Autor: “Ra”

México: comunidades nn’anncue ñomndaa de la Costa Chica de Guerrero decidieron detener “por la vía de los hechos” la explotación de materiales pétreos y agua’

Los pobladores han decidido no permitir más la extracción de sus recursos, como hizo la comunidad de Arroyo Gente, también en Xochistlahuaca, cuyos habitantes “bloquearon los caminos

El mundo del poder

La responsabilidad del pueblo venezolano es salir del círculo vicioso del poder, que tiene dos caras, la de los enemigos, que, sin embargo, son cómplices de la reproducción del poder. La responsabilidad de todos los pueblos del mundo es apoyar al pueblo venezolano, porque en su lucha están jugándose el destino de todos los pueblos, de la humanidad; salir del círculo vicioso del poder y de los chantajes emocionales e ideológicos de los enemigos, que tienen más parecidos entre ellos que diferencias.

La responsabilidad del pueblo boliviano es salir del círculo vicioso del poder; ni volver atrás, como se dice, ni salvar a los impostores e usurpadores de la movilización prolongada y del proceso constituyente; sino abrir otros caminos, que se hacen camino al andar; hacia las sociedades autogestionarias y de autogobierno, que reinserten a la sociedad a los ciclos vitales ecológicos. La responsabilidad de todos los pueblos del mundo es apoyar al pueblo boliviano, en esta lucha en defensa de la vida, del TIPNIS, de la Constitución.

Lo mismo pasa con otros referentes histórico-políticos-sociales. Se trata de apoyar a los pueblos en pie de lucha, que buscan salir del círculo vicioso del poder; como ocurre con el pueblo kurdo, sobre todo respecto a las comunidades libertarias, autogestionarias y de autogobierno. Se trata de apoyar a las naciones y pueblos indígenas del continente, que defienden los espesores territoriales, las cuencas, la vida de los ecosistemas; estas naciones y pueblos contienen la información civilizatoria para salir del círculo vicioso del poder, que la civilización moderna y el sistema-mundo capitalista ha ocasionado.

La guerra de Macri contra el pueblo mapuche

El extractivismo es la continuación de la Campaña del Desierto. Según el periodista Darío Aranda, de los 40 proyectos mineros en estudios (en 2003), se avanzó hasta 800 proyectos (en 2015); de 12 millones de hectáreas con soya transgénica se pasó a 22 millones en el mismo periodo.

Pelota de Trapo: los niños como sujetos políticos, o sea protagonistas de sus vidas y del cambio social.

Una de las principales características de Pelota de Trapo es que quienes la integran no trabajan “por” los niños y niñas, ni siquiera le reclaman al Estado “derechos” que nunca se hacen realidad. Viven con ellos, comparten todos los días el techo, la comida, las incertezas, los buenos y malos momentos, creando una convivencia para toda la vida. Estabilidad y confianza son imprescindibles para crecer y ser.¿
En la década de los 90 crearon dos nuevos espacios. Una panadería y un taller gráfico, con la convicción de que el trabajo es una pieza fundamental en la vida de las personas, en su autoestima y proyección. En ambos espacios trabajan los chicos que crecieron en el movimiento y se volvieron adultos. Además, la producción gráfica y la panadería sostienen el 70% del presupuesto de Pelota de Trapo, dotando al movimiento de un alto nivel de autonomía.

Geografía libertaria versus geopolítica

Geografía libertaria versus geopolítica, emancipación versus dominación. Este es el desplazamiento y la ruptura epistemológica definida en geografía, la ciencia descriptiva del espacio, por parte de Milton Santos. Después de él la geografía brasilera ahonda en los tópicos territoriales, estudiando y analizando los movimientos social-territoriales, por Bernardo Manzano; después, por Carlos Walter, discípulo de Milton Santos, deslizándose más lejos, con una geografía que interpreta y participa en las huellas territoriales y en los espesores de la movilización social. Es esta geografía activa y comprometida la que ha convertido a la disciplina del espacio en una heurística y hermenéutica de los espesores territoriales y de los tejidos espacio-temporales-sociales.

Bolivia. Nuevo golpe del presidente Evo Morales contra la naturaleza y comunidades indígenas: La ley de la burguesía rentista

Con esta promulgación el gobierno extractivista, del modelo colonial del capitalismo dependiente, cree resolver el conflicto del TIPNIS, con un golpe jurídico-político, que vulnera la Constitución y viola los derechos de las naciones y pueblos indígenas, consagrados en la Constitución. Cuando lo único que ha hecho es abrir una nueva fase del conflicto.

