Autor: “Alberto Acosta”

De las teorías de la dependencia al Buen Vivir

Reflexionando para salir de la trampa de “el desarrollo”.


Paradojas de la democracia en cuarentena

Otro mundo democratizado desde las comunidades y los barrios.


Del coronavirus a la gran transformación | Repensando la institucionalidad económica global

Nosotros pensamos que es buena idea pensar de forma global los mecanismos económicos internacionales siempre en forma de transición, es decir en dirección al cambio civilizatorio, pero ello será asegurado desde abajo por los sujetos autogobernantes, que bien pueden acoger algunas de estas propuestas o no. Será el desarrollo de las capacidades por abajo y las formas de relacionamiento federado horizontal entre ellas las que irán configurando sus formas económicas-ecológicas, así como las formas de relaciones con las modalidades capitalistas que aún subsistan. Sin el comando del protagonismo autogobernante de las formas comunitarias y comunales del buen vivir, siempre estará el riesgo de que sectores burocráticos puedan retomar la voluntad de regresar al estado y al capital.


Ecuador… 20 ños no es nada: a dos décadas del mito dolarizador

A veinte años de la dolarización de la economía ecuatoriana, el debate sobre tal sub-ordinación monetaria es aún insuficiente. Esto motiva al presente artículo a identificar varias dudas sin resolver que surgen al criticar las narrativas que sostienen al mito dolarizador (me-dida tomada de forma técnica, falta de alternativas, mayor crecimiento, herramienta contra la hiperinflación, mayor estabilidad, entre otras). Al final, se concluye que un origen histó-rico trágico y múltiples narrativas cuestionables llevan al país a aceptar una rígida estructura monetaria que llena su economía de incertidumbres


Pacto ecosocial y económico del Sur

Gran pacto que puede o no puede germinar según sus partes económicas e institucionales lo vayan poniendo en práctica, pero todo pacto es de sujetos y el sujeto popular tradicionalmente marginado no tiene representación, salvo quienes se la auto-otorgan y sostienen que su disposición es hablar en nombre del pueblo, aunque no lo consulten, tales como los partidos políticos y los sindicatos dirigidos por ellos, en tanto los grupos ecologistas hablan por ellos, lo que está correcto, pero no se podría decir que lo hacen en nombre del pueblo. Distinto es el caso de algunas comunidades o pueblos originarios que si tienen representación, aunque en este manifiesto se percibe sólo una muy pequeña parte de los pueblos de nuestro continente. Creemos que aún apoyando el pacto y aún sin firmarlo, no es la tarea fundamental de los pueblos hoy, pues la necesidad exige la autoorganización, la autonomía y el autogobierno de barrios, poblaciones, pueblos y territorios, la expansión masiva de la agricultura urbana y la ampliación de las ciudades hacia los terrenos adyacentes de actual condición rural junto al cuidado y la autodefensa social (no de grupos armados de vanguardia) nos permitirán participar de tú a tú en todo tipo de pactos.


Por el derecho al ocio, no al trabajo

Los seres humanos, en tanto Naturaleza, no somos individuos aislados, somos comunidad social y natural. Eso nos conduce a un reencuentro con la Naturaleza y con la comunidad, nos conmina a dar el salto civilizatorio que demandan vigencia plena de los Derechos Humanos, en estrecha comunión con los Derechos de la Naturaleza. Un salto civilizatorio, en clave de Pluriverso, en donde el “ocio mercantