Autor: “Ra”

Los jueces

Los jueces aplastaron a Lula. Los jueces chilenos son de izquierda dice gobierno Piñera, en fin, hablemos de los jueces.

Lof Mapu Trankura de Curarrehue y sus formas de resistencia contra las hidroeléctricas

Llevan dos años “haciendo resistencia”, tiempo en el que han impedido las faenas relacionadas con la hidroeléctrica. “La única maquinaria que ha entrado fue expulsada del territorio, porque no estamos en una posición de decir que nos vamos a confiar de las leyes chilenas y de los tribunales. Tenemos que estar atentos para defender nuestra tierra, eso hemos estado haciendo y seguiremos hasta que la empresa se vaya”.

La lucha del pueblo wixárica en México

Mientras el país está inmerso en las campañas electorales y los candidatos empiezan a darse con todo para repartirse el país, en el México profundo e invisible la lucha, como desde hace más de cien años, sigue siendo por la tierra. La comunidad wixárika de San Sebastián Teponahuaxtlán, municipio de Mezquitic, Jalisco, pelea por lo que les pertenece desde 1952, cuando Pedro de Haro logró una resolución presidencial que les reconoce 242 mil hectáreas de tierras comunales, incluyendo 10 mil 700 que estaban en posesión de ganaderos de Huajimic, Nayarit.

Periplos del desarrollismo. Hablemos de los temas por su nombre.

La mentalidad colonizada concibe a la naturaleza como objeto de dominio, de explotación, sobre todo, de extracción. Otra característica corresponde al ideal de Estado rentista combinado o sustentado con la economía extractivista, beneficiada por la demanda de materias primas, en condiciones de precios altos del mercado de minerales. Una tercera característica es que considera que la etapa extractivista de la economía es necesaria; se la concibe como si fuese una etapa anterior a la industrialización, que vendría a ser propiamente el “desarrollo”. Está lejos de comprender que el extractivismo no es ninguna etapa, menos pre-condición de la industrialización, sino parte de la división del trabajo y del mercado internacional en la geopolítica del sistema-mundo capitalista[2]. La cuarta característica, quizás la más pronunciada de la mentalidad colonial, es que se figura el “desarrollo” como el camino andado por los llamados “países desarrollados”; es decir, se trata de imitarlos. Una quinta característica es la de juzgar a todo lo que se opone al “desarrollo” como obstáculo del mismo y que detiene el “progreso”. Por eso, consideran que la represión a los pueblos indígenas, que defienden sus territorios, está justificada.

Estos periplos desarrollistas, por ejemplo el caso del litio en Bolivia, sean liberales, neoliberales o “progresistas”, incluyendo a los interregnos de las dictaduras militares, forman parte del mismo proceso de subalternización y dependencia de la economía-nacional a la economía-mundo, del Estado-nación al sistema-mundo capitalista. La ilusión del desarrollo tiene encandilados a unos y otros, a las distintas formas de gubernamentalidad, a las distintas formas ideológicas. Creen que las nuevas incursiones en lo mismo, extractivismo, incluso, suponiendo este logro, la industrialización, van a ser distintas a las anteriores, donde la experiencia social e histórica mostró palmariamente los decursos de la fatalidad de la dependencia.

Venezuela: Carta a la juventud militar de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, su compromiso con la República

Alcalá, integrante de la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Constitución y dirigente del chavismo disidente, advirtió que se ha perdido “el espíritu de cuerpo y se marcha hacia una desintegración”.

Manifiesta que el jefe del Estado alienta esa desintegración “sembrando intrigas, irrespetando méritos, atropellando a sus soldados independientemente del rango y acusándolos de traidores a la patria, de espías, de conspiradores, y hasta los escarnecen presentándolos en programas de televisión en los que los obligan a hacer el ridículo”. Maduro “persigue a quienes invocan la Constitución y los principios que debe seguir un líder de la institución”

Crisis inmanente y crisis trascendente de la República

¿Cómo explicar el descalabro de un régimen? Se ha hablado de crisis política, de manera más precisa de crisis de legitimidad; las otras versiones hacen hincapié en la crisis económica. Hay también otras de carácter moral que apuntan al desmoronamiento ético y moral; concretamente, la explicación más conocida es la que señala la expansión de la corrosión institucional y de la corrupción. Puede la explicación adquirir una denotación y connotación más compleja; entrelazar los distintos procesos que llevan a la crisis estructural de un régimen y abordar la interrelación entre los factores de la crisis. De esta manera, se tiene una mirada más integral del problema de la crisis de legitimidad de un régimen.

