Autor: “Silvia Federici”

La economía de las brujas

En países como Argentina o Chile, son las mujeres quienes frente a la crisis salen de la casa y del hogar para crear nuevas formas colectivas, como cooperativas de producción y comedores populares. Abren un proceso de reproducción social. En estos momentos de crisis las mujeres han tenido la imaginación el deseo de que la crisis no sea una derrota.


Reencantar el mundo. La vida en común y la capacidad de autogobernarnos

El trabajo reproductivo, en tanto constituye la base material de nuestra vida y es el terreno principal en el que podemos practicar nuestra capacidad de autogobernarnos, es la «zona cero de la revolución».
Cuando hablo de «reencantar el mundo» me refiero a descubrir lógicas y razonamientos distintos a los del desarrollo capitalista, práctica que considero indispensable para la mayoría de los movimientos antisistémicos y precondición para resistir a la explotación. Si todo lo que conocemos y anhelamos es lo que ha producido el capitalismo, entonces no hay esperanza alguna de un cambio cualitativo. Las sociedades que no se preparen para reducir el uso de la tecnología industrial se tendrán que enfrentar con los desastres medioambientales, la competencia por unos recursos cada vez más escasos y un sentimiento de desesperación cada vez mayor ante el futuro del planeta y el sentido de nuestra presencia en él.


¿De dónde viene la idea de que las mujeres chismosean?

Rastrear el origen e historia de las palabras que se suelen emplear para definir y degradar a las mujeres es un paso necesario para poder entender cómo funciona y se reproduce la opresión de género. En este contexto, la historia de la palabra gossip (chisme) es emblemática. Gracias a ella podemos entender dos siglos de ofensiva contra las mujeres en los albores de la Inglaterra moderna, momento en que un término que habitualmente se refería a una relación de amistad íntima entre mujeres pasó a referirse a una conversación vacua y difamatoria, es decir, a una conversación que tiene el potencial de sembrar discordias, lo opuesto a la solidaridad que implica y genera la amistad femenina.


Mujeres y brujas en América

Silvia Federici sostiene que la caza de brujas sirvió para reestructurar las relaciones familiares y el papel de la mujer con el fin de satisfacer las necesidades de la sociedad durante el auge del capitalismo. Así justifica el uso de la extrema violencia ejercida contra las mujeres como un método sistemático de subordinación, base del Estado moderno.


Aula Magistral: Que nuestro bienestar no se construya sobre el sufrimiento de los otros

Esta idea de que no podemos vivir sin Estado —bueno, el Estado y el capital, porque el Estado es la traducción política del capitalismo— es tan fuerte que liberarse de ella tiene que ser un programa a largo plazo. Lo que no comparto es la visión marxista, porque Marx es contradictorio, piensa que el futuro debe ser una sociedad de productores libres; también, que una sociedad más justa sin explotación del trabajo debe ser una sociedad sin Estado. Pero pienso que es un periodo intermedio de la dictadura del proletariado, porque hasta ahora eso ha sido un gran fracaso, ha sido un capitalismo de Estado, por eso no comparto esta visión. Por eso, para mí se debe empezar a trabajar de abajo, porque si vamos a esperar al Estado, ¡no! Ya el Estado, para muchas personas, no da nada, sólo militarización, en gran parte del mundo es solamente una fuerza opresiva, no es una fuente de sustento. Hay que comprender que el común es la única garantía de sobrevivencia.


El sexo para las mujeres ha sido siempre un trabajo (r)

El matrimonio con la cobertura del amor ha sido un mercado que implicaba la posibilidad de supervivencia económica. Entonces, prostituirse de una manera o de otra ha sido –y sigue siendo– el destino de las mujeres. Pensar que las mujeres únicamente venden su cuerpo en la calle o en un burdel es una ilusión, es una mentira. Las mujeres se venden de muchas formas y usan su cuerpo porque muchas veces no hay alternativa.
Luchemos, no solamente por el aborto, sino contra la esterilización, contra los intentos de los Estados de prohibir a las mujeres ser madres. El aborto es solo una parte del control sobre nuestros cuerpos, debemos luchar también contra todas las medidas que nos impiden decidir si queremos o no ser madres


La persecución de las brujas permitió el capitalismo (r)

Hace unos siglos la hubieran quemado en la hoguera. Feminista incansable, la historiadora y autora de uno de los libros más descargados de la red, “Calibán y la bruja. Mujeres, cuerpo y acumulación originaria”, habla con Números Rojos y expone de forma rigurosa las razones políticas y económicas que se ocultaron tras la caza de brujas.


Tecnología, cuerpo y construcción de lo común

El trabajo reproductivo, en tanto constituye la base material de nuestra vida y es el terreno principal en el que podemos practicar nuestra capacidad de autogobernarnos, es la «zona cero de la revolución».


Los comunes. Esta crisis demuestra cuánta miseria lleva en sí el capitalismo

¿Quiénes conforman los comunes? Son los que tienen que tomar decisiones sobre la tierra, sobre la producción de la comida y sobre la manera en la cual se organiza la sociedad colectiva. Pensar en comunes no es sinónimo de total desorden y que la tierra se encuentre disponible para el que la quiera tomar. Así no es como se manejan los comunes. La intención es cuidar y reproducir los recursos y las riquezas del mundo para poder llegar a una versión cercana a la versión indígena.


