:: Crisis y depredación capitalista

Informe ONU: Aumenta agresión contra los pueblos indígenas y originarios

05.Oct.16

Estudios demuestran que los territorios de pueblos indígenas con derechos sobre la tierra están notablemente mejor preservados que el resto. Sin embargo, todavía no se reconoce debidamente el importante papel que desempeñan los pueblos indígenas.
Desde el punto de vista de la conservación, acusa, cuando los pueblos indígenas pierden la tutela sobre sus tierras y estas quedan bajo el control gubernamental, esas áreas se ven expuestas a la colonización destructiva, las industrias extractivas, la tala ilegal, la expansión de las agroempresas.

A propósito del “capitalismo de Estado” del MAS en Bolivia: El fracaso de las élites dominantes y las clases medias que las respaldan

Quieren emular a la burguesía clásica y solo son su caricatura.
Es el Estado boliviano que se ha dado a la tarea de emprender un capitalismo de Estado en el que la burguesía criolla (tradicional y emergente), juega un rol supeditado, expectante y pendiente de las migajas, las obras y los emprendimientos que el Estado esté dispuesto a concederles subsidiariamente.
Lo que debería hacerse es evitar semejante situación y marcar el nuevo camino para construir aquella relación armoniosa con la naturaleza para Vivir Bien, que el pueblo había propuesto e incluido en la Constitución.

Capitalismo especulativo, extractivismo y guerras de laboratorio

El capitalismo especulativo es el capitalismo de las burbujas especulativas, que corresponde a la dominancia del capitalismo financiero en el ciclo largo del capitalismo vigente[2]. El modelo colonial extractivista del capitalismo dependiente corresponde a la geopolítica del sistema-mundo capitalista que distribuye centros de acumulación de capital y periferias de despojamiento y desposesión de recursos naturales[3]. Las guerras de laboratorio son los montajes bélicos locales y regionales, de alcance proyectado como irradiación mundial; guerras experimentales efectuadas por los servicios de inteligencia de las potencias y del imperio[4]. Parece que estos tres recortes de realidad, dados en la complejidad, sinónimo de realidad efectiva, se refuerzan mutuamente, en un sistema-mundo donde el capitalismo especulativo es posible porque se sostiene en la expansión intensiva del extractivismo. Ambos, capitalismo especulativo y extractivismo, amparados por los montajes de las guerras de laboratorio; aparecen como constante amenaza contra los pueblos, las sociedades y el mundo.

Venezuela: Las luchas contra el mega-proyecto del Arco Minero del Orinoco

21.Sep.16

Insumo básico para organizaciones sociales y ciudadanía en general

La unión hace la fuerza. Unidos venceremos: Bayer-Monsanto, la fusión empresarial más grande de la historia

16.Sep.16

Tras meses de rumores, la alemana Bayer y la estadounidense Monsanto confirmaron que esta última aceptó la oferta por 66.000 millones de dólares para fusionarse.

Conflictos y violencia en el modelo extractivista del capitalismo dependiente en Bolivia

Los cooperativistas controlan el 27% de la explotación minera, en tanto que la empresa pública solo controla el 3%; en cambio las empresas privadas, principalmente trasnacionales, controlan el 70%.

Conflictos y violencia en el modelo extractivista del capitalismo dependiente en Bolivia

Guerras extractivistas

El conflicto entre las cooperativas mineras y el gobierno de Evo Morales no puede ser analizado apelando a los marcos clásicos. De un lado, no estamos frente a una gran corporación minera transnacional, sino a un conglomerado de agentes económicos que hacen minería, y que se presentan a sí mismos como cooperativas (y de izquierda).

Arco Minero del Orinoco y fin de ciclo en Venezuela

El Arco Minero del Orinoco es relanzado a raíz del debilitamiento del Petro-estado. El AMO es la clara expresión de este debilitamiento interno y geopolítico; es una expresión de poder del capital transnacional y se configura a partir del agotamiento y capitulación del progresismo gubernamental. Por tanto supone un nuevo esquema de poder en el país.

Gobierno boliviano se suma a las izquierdas que quieren salvarse destruyendo la madre tierra para atraer al capital

Testigos de una anunciada y futura muerte. Uno de los casos más graves en América Latina es la reciente decisión de construir una megarrepresa en la Amazonia de Bolivia para vender electricidad a Brasil

El empleo, la informalidad y la precariedad en México

Las autoridades continúan gobernando desde una dimensión estrictamente formal y estadística, y ello se traduce en descuido, desconocimiento de la realidad y políticas públicas erráticas e ineficientes
El gobierno no puede aspirar a que tal situación perdure por mucho tiempo sin que se configuren escenarios de descontento e ingobernabilidad.

Gobiernos progresistas atacan comunidades en nombre del capital. desalojo en Ecuador para ingreso de la minería

12.Ago.16

Nicaragua con el canal interoceánico que arrasará con la naturaleza y comunidades. Venezuela con el funesto Arco del Orinoco que pretende sustituir el motor petrolero por el motor minero, ahora Correa en Ecuador sigue los pasos desalojando comunidades para abrir libre paso al extractivismo

Del conflicto capital-trabajo al conflicto capital-planeta

11.Ago.16

en su nueva fase de explotación global a escala planetaria, la crisis civilizatoria del capital se enfrenta a la destrucción de la naturaleza, de sus recursos básicos y vitales, de las materias primas fundamentales, y de la destrucción del equilibrio de todos los ecosistemas que permiten la vida en nuestro planeta.

Nuevas trampas transgénicas y la emergencia de la ciencia digna

La industria biotecnológica hace ahora grandes esfuerzos para deslindar a los nuevos transgénicosde la resistencia social. Para empezar tratan de cambiarles el nombre

Maduro, el Arco Minero del Orinoco y el “dinero de las mafias” opositoras

El luchador social de los barrios caraqueños, no vinculado a cargos en el Gobiernos en tiempos cercanos ni lejanos, ni a partido alguno, Leonardo Simón Domínguez “El Catire” fue conjuntamente con gente principalmente de UNEARTE, y de algunos movimientos sociales de Caracas y Maracaibo los que convocaron desde un principio a organizarse para accionar en la calle y en los tribunales contra el nefasto Decreto mediante el cual se crea la Zona de Desarrollo Estratégico Nacional “Arco Minero del Orinoco”

Conozca el plan del Arco Minero en que 150 transnacionales vienen a “salvar” a Maduro

07.Ago.16

Con esto Maduro demuestra que el compromiso asumido con el sistema financiero internacional es gigantesco. ¿Intenta detener a la derecha abriendo más las puertas al capital?

Desenlaces de la barroca decadencia

Al sistema-mundo capitalista no le interesa cómo hablan sus servidores, sus engranajes, sus marionetas, sino que se cumpla, de la manera más eficiente, que se pueda, aunque sea con distintos métodos y discursos, dependiendo, con el funcionamiento de las máquinas económicas, maquinas extractivistas y máquinas de poder, que conforman las dominaciones polimorfas del orden mundial. La aparición de los fundamentalismos musulmanes posmodernos como ALKAEDA e ISIS, muestra una nueva forma política-militar-religiosa de garantizar la transferencia de la energía fósil al imperio. No hay mejor prueba de esto que la venta del petróleo robado, en las zonas de ocupación, a las odiadas empresas “occidentales”.

Nicaragua: muerte, corrupción y secuestros en el territorio miskito

22.Jul.16

El tráfico de tierras en la costa Caribe de Nicaragua, en el que están implicados funcionarios públicos ligados al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y al partido indígena YATAMA, le ha costado la vida a 28 indígenas desde septiembre de 2015. Al gobierno de Daniel Ortega se le cuestiona su inacción.

El día que 110 Premios Nobel devinieron obispos

Nunca un conjunto de especialistas connotados, formados en las exigentes normas de la investigación científica, habían patinado tan bajo y mostrado tal nivel de fanatismo en nombre de la ciencia.

Marinakue y la remilitarización en Paraguay

La masacre de Marinakue fue una consecuencia fatal, pero no lógica, del proceso de remilitarización que vivió y vive Paraguay,