Autor: “E”

Carta abierta a los que no entendieron

A raíz de mi Tercera carta a Andrés Manuel López Obrador (Proceso 2246) hubo un sinnúmero de ataques y de violencia verbal de parte de ustedes, incluyendo el presidente, hacia mi persona, las víctimas y la ciudadanía que las palabras de esa carta representan en su llamado a detener la violencia y fortalecer las regiones y las autonomías indígenas.

En un mar de revueltas Colombia despertó

Las movilizaciones han encontrado a los movimientos y los partidos de izquierda bastante desarticulados y están muy bien callados frente al paro. Ha habido intentos de Petro (Colombia Humana) y de Marcha (Patriótica) insinuando ciertas apropiaciones del paro pero eso no hizo ningún sentido y fueron desmontados rápidamente por la gente. No es el momento para que ninguna organización lo haga. Es el momento de que esto que está sucediendo siga con el curso que tiene, se están dando procesos de autoorganización de la gente en asambleas, en los encuentros entre vecinos, era algo que estaba absolutamente perdida y que hoy se recupera, a partir del paro.

Colombia: ¿Qué es el precariado y por qué está protestando?

La mayoría de los actuales estudiantes universitarios serán mañana “proletarios con título o con micro-empresa”, o sea, Precariado.

Las protestas mantienen el pulso al Gobierno de Iván Duque en Colombia

Decenas de miles de personas se movilizan en el tercer paro nacional en dos semanas. Mañana se reanuda el diálogo.

La constitución plurinacional de Ecuador sólo funciona si lo decide el poder. El conflicto Conaie-Estado se tensa más

La semana pasada, la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) envió un documento en el que la Comunidad de Tigua, en Cotopaxi, se afirmaba como un gobierno autónomo de una circunscripción territorial indígena. De ahí que argüían que las autoridades del Gobierno Nacional deben coordinar la entrada a sus territorios.

La izquierda colonial

La intelectualidad de “izquierda” servil a gobiernos impostores, expresiones mayúsculas de la decadencia política, del derrumbe moral y ético, además de la depravación práctica del ejercicio del poder, aplauden y hacen apología de las formas de gubernamentalidad clientelar y del desborde de la demagogia del populismo del siglo XXI. Para esta intelectualidad, que ha perdido no solo la capacidad crítica, que es como el atributo del marxismo inicial, sino también la facultad del raciocinio, pues se niega a hacer un mínimo análisis de lo ocurrido en la historia reciente de los llamados “gobiernos progresistas”, incuestionablemente ha habido un “golpe de Estado en Bolivia”. No constatan lo que dicen con los hechos, no acuden a fuentes, no se toman el trabajo de averiguar lo que pasó, mucho menos atender al debate y a la discusión generada en los lapsos políticos del “progresismo”; solo atinan a repetir como voceros ensimismados lo que la propaganda política y la publicidad compulsiva gubernamental han difundido a través de los medios de comunicación. Se parecen a militantes enceguecidos y fanáticos, en realidad burócratas, de la aciaga época estalinista, que convirtió a la revolución socialista en la institucionalización de una monarquía “socialista”; un barroco histórico-político-jurídico tenebroso.

La potencia feminista. O el deseo de cambiarlo todo (I parte)

La potencia feminista se refiere, sin dudas, a una teoría alternativa del poder. Potencia feminista significa reivindicar la indeterminación de lo que se puede, de lo que podemos. Es decir, que no sabemos lo que podemos hasta que experimentamos el desplazamiento de los límites que nos hicieron creer y obedecer. No se trata de una teoría ingenua del poder. Es entender la potencia como despliegue de un contrapoder (incluso de un doble-poder). Y, finalmente, la afirmación de un poder de otro tipo: invención común contra la expropiación, disfrute colectivo contra la privatización y ampliación de lo que deseamos como posible aquí y ahora.

La potencia feminista o el deseo de cambiarlo todo (II parte)

Este libro es a la vez programático y un artificio de composición. Se divide en ocho capítulos por la simple arbitrariedad de tomar en serio el número con el que organizamos los puntos del documento colectivo para el Primer Paro Internacional de Mujeres del 8 de marzo de 2017

La potencia feminista o el deseo de cambiarlo todo (III parte y final)

Potencia feminista quiere decir que experimentamos una fuerza concreta que desplaza y modifica los límites de lo que creemos que podemos y somos capaces de hacer, de transformar y de desear.

