Autor: “Michel Foucault”

El poder, esa bestia magnifica

Se comenzó a aislar a los locos al margen del sistema general de la sociedad, a ponerlos aparte, a no tolerarlos ya en una suerte de familiaridad cotidiana, a no soportar ya verlos circular así, mezclarse en la vida de todos los días y toda la gente… Entonces, se los aisló, se los encerró en una especie de gran encierro, que afecto no solo a los locos sino también a los vagabundos, los pobres, los mendigos. Un mecanismo de segregación social en el cual los locos quedaron atrapados; y poco a poco, en ese régimen general de encierro, se definió para ellos un lugar específico y de allí salió el hospital psiquiátrico moderno.


Diálogo sobre el poder

FOUCAULT: Un maoísta me decía: «Comprendo perfectamente por qué está Sartre con nosotros, por qué hace política y en qué sentido la hace; en cuanto a ti, en realidad lo comprendo bastante, ya que siempre haz planteado el problema del encierro. Pero a Deleuze, realmente, no lo comprendo». Esta afirmación me asombró sobremanera, ya que para mí la cosa está muy clara.
DELEUZE: Tal vez es que estamos viviendo de una nueva manera las relaciones teoría-práctica.


La Escuela de Frankfurt

“En lo que a mí respecta, creo que la Escuela de Frankfurt planteó problemas en los que todavía se está trabajando”
- Michel Foucault-


¿Qué es ejercer el poder?

Debemos alzarnos contra todas las formas de poder, pero no entendido simplemente en el sentido restringido de poder de un tipo de gobierno, o de un grupo social sobre otro; eso no es más que un elemento entre otros. Llamo «poder» a todo lo que tiende de hecho a hacer inmóvil e intocable lo que se nos ofrece como real, como verdadero, como bien.


El origen de la sociedad disciplinaria

“Las cárceles, los hospitales y las escuelas presentan similitudes porque sirven para la intención primera de la civilización: la coacción”
-Michel Foucault


Racionalidad y conducta humana

“En las sociedades humanas no hay poder político sin dominación. Pero nadie quiere ser mandado —incluso si son numerosos los ejemplos de situaciones en las que la gente acepta la dominación. ” - Michel Foucault


¿Qué es la Ilustración?

“Lo importante de la Revolución no es la propia Revolución sino lo que acontece en la cabeza de quienes no la hacen o, en todo caso, de quienes no son sus principales actores”-


La verdad, el poder, el yo

Entrevista


Tres textos sobre el poder, de Michel Foucault

Lo que es interesante es, en efecto, saber cómo en un grupo, en una clase, en una sociedad operan mallas de poder, es decir, cuál es la localización exacta de cada uno en la red del poder, cómo él lo ejerce de nuevo, cómo lo conserva, cómo él impacta en los demás, etc.
Contenido:
El ojo del poder
¿A qué llamamos castigar?
Las redes de poder


Las redes del poder

Conferencia dictada por Foucault en 1976 en Brasil. Publicada en la revista Barbarie, Nros. 4 y 5. Traducción: Heloísa Primavera


Historia de la sexualidad. 1 La voluntad de saber (Primera parte)

Mucho tiempo habr?amos soportado, y padecer?amos a?n hoy, un r?gimen victoriano. La gazmo?er?a imperial figurar?a en el blas?n de nuestra sexualidad retenida, muda, hip?crita.
Todav?a a comienzos del siglo XVII era moneda corriente, se dice, cierta franqueza. Las pr?cticas no buscaban el secreto; las palabras se dec?an sin excesiva reticencia, y las cosas sin demasiado disfraz; se ten?a una tolerante familiaridad con lo il?cito. Los c?digos de lo grosero, de lo obsceno y de lo indecente, si se los compara con los del siglo XIX, eran muy laxos. Gestos directos, discursos sin verg?enza, trasgresiones visibles, anatom?as exhibidas y f?cilmente entremezcladas, ni?os desvergonzados vagabundeando sin molestia ni esc?ndalo entre las risas de los adultos: los cuerpos se pavoneaban.
A ese d?a luminoso habr?a seguido un r?pido crep?sculo hasta llegar a las noches mon?tonas de la burgues?a victoriana. Entonces la sexualidad es cuidadosamente encerrada. Se muda. La familia conyugal la confisca. Y la absorbe por entero en la seriedad de la funci?n reproductora. En torno al sexo, silencio. Dicta la ley la pareja leg?tima y procreadora. Se impone como modelo, hace valer la norma, detenta la verdad, retiene el derecho de hablar -reserv?ndose el principio del secreto. Tanto en el espacio social como en el coraz?n de cada hogar existe un ?nico lugar de sexualidad reconocida, utilitaria y fecunda: la alcoba de los padres. El resto no tiene m?s que esfumarse.


Historia de la sexualidad. 1 La voluntad de saber (Segunda parte y final)

La idea del sexo reprimido no es s?lo cuesti?n de teor?a. La afirmaci?n de que la sexualidad nunca fue sometida con tanto rigor como en la ?poca de la burgues?a hip?crita, va acompa?ada del ?nfasis en un discurso destinado a decir la verdad sobre el sexo. De esta conjunci?n parte la serie de an?lisis hist?ricos de los que este volumen es introducci?n.
Se trata de interrogarse acerca de una sociedad que desde hace un siglo se fustiga ruidosamente por su hipocres?a, habla con prolijidad de su propio silencio, se encarniza en detallar lo que no dice, denuncia los poderes que ejerce y promete liberarse de las leyes que
la han hecho funcionar. No s?lo hay que presentar el panorama de esos discursos, sino el de la voluntad que los mueve y la intenci?n estrat?gica que los sostiene.