La izquierda no quiere oir que tenemos que ir a un modo de vida comunitario

La mayor parte de la izquierda sigue pensando que su gran problema es el capitalismo. Piensa que sin él todos nosotros viviremos bien. Otros se han dado cuenta de que tenemos un problema de recursos naturales y medioambientales. Sin embargo, su enfoque es muy suave y no le dan demasiada importancia a reducir nuestra forma de consumir. No quieren pensar en un Simpler Way. Hemos pasado mucho tiempo intentando explicarle a la izquierda: “Gente, el capitalismo tiene que terminar, pero este no es el fin de la historia. Tenemos que movernos a una vida simple, donde la toma de decisiones se realice de manera comunitaria”

Venezuela: Constituyente y re-colonización indígena

No pocos problemas y conflictos se han suscitado en lo que concierne a la demarcación de tierras comunales, la consolidación de asentamientos y la ausencia de consultas previas. Luchas como la de los yukpas, liderada por Sabino Romero al precio de su vida; los actuales reclamos de diferentes pueblos indígenas de los estados Bolívar y Amazonas por la carencia de consultas para la realización del proyecto del Arco Minero del Orinoco, y por la urgencia de políticas efectivas contra el flagelo de la minería ilegal, son algunos ejemplos de los desmanes cometidos en contra de los derechos de los pobladores originarios venezolanos

Defensa de la vida y de los territorios indígenas

Ni los “gobiernos progresistas”, ni los gobiernos neoliberales, ni los gobiernos liberales, ni los gobiernos conservadores, ni el orden mundial, responden a la problemática de la crisis ecológica. Todos están atrapados, a su manera, en la marcha al abismo. No se crea que la lucha por la defensa del TIPNIS es solo contra un “gobierno progresista” o del mismo estilo, es decir, gobiernos extractivistas; sino contra todos los gobiernos que hemos conocidos en la historia de la modernidad. Gobiernos que gestionan formas de “desarrollo”, en contra de los ciclos vitales, en contra de la potencia creativa de la vida. Frente a estos gobiernos, formas de gubernamentalidad, correspondientes a formas de Estado, está la responsabilidad humana, la responsabilidad de las sociedades humanas, de reinsertarse a los ciclos ecológicos del planeta; compartir la complejidad dinámica de la vida, articularse e integrarse, a todas las sociedades orgánicas del Oikos.

México: Irrumpir en la política para dar voz indígena

Yo sólo soy la vocera, pero en realidad quien sería el candidato es el Consejo Indígena de Gobierno

Violencia y gobernabilidad ante una nueva fase del extractivismo en Venezuela

organizarse para la paz implica reconocer que esta también se teje desde abajo, que supone que hay que ir hilándola, expresándola en la vida en los territorios, recreándola en las formas mínimas de convivencia, respeto, consensos, desplazando a la guerra de los espacios que busca ocupar, a través de resistencias y vida. Se trata del ejercicio de las re-existencias (como lo planteara Adolfo Albán), en la medida en la que se resiste a los diversos dispositivos de violencia, explotación, exclusión y despojo de la expansión capitalista, a través también de la reproducción de la vida, de su reafirmación a través de las prácticas cotidianas y la construcción de alternativas concretas.
Pero también los tiempos invitan a reinventarse. El giro histórico-político de las luchas populares en Venezuela podría estar en la recuperación y re-centramiento de la dimensión territorial –abriéndose intempestivamente camino ante la irresistible primacía de los objetivos de escala nacional–; esto es, territorializar las luchas. Reconfigurar las localidades. Y tejer comunidad, en medio de las dificultades.

Bolivia: Gobierno de las trasnacionales extractivistas y de la burguesía de la coca excedentaria

La burguesía rentista[1], conformada por los nuevos ricos, la nueva élite en el poder, los empresarios privados de la coca excedentaria[2], que ya tiene alianza con la burguesía tradicional, la burguesía agro-industrial y los terratenientes del Oriente boliviano, empuja compulsivamente su “desarrollismo” a ultranza. Aunque se trata de un “desarrollo” reducido a la expansión intensiva del modelo extractivista colonial del capitalismo dependiente.

Venezuela podría convertirse en la Siria de América Latina y otros temas

-¿Qué movimientos sociales regidos por los principios de la asamblea, la autonomía y la autogestión observas actualmente con mayor pujanza en el continente?
Los movimientos de carácter comunitario, aunque no existan comunidades formales. Tengo gran confianza en el zapatismo, pero también en franjas del movimiento mapuche, en movimientos locales urbanos en Ciudad de México y en el estado de Lara (Venezuela), donde se registran experiencias notables que congregan decenas de miles de personas.