Para realizar un cambio se debe colocar la vida en el centro

Una sociedad postcapitalista es una sociedad en la cual tenemos que empezar a construir el nuevo proceso de producción y reproducción


Es importante que desde abajo empecemos a recuperar el control de nuestra vida

La reproducción es el cuidado, la crianza, el cocinar, la comida, el limpiar y la crianza de los enfermos. Es también el cuidado de la naturaleza, la agricultura. Las mujeres son las primeras trabajadoras de agricultura de subsistencia, una agricultura que no es al lucro, sino al sustento de su familia. Al cocinar. La agricultura de pequeñas dimensiones, campesina, donde la gente trabajaba con una relación muy directa y muy estrecha con la naturaleza. No tiene ningún sentido de buscar la manzana que llegan de la china o de las manzanas que llegan de miles y miles de kilómetros.


Declaración de Solidaridad con la Lucha contra el Tren Maya, un Megaproyecto de Muerte

Saludamos los esfuerzos del Consejo Regional Indígena y Popular de Xpujil (CRIPX) y los felicitamos por su éxito en detener la construcción del megaproyecto del tren en el corredor de Campeche. Este es un gran logro, especialmente en estos tiempos cuando los gobiernos se están aprovechando de la crisis de COVID-19 para promover sus agendas, y están atacando las resistencias y rebeliones en México y otras partes del mundo. Sabemos que la lucha sólo ha comenzado, y apoyamos y alentamos los esfuerzos continuos para detener permanentemente la construcción del tren en su totalidad. Esta lucha está lejos de terminar, ya que el gobierno está decidido a construir este megaproyecto que traerá grandes beneficios a los capitalistas que dirigen el país, a un gran costo para la vida humana y el medio ambiente.


Capitalismo, reproducción y cuarentena

Antes del neoliberalismo existieron pequeñas clínicas, lugares, donde una persona podía ir si tenía problemas, sin necesidad de ir al hospital. En esta estructura se podía ejercitar también un mayor control sobre el tipo de cuidado que nos dan, que necesitamos. Se podría establecer un intercambio entre la gente del barrio, de la comunidad, con quienes trabajan en las instituciones.
Necesitamos revitalizar esta estructura.
Se siente aquí en Federici la ausencia de la invitación para aprovechar la cuarentena en modificar las relaciones internas en los hogares y núcleos afectivos y así transitar de la verticalidad patriarcal a la horizontalidad de un espacio de vida compartido y democratizado elevando la noción del sujeto nosotros por encima de los sujetos “yo”. De esa manera esta cuarentena puede poner en cuestión la base orgánica de la sociedad patriarcal: el carácter de sometimiento y posesividad de la pareja hetero-patriarcal, del matrimonio y la familia, abriendo paso a la concepción más profunda, más libre, de especie natural, del amor, el afecto, la reproducción y la comunidad humana en su similitud con los hormigueros y enjambres. Aunque sabemos las dificultades de encarar a ese peligroso caballo de Troya -o virus- que es el ego individualista producido en esta sociedad patriarcal, avazando en este encierro hacia el común, que afortunadamente Federici rescata de Raquel Gutiérrez distanciándose ambas de “los comunes” tan manoseados y manipulados que hacen nata en España y otros lugares


El feminismo es la punta de diamante de una insurgencia internacional

Se enfoca en lo que es más fundamental, sea como objetivo o como condición de la lucha: el cambio de la reproducción de la vida cotidiana, de la reproducción social -no solamente de la reproducción doméstica- en todos los lugares. Porque reproducción significa trabajo doméstico, sexualidad, afectividad, significa también medioambiente, naturaleza, el campo, la agricultura, la cultura, la educación.
El feminismo toca una gama muy vasta de temáticas vinculadas a la reproducción de la vida que son el fundamento de cualquier cambio social, que son el fundamento de cualquier lucha. No puede haber una lucha exitosa sin cambiar estos que son los aspectos más importantes de la vida. Por eso yo creo que en estos levantamientos que se han dado en Chile, en Ecuador, la participación de las mujeres es muy importante.
Al comienzo, se hablaba de reproducción como trabajo doméstico, pero en las últimas tres décadas hemos visto que reproducción es todo. Es el cultivo, las semillas, el campo, la salud, la educación, la crianza, la calidad del aire, los entramados afectivos, etc.


Hay empresas que se han formado solo para explotar a las mujeres

En esta entrevista, la mítica activista rememora momentos de lucha por los derechos en EE.UU. y ve un presente duro para lograr cambios.


El movimiento feminista puede ser una fuerza hegemónica porque pone el foco en la reproducción de la vida

¿En qué medida el movimiento feminista y las luchas de las mujeres han logrado erosionar la hegemonía patriarcal a nivel latinoamericano y a mundial?


Comunes contra y más allá del capitalismo

Los comunes anticapitalistas deberían ser percibidos tanto como espacios autónomos desde donde reclamar las prerrogativas sobre las condiciones de reproducción de la vida, así como el núcleo desde las cuales contrarrestar los procesos de cercamiento a la reproducción de la vida y de esta manera desarticular de forma sostenida nuestra existencia del Estado y del mercado.


La dictadura digital

La digitalización de nuestras vidas avanza a ritmo acelerado y “ataca” desde tantos ángulos que es difícil verla en toda su complejidad y más aún analizar críticamente la mega-infra-superestructura que conforma.


El único poder es el de abajo

A partir del desarrollo del capitalismo la mujer se ha convertido en una mercancía: de venderse en la calle y en el matrimonio, así que las mujeres en la historia del capitalismo ha sido muy difícil concebir el mismo tipo de explotación que los hombres asalariados. Las mujeres siempre han debido garantizar su sobrevivencia vendiendo su cuerpo.


?Se puede ser feminista y no estar en contra del capitalismo?

El feminismo no es solamente mejorar la situaci?n de las mujeres, es crear un mundo sin desigualdad, sin la explotaci?n del trabajo humano que, en el caso de las mujeres, se convierte en una doble explotaci?n.