Autor: “Marcos Roitman Rosenmann”

Celebrar con cautela: Chile, no todo lo que reluce es oro

Hay motivos para estar contentos. Los resultados son aplastantes. Las urnas han decidido: 78.27 por ciento aprueba elaborar una nueva Constitución y 79.22 por ciento decide que sea mediante elección popular al 100 por ciento. Son los datos. Pero quienes votaron el apruebo no es un grupo homogéneo. Baste considerar los partidos firmantes del Acuerdo por la paz social y una nueva Constitución (15/11/19). Una mayoría se opone a reconocer derechos al pueblo mapuche (Estado pluriétnico); otros rechazan un rol protagónico del sector público en la elaboración de las políticas sociales en materia de salud, educación, vivienda, trabajo, pensiones o desoyen el compromiso con el medio ambiente


El vacío humano: del robot alegre al operador sistémico

Las clases dominantes y sus organizaciones son responsables del colapso no sólo sanitario, sino de la deshumanización. Sus ambiciones, desatinos y egoísmo competitivo, en nombre de la economía de mercado, ha manipulado la naturaleza.
No importa dónde, las sociedades humanas descansan en el contacto físico. La reproducción sexual es una demostración de lo dicho. La antropobiología del ser social es expansiva. Lenguaje, comunicación, sentimientos, emociones y gestos son un punto de partida, no de llegada. Lo humano no es lineal. Sin embargo, la utopía digital, versión actualizada de la idea de progreso, ha terminado por alterar el concepto de la existencia humana.
Es el tiempo de enfrentar esta guerra y revertir la dinámica donde pasamos de ser robots alegres a operadores sistémicos.


La Post-pandemia y el capitalismo que viene

El capitalismo post-pandemia acelera el cambio del mundo cotidiano. Las firmas digitales, las videoconferencias, el control biométrico, los diagnósticos por ordenador, son algunos de los cambios que terminarán generando una modificación antropobiológica del ser humano. Y tal vez en este sentido, la lenta sustitución del dinero en efectivo, por el pago con tarjetas será fuente no sólo de mayor control social y poder de la banca, supondrá una mayor exclusión social. Quiénes tendrán y quiénes no tendrán tarjetas de crédito o débito. Suecia anuncia que el papel moneda se extinguirá dentro de la siguiente década. Más pobres, más esclavos de los bancos. Ese es el futuro incierto del capitalismo que viene tras la pandemia.
Y mientras tanto algunos todavía discuten sobre una mejor constitución que la otra o si un mejor estado que el otro. Los pueblos ya están conscientes de que el estado sirve al capital y desde abajo realizan el cambio civilizatorio.


¿Qué ha sido de Podemos y Syriza?

Los indignados del siglo XXI se han plegado a los poderes económicos, las trasnacionales y el capital financiero.
El sí se puede mutó en hacemos lo que nos dejan.
Cautivados por el fulgurante triunfo electoral, han sido víctimas de sus fantasías y de mucho postureo.
Las propuestas como Syriza, Podemos o Frente Amplio en Chile generan desazón a medio plazo.
La izquierda política se diluye y la institucional existente va por detrás de las reivindicaciones democráticas de la mayoría social que pide a gritos una ruptura, un cambio de rumbo.
Lamentablemente, la realidad es tozuda. Cuando han coincidido izquierda política y social, la primera ha decidido virar a la derecha.


La fea derrota de la izquierda espa?ola y su desesperaci?n por integrar gobierno con la socialdemocracia

El partido Podemos plantea la entrada en el consejo de ministros. Es decir, formar parte del gobierno y de esa manera revertir su derrota en las urnas, donde ha perdido mill?n y medio de votos y 29 diputados. Pablo Iglesias no piensa en la dimisi?n a pesar de sus resultados. De hecho, Iglesias, en su comparecencia, pone sus 42 diputados a disposici?n de S?nchez para formar gobierno. Ah? est? el escollo que debe salvar el PSOE. Unidas Podemos y sus deseos de negociar ministerios a cambio de sus votos para hacer presidente de gobierno a Pedro S?nchez. No hablamos de programa, s?lo poder.


Nicaragua: intelectuales y razón de estado

¿Cuántos muertos hacen falta para reconocer la infamia?


Nicaragua: una revolución frustrada y traicionada

El relato épico de la gesta sandinista se hizo trizas


Marichuy, la izquierda y las elecciones presidenciales

Sólo sea por decencia, romper el colonialismo interno y el indigenismo, los candidatos disque de la izquierda o progresistas deberían llamar a firmar por Marichuy, para que su nombre figure en las papeletas electorales. No haré alusión a la ya comentada discriminación para conseguir las firmas, otros han hablado suficiente.
Hoy, es una cuestión de principios. ¿Están asustados? ¿Sienten que Marichuy pueda ganar? Para evitar malos entendidos, un eslogan los debería tranquilizar: Firma por Marichuy y vota por quien quieras.


Treinta y cinco años después, ¿qué fue de la revolución sandinista?

El FSLN gobierna, gana elecciones, pero es una caricatura de sí. Sólo le queda la retórica. La revolución sandinista se fue para no volver en 1990


La lucha contra el zapatismo

Hoy se trata de hacer invisible la experiencia del EZLN, desconocer su aporte a la praxis política del poder democrático y la construcción de autonomías en el marco de alternativas emancipatorias anticapitalistas