos

respecto a la aplicación de la Constitución en Bolivia, no se ha tomado en cuenta al pueblo, a los pueblos indígenas, a las multitudes, a las colectividades, a los grupos y a los individuos. El monopolio político oficialista decidió interpretar a su regalado gusto la Constitución y promulgar leyes que no corresponden al desarrollo legislativo constitucional, sino son la continuidad de la estructura jurídica y política del Estado-nación. El Estado Plurinacional Comunitario y Autonómico brilla por su ausencia, salvo en los símbolos folclóricos introducidos como nombres rimbombantes, sin asidero ni contenido, y en las forzadas ceremonialidades del poder.

Cuando la máquina del poder no funciona

El espectáculo ya no es ni siquiera trágico-cómico, ni tampoco solo cómico, ni siquiera solo ridículo, sino grotesco; por ejemplo, ver a disfrazados de “revolucionarios” hacer gala de una retórica tosca y torpe a todas luces. La política se ha vuelto burlesca.

Fragmentos territoriales en la mutación geográfica de poder

Desde Milton Santos podemos decir que la geografía está en movimiento; además de que se trata de composiciones de espesores espaciales, tejidos por los lugares en el mundo que los cobija, también cambiando. En el anterior ensayo hablamos del fragmento territorial de poder[1]; ahora, trataremos de situarlos en contextos espacio-temporales en movimiento; así como los concibe la geografía cuantitativa y la geografía humana.

Fragmento geográfico de poder

La federación campesina yungeña, ADEPCOCA, además de organizaciones sindicales de la provincia de Larecaja e Inquisivi, se adhirieron a la protesta de los productores de coca de los Yungas. La Plaza Murillo, la plaza de armas, el núcleo de la sede de gobierno, se encuentra sitiado por las organizaciones yungueñas, de Larecaja e Inquisivi. El Congreso está rodeado, al que se le exige que no apruebe dicha ley.
Si se hace la evaluación y ponderación del peso del Chapare en la incidencia política; sobre todo, en lo que respecta al peso de los proyectos implementados, que benefician a la región en cuestión. Veremos que estamos ante no solo lo que llamaremos fragmento territorial del poder, sino que este fragmento de poder conforma en la jerarquía estructural del poder un lugar privilegiado. Esto se puede corroborar, de manera descriptiva, con la suma de los proyectos que benefician a la región del trópico de Cochabamba, descuidando a otras regiones del país.
Se trata de comprender cómo funcionan las máquinas de poder en el presente, para, desde la perspectiva libertaria, proponerse su desmantelamiento y diseminación.

Comparar las elecciones ecuatorianas con Stalingrado es totalmente equivocado

El editorialista internacional de La Jornada sostiene ante la afirmación de Atilio Borón que “Este es un análisis típico del tipo de sociólogos que repudio, que se guían por lo que pasa en los gobiernos y no miran las políticas de esos gobiernos hacia los trabajadores y los oprimidos de ese país, ni miran la situación y las necesidades de los trabajadores. Miran como si fuera un tema entre Estados y Gobiernos y creen que los llamados gobiernos progresistas están en dificultades solo porque el imperialismo los hostiga, de ahí la idea de Stalingrado. Es totalmente equivocado el análisis.”