Autor: “Raúl Romero”

México: El Istmo es nuestro, y no del capital

El camino de Coatzacoalcos, Veracruz, a Juchitán, Oaxaca, es una verdadera postal de la “guerra capitalista”: los imponentes pozos petroleros son la antesala de los parques eólicos y sus gigantescos molinos. En diferentes puntos del camino, agentes de migración y de la Guardia Nacional detienen automóviles y camiones en busca de migrantes. El escenario se vuelve más dramático cuando uno se entera de que en los alrededores se han descubierto fosas clandestinas con cuerpos humanos.


Los caracoles zapatistas

El 19 de diciembre de 1994, la comandancia general del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) anunció que como resultado de la campaña denominada “Paz con Justicia y Dignidad para los Pueblos Indígenas”, y con apoyo de la población local, tomaron el control de 38 municipios en el estado de Chiapas. La toma se realizó sin enfrentamiento alguno, y respetando el “cese al fuego” en el que se encontraban en ese momento.


México: López Obrador y las voces de abajo.

Todas esas voces debieran ser escuchadas. Y para que así sea, resultan ne­cesarios movimientos sociales, críticos e independientes. Movimientos que rom­pan el consenso neoliberal que pretenden ampliar las clases dominantes. Lo peor que nos podría pasar ahora es que derivemos en un neoliberalismo legitimado con el falso argumento de la unidad de los 30 millones de votantes. Hay que escuchar bien: mucha gente vo­tó contra el neoliberalismo, votó con­tra el sistema de muerte, despojo y corrupción que se llama capitalismo. Ni existe un capitalismo no-corrupto, ni el despojo empata con el bienestar de los pueblos.


525 años después: pasar a la ofensiva

Cuando los pueblos originarios en resistencia nos convocan a la organización lo hacen desde el ejemplo. Lo hacen pensando en que toda organización profundamente democrática implica una responsabilidad colectiva. Se trata de la responsabilidad de aprender a gestionar nuestra vida en común tanto en lo cotidiano como en lo estructural. Hoy, tras 525 años de resistencia, los pueblos indígenas de México que se organizan en el CNI han pasado a la ofensiva proponiendo multiplicar las resistencias “organizando los dolores y las rabias”. Sigamos atentos el curso de esta iniciativa, de ella puede resultar un “mundo donde quepan muchos mundos”.


México: El Concejo, la vocera y la lucha por la vida

La propuesta del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y del Congreso Nacional Indígena (CNI) de conformar un Concejo Indígena de Gobierno (CIG), que mediante una vocera partícipe de las elecciones presidenciales de 2018, ha ido ganando numerosas adhesiones. Por todo el país –y también en otros lugares del mundo– se van entretejiendo las resistencias y las rebeldías para conformar redes de apoyo al CIG. Se cuentan ya por cientos los eventos en que concejalas y concejales son invitados a compartir su diagnóstico de la guerra capitalista y explicar la integralidad de la propuesta. El objetivo de articular a las fuerzas de abajo y a la izquierda, es de decir, a la izquierda anticapitalista, poco a poco se va cumpliendo.


Don Trino, Xayakalan y el Concejo Indígena de Gobierno

Luego de caminar a las orillas del mar y por los plantíos de jamaica, nos informaron que era momento de trasladarnos para Ostula, donde participaríamos como observadores de una asamblea comunitaria. No llegamos a nuestro destino final. La camioneta en la que viajábamos fue interceptada por 4 sicarios.
Nuestros captores abordaron la camioneta e identificaron a Don Trino.
Oímos como separaban a Don Trino del resto del grupo. Escuchamos como lo torturaban, los golpes, los lamentos. Entre los pocos enunciados que Don Trino podía articular a causa de la violencia, uno fue muy claro: “a ellos déjenlos ir, ya me tienen a mí”.
Al día siguiente, el 7 de diciembre, llegamos muy temprano a la Ciudad de México para enterarnos que habían encontrado sin vida y con huellas de tortura el cuerpo de Don Trino.
Por eso cuando el CNI llama “a los pueblos originarios y a la sociedad civil a organizarnos para detener esta destrucción, fortalecernos en nuestras resistencias y rebeldías, es decir en la defensa de la vida de cada persona, cada familia, colectivo, comunidad o barrio”, nos invita a construir algo mucho más profundo y radical que una candidatura.
Es nuestro tiempo. Quizás no haya otro.


Autonomías, resistencia y emancipación

En el proceso de resistir mediante la autonomía, los pueblos, colectivos y comunidades han ido construyendo formas nuevas de relaciones sociales, formas alternativas a las relaciones sociales típicas del capitalismo. Cuando esto sucede, las autonomías no sólo son mecanismos para la resistencia, sino formas de sociedad emancipada.


Colonialismo interno y autonomías

Los pueblos indígenas son un sujeto político y social que exige sus derechos al mismo tiempo que construye sociedades alternativas.


Colonialismo interno y autonomías: las luchas de los pueblos originarios hoy

Construyen alternativas al capitalismo-neoliberal.