Autor: “Andrea Cegna”

Romper el cerco

Las revueltas, prácticas y teorías no se detienen, se encuentran y estallan. Aparecen y gritan. Lo hicieron las mujeres de Ni Una Menos en Argentina, lo hicieron las mujeres de media Latinoamérica. Lo hacen los movimientos indígenas, lo hacen los afrodescendientes de Estados Unidos, lo hacen los desertores de la guerra de Ucrania, lo hacen los saboteadores de la guerra, lo hacemos todos juntos.


Una huelga tardía en Italia

La huelga general convocada por CGIL L y UIL tiene el gran mérito de romper el manto del conformismo que envuelve al país.


Italia: de dragones y gobiernos

A diferencia del 2013, hoy el mantra del capitalismo internacional no es el recorte del gasto público, sino el impulso a la recuperación económica. El gobierno de Draghi recibirá del Banco Europeo varios miles de millones de euros para ser entregados y distribuidos, y de hecho podría convertirse en un gobierno popular, a diferencia del gobierno de Mario Monti que recortó las pensiones y la atención médica.


La lucha No Tav

Recuerdo la primera vez que mi tío Eugenio me habló de la lucha No Tav (No al Tren de Alta Velocidad). Fue en 1998. Yo tenía 16 años y tenía rastas, y todavía no frecuentaba los centros sociales, y mi tío era, para mi muy extraño, miembro del partido Lega Nord qué en aquel tiempo promovía la autonomía de la región Lombardia.
La lucha No Tav no es sólo una lucha ambientalista, ciertamente no es una protesta nimby (en inglés «Not In My Back Yard», «No en mi corral»), indudablemente es una idea de sociedad diferente dónde el territorio, las relaciones humanas y sociales valen más, mucho más que el interés económico. Al igual que con los movimientos indígenas en defensa de la tierra, incluso los No Tav son llamados «primitivistas» por sus detractores