A desarmar la violencia patriarcal

Fueron ochocientos mil o un millón de jóvenes marchando por el derecho de vivir en la capital del país más rico del mundo, donde la vida cotidiana para ellos se ha convertido en un campo minado. Se manifestaron contra los políticos que privilegian el dinero de la industria de la muerte por encima de la sobrevivencia.

El colonialismo insidioso

Hemos sido tan socializados en la idea de que las luchas de liberación anticolonial del siglo XX pusieron fin al colonialismo, que casi resulta una herejía pensar que al final el colonialismo no acabó, sino que apenas cambió de forma o ropaje.

La imagen angelical del imperio

Los pueblos del mundo, tanto los pueblos de la inmensa periferia de la geografía política del sistema-mundo moderno, como los pueblos del centro cambiante del sistema-mundo, tienen experiencias sociales acumuladas y memorias sociales que han guardado los tejidos de huellas de las experiencias; los pueblos saben, por lo menos intuyen que sus gobernantes, sus representantes, sus defensores, sus empresarios, son los anacronismos institucionales ateridos, persistentes, incrustados como garrapatas, a los cuerpos vitales de los pueblos. ¿Cuándo los pueblos se liberarán de estos anacronismos y darán rienda suelta a sus potencias sociales, a la potencia creativa de la vida?

Forma comunal y forma liberal de la política: De la soberanía social a la irresponsabilidad civil

La tarea está en construir “una analítica del poder que ya no tome al derecho como modelo y como código”, sino que “comprenda la multiplicidad de las relaciones de fuerza” ejercidas en la sociedad, que examine el dominio de su producción y su organización constitutiva y que, por tanto, abandone la concepción de lo social como acuerdo contractual.

(Re)Producir la vida en común (r)

¿Cuáles son los problemas centrales en los procesos de autonomía social? ¿Por qué organizar y sostener la vida van juntos? ¿Cómo coproducir un «nosotros» no identitario? ¿Qué son las tramas comunitarias? ¿Cómo oponerse al conocimiento objetivo sin ceder al relativismo? ¿Es posible transformar las instituciones desde la racionalidad del Estado? ¿Qué vínculos existen entre los gobiernos progresistas y la lógica masculina? Son algunas de las importantes cuestiones que Raquel despliega en esta conversación con la precisión y sensibilidad tan enormes que la caracterizan.

Mundos alterativos y subversión de la praxis. Potencia y trama política

El problema en las sociedades periféricas, en los Estado-nación subalternos, es que están, en el marco del orden mundial, en el contexto del sistema-mundo capitalista, para administrar la transferencia de recursos naturales a los centros y potencias emergentes del sistema-mundo. Aún cuando sean más progresistas los gobiernos de los Estado-nación, no pueden romper los límites impuestos por la dependencia. Para hacerlo, están obligados a trastrocar no sólo los perfiles de los términos de intercambio, sino las mismas estructuras y la geopolítica del sistema-mundo capitalista. Este trastrocamiento no puede efectuarse en las condiciones de Estado-nación. Se requiere de una transición política que vaya más allá del Estado-nación.
La potencia social, desplegada en la movilización prolongada, no pudo atravesar los umbrales del Estado-nación.

Cataluña: Fiscalía de la Audiencia Nacional ha anunciado que investiga las acciones de los CDR por si los puede acusar de rebelión

Existe un informe policial de 140 páginas en el que acusa a 22 personas de ser los líderes independentistas del CDR. Señala con nombres a rrepresentantes de movimientos pacifistas, alejados de los CDR y de la CUP.