Venezuela: La apuesta por la continuidad de la revolución

Estamos ante la descarnada decadencia de la clase política. Mucho más notoria cuando se usufructúa los símbolos de la revolución, la memoria de las revoluciones históricas; peor aún, cuando se usurpa al pueblo la conducción del proceso de cambio, por parte de una burocracia mediocre y angurrienta, además de corroída y corrupta.
Hay que defender lo que ha quedado inconcluso de un proceso de cambio, abierto por el pueblo, por la insurrección popular del caracazo. Hay que defender la Constitución de 1999, que ha sido aplicada parcialmente. Hay que defender las comunas y las misiones, sobre todo contra la burocracia que las ha boicoteado. Hay que defender la apertura a la participación popular, social, colectiva, indígena; hay que defender la autogestión comunitaria y participativa, que están establecidas en la Constitución bolivariana. Todo esto no tiene nada que ver con “defender” una burocracia decadente.

Sin pelos en la lengua- Marichuy, vocera del Concejo Indígena

No se repartirán despensas ni promesas. No se pedirá el voto ni se buscará el poder. Pero sí se irrumpirá en las elecciones presidenciales y se les aguará la fiesta a los poderosos con la organización de los pueblos de abajo, explica María de Jesús Patricio Martínez

Arte pictórico, aliado contra la homofobia

Los trazos cromáticos del pintor hurgan en la cultura del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y muestran a una pareja de mujeres alentadas por la fuerza del amor igualitario. Inclusión. Ataviada con uniforme guerrillero, una mujer abraza a otra vestida de blanco nupcial. Ambas sostienen un fusil que no dispara balas, sino flores multicolores; simbolizan, dice el artista, la inclusión y la convivencia pacífica mestiza e interétnica.
La imagen forma parte de “La revolución la hacemos tod@s”

Venezuela. Se pronuncian las Comadres Púrpuras: La constituyente. ¿Un acto de fe?

En diversas ocasiones y a distintas personas les he preguntado ¿por qué es importante votar por la constituyente?
Con mucho pesar y tristeza quiero comentar que no he tenido respuestas satisfactorias, ni argumentadas lógicamente. Nada que me lleve a cambiar de opinión, solo he recibido respuestas panfletarias y consignas gobierneras que no asoman ni una pizca del pensamiento crítico ése que te hacer dudar, comparar, reflexionar, dilucidar.

Venezuela: Teatro grotesco de la gubernamentalidad en crisis

La burguesía rentista de la forma de gubernamentalidad en crisis ha decidido la puesta en escena del teatro grotesco. Ya ni siquiera simulación, sino quitándole todo decoro, prefiere presentar la trama de manera descarnada, sin tapujos. La escena es la siguiente: La convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente, que no tiene nada de constituyente, sino, mas bien, se evidencia el carácter pleno de ser des-constituyente y de desmantelación de la Constitución lograda por el pueblo. Ante la evidencia de su falta de convocatoria y convencimiento, corroborada en las elecciones legislativas, donde el oficialismo perdió estrepitosamente, el gobierno clientelar propone una aritmética del poder, donde se pierde la lógica matemática, así como las condiciones necesarias y suficientes de la representación y de la igualdad; requisitos indispensables para la validez electoral. Cree la forma de gubernamentalidad clientelar en crisis que con esta maniobra, donde desaparece incluso la astucia; pues se presenta en toda la desmesura grotesca de su torpeza, sin cubrir las apariencias.

Venezuela: En busca de consensos

¿Se puede llegar a comprender, a través de estas intuiciones, que se puede detener la locomotora desbocada, que marcha al descarrilamiento, por consenso colectivo, por decisión social, cuando los pueblos se asumen como la integración de las voluntades multitudinarias? ¿Se ha dado alguna vez este acontecimiento en las plurales historias de las sociedades humanas; sobre todo, en las sociedades modernas, que es lo que nos atinge directamente? Buenas preguntas, a las que solo se puede responder auscultando en la experiencia social y en la memoria social; en términos conocidos, aunque estrechos, auscultando en los espesores de la historia. Sin embargo, de lo que se trata, ahora, es preguntarse y responderse si el pueblo venezolano experimentará este acontecimiento revelador del sentido inmanente, en una coyuntura álgida, llena de convocatorias.

La burguesía rentista

El capitalismo financiero ha establecido algo así como una renta del capital; se paga por su uso; no solamente por concepto de préstamo, de crédito, si se quiere, también de inversión, sino por el uso mismo del capital.