Bolivia: la profunda convulsión que lleva al desastre

La cúpula del MAS que hoy renunció, dejó un país incendiado e hirviendo la caldera del odio. Ellos no sufrirán las consecuencias de lo que venga. Cómodamente podrán continuar contando su historia del “golpe-cívico”, negando su responsabilidad y regodeándose en su papel de víctimas, soñando que algún día volverán otra vez como redentores. Las consecuencias de lo que venga, las peleará y las sufrirá la población trabajadora y comunitaria de Bolivia; las sentirán en sus cuerpos las mujeres y las disidencias.
Implosionó un régimen político que se nutrió hace años de una heterogénea y plural fuerza colectiva; energía creativa que después, el propio MAS desconoció y disciplinó subordinándola como clientela. Eso colapsó hoy. Los gobiernos se van, los pueblos quedan. Conviene no olvidarlo.

Bolivia: el invento del golpe de estado como coartada

La “teoría” del golpe de Estado para todos los que vivimos en Bolivia y hemos luchado en las calles para recuperar la libertad y la democracia de manera pacífica, siempre ha significado una invención fantasiosa pero esperable de quién permanentemente ha optado por victimizarse e indilgar a otros sus propios despropósitos.

Chile: Nadar contra la corriente, pero ¿a dónde van estas aguas?

¿Es posible avanzar desde la explosión social a la multiplicación de los cabildos autónomos por barrio?
¿Si la partidocracia de los partidos legales e ilegales que disputan el poder consiguen imponer su nueva constitución, cuáles son las condiciones que permiten la continuidad y expansión de los cabildos autónomos sin ser sometidos por esa nueva constitución y sin caer en actos señalados como ilegales?
De ser así ¿es posible que varios cabildos por comuna puedan autoconstituirse como municipio autónomo sin chocar con los municipios oficiales?

Clase magistral: La crisis múltiple que asola al sistema-mundo moderno

La forma de Estado moderno, la forma del Estado-nación, ya no puede sostener la institucionalidad de una legitimidad jurídico-política. Se trata pues de la crisis múltiple del Estado-nación, ya se presente en las formas de gubernamentalidad neopopulista o neoliberales. Las formas de gubernamentalidad “socialista” y liberales ya tocaron sus propios límites durante los desenvolvimientos histórico-políticos del siglo XX. En otras palabras, las formas de gobierno ingresan en lo que Jürgen Habermas denominó la crisis de legitimidad en el capitalismo tardío, es decir, se trata de una crisis ideológica, ahora decimos, también institucional. Pero, en el fondo, en el substrato de las genealogías del poder, se trata de la crisis de la civilización moderna.
convocatoria a los pueblos y sociedades a un cambio radical de comportamientos y conductas sociales. No se puede seguir por los caminos recorridos dramáticamente durante la modernidad. Hay que detener esta marcha macabra de la muerte. Desandar los caminos recorridos y abrir otros senderos y orientaciones, que inventen mundos alternativos, incluso alterativos.

Uruguay, la derrota sin atenuantes del “partido del Gobierno”

La cúpula dirigente del Frente Amplio y su tropa de funcionarios y parlamentarios, luego del resultado del 27 de octubre, había tirado la toalla, dando por perdida la pelea. Por eso, fue tanto más indecoroso, su festejo la noche del 24 de noviembre. No hubo una “casi victoria”, sino al revés: una derrota política, sin atenuantes, del FA como “partido de gobierno”; administrador de los asuntos de Estado, de sus instituciones “representativas” y de sus aparatos coercitivos, en el cuadro “infranqueable” del orden del capital. Durante 15 años, esa cúpula dirigente funcionó como trituradora de las ideas revolucionarias, anticapitalistas. Como cerrojo de las luchas sociales radicales y de cualquier horizonte emancipatorio.

Tiempos de revuelta

Hay quienes buscan cambios dentro del sistema dominante: sustituir funcionarios, modificar leyes, restructurar instituciones…
Abajo prevalece otra actitud. “¡La calle para siempre!”, dicen en Colombia. Se concentran en consejos y asambleas, aunque de paso ganen algunas alcaldías y se enfrenten a la policía. Han perdido toda confianza en el régimen político. No creen que sustituir funcionarios o partidos o reformar leyes o instituciones puedan remediar lo que ocurre. Probaron ya ese camino

Nuevo Paro Nacional en Colombia este miércoles 4 de diciembre. Comunidades indígenas llegan a la capital, Bogotá.

Comité Nacional de Paro hizo un llamado para que las manifestaciones sean pacíficas y pidió al Gobierno que establezca una mesa de negociación para abordar los puntos de discusión que presentaron.

Derecha boliviana cierra filas tras de Camacho, el Bolsonaro boliviano. Burocracia del MAS aún no define su candidato y organización sociales están dedicadas a recomponerse tras las divisiones orientadas por Evo Morales

El expresidente del Comité Pro Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, aseveró que ha cerrado alianzas con el Partido Demócrata Cristiano (PDC), el Partido de Acción Nacional Boliviano (PAN-BOL), Unidad Cívica Solidaridad (UCS), el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y delegados departamentales de Frente de Izquierda Revolucionaria (FRI).

Como hacer una constitución sin trampas. El poder constituyente originario ejercido por el pueblo chileno

El escenario político chileno actual, en lo que respecta el tema Constitución, está en la disputa de quién ejerce el poder constituyente. La institucionalidad y los partidos políticos, están realizando todas las estrategias políticas y comunicacionales para arrebatárselo al pueblo chileno. Y este, al desconocer ser el titular del poder constituyente, arriesga perderlo.
Nosotros compartimos este texto de la Doctora Taelis y nos permitimos agregar lo siguiente:
1. El poder constituyente originario puede decidir armar un estado mediante una constitución o una confederación de comunidades, territorios y nacionalidades mediante un pacto social.
2. Como no hay esas comunidades y territorios, el actual proceso de cabildos y asambleas vecinales debe primero dedicarse a ello, es decir, constituir las bases de una federación o confederación, con autonomía de cada una de ellas y un intercambio para cooperación y apoyo mutuo en base a lo común y lo diverso evitando la homogenización.
3. Lo más probable es que la partidocracia utilizando sus mecanismo del poder público junto al poder social del capitalismo globalizado consigan imponer una nueva constitución llena de derechos del pueblo sin tocar el poder centralizado, por lo que habrá que pensar que el actual proceso revolucionario tendrá que pasar de la propuesta de una nueva constitución a la construcción democrática desde abajo, de formas de vida compartida que a la vez puedan administrar las localidades en la forma de autogobiernos locales que puedan federarse y confederarse horizontalmente permanentemente en forma rotativa para evitar la formación de una casta burocrática.
Por último decir que ello ya había sido planteado por Marx en su libro “La guerra civil en Francia”, pero fue borrado de una plumada por los llamados “marxistas” que estafaron el legado del autor para así poder disputar el poder centralizado que las comunas les amenazaban. Para debatir el tema puede participar en los grupos facebook “Marx sin marxismos”, “Constitución, derecho alternativo y autonomía comunitaria” y “Universidad Libre”

Estamos en una encrucijada civilizatoria

Vivimos en un mundo de distopía global en el cual parece que nada es posible, sino la catástrofe que se avecina. Pero, por otro lado, a nivel local hay una multiplicidad de experiencias innovadoras que plantean otros modos de habitar el territorio, otros modelos de desarrollo.

Hay vida (y lucha) más allá de las elecciones

Las personas militantes necesitamos reformar nuestros sentidos y sentimientos de vida, reencontrarnos con nuestros propios fuegos y retomar la lucha más allá de los fuegos artificiales de las elecciones, volver a confiar en nuestra propia potencia y autogobernarnos a distancia del Estado, desalienarnos y descolonizarnos para caminar junto, no delante marcando línea, hombro con hombro con las rebeldías que siguen (re)emergiendo desde abajo y por abajo en toda Nuestra América.