Afrín no ha caído. Como se ha replegado y reordenado la resistencia del confederalismo democrático

Afrin no ha caído. Sus habitantes, su administración autónoma y libre, sus milicianos y milicianas han demostrado al mundo lo que significa tener sentido de responsabilidad y respetar el derecho a la vida. Ese valor que ningún Estado reconocido, ni ninguna proclamada democracia occidental han sido capaces de demostrar en estos 7 años de guerra en Siria.
Las Unidades de Defensa Popular de las YPG y YPJ decidieron evacuar a la población civil al mismo tiempo que ellos se replegaban. Una decisión motivada precisamente en el intento de evitar que el Ejército turco y sus aliados mercenarios del ISIS pudiesen continuar con la masacre de civiles.
Afrin no ha caído. La resistencia ha decidido re-adaptarse, como ha anunciado la Administración Autónoma del cantón.

¡Qué solos están los pueblos! ¡Qué acompañados pueden estar!

Los pueblos tienen la tarea imperiosa de enmendar los errores que han cometido sus clases dominantes y los gobernantes de turno, al momento de la conflagración y después. No pueden seguir los ritmos de sus clases políticas y de sus castas militares, entrampadas en las irradiaciones de una guerra que no debería haberse dado. Los pueblos periféricos, herederos de las repercusiones des-constitutivas de la colonia, están convocados a integrarse y mancomunarse en proyecciones descolonizadoras, que fortalezcan sus potencias sociales, dándose la oportunidad de abrir otros horizontes, más allá de la colonia y de la colonialidad, más allá de la actualización contemporánea de ambas en las formas de la civilización moderna.

Violencia y odio de clases o construcción de una nueva forma social

Quienes conozcan mínimamente la Maré, el complejo de favelas con más de 150 mil habitantes donde nació Marielle, saben que esto no empezó con la intervención militar de Michel Temer. Más de medio siglo de historia permite asegurar que la presión y la represión sobre los favelados nunca cedió, ni siquiera bajo los gobiernos de Lula y Dilma.
¿Cómo sería una política anclada en la fuga del capitalismo, en la creación de espacios de libertad y en la resistencia a los embates de los opresores? Creo que es lo que están haciendo las mujeres que luchan, los pueblos indígenas más decididos y, notablemente, los zapatistas. Necesitamos una política en clave quilombo/palenque o comunidad indígena/campesina y popular. Es urgente, necesaria y posible.
Es necesaria porque debemos mirar el largo plazo y no consumir las pocas energías colectivas que aún tenemos en disputas que no conducen a ningún lado o, peor, disipan las energías colectivas en el altar electoral.

La casualidad no existe, existe la sincronicidad

El psicólogo Carl G. Jung fue quien acuñó el término de sincronicidad, refiriéndose a “la simultaneidad de dos sucesos vinculados por el sentido pero de manera no causal”, como la unión de los acontecimientos interiores y exteriores de un modo que no se puede explicar pero que tiene cierto sentido para la persona que lo observa.

Arqueología y genealogía de la civilización

Prada nos agasaja con este texto donde trae las bases analíticas descriptivas de Michel Foucault y de la teoría de la complejidad para situarnos y re-situarnos en el mundo donde estamos y al cual hemos llegado por y con la especie.

Crítica del republicanismo liberal

todo individuo humano que vive es un ser vivo «viable»: viable en cuento capaz de auto generarse como subjetividad humana. Insisto en esto para responder a la primera parte de tu pregunta: todos somos seres humanos. Porque la praxis, la praxis que nos permite subsistir es quizá la que no nos planteamos.
Somos ser social porque somos ser práxico. La actividad humana, o praxis, no es innata no se basa en un instinto; se basa en un saber hacer, en una cultura, un ethos, generado por una comunidad previamente existente, que nosotros aprendemos.
La eticidad es la capacidad de crear en comunidad el propio saber hacer.
El capitalismo desarrolla un dominio sobre el hacer ajeno y una mutilación de la capacidad de auto protagonismo de un gran número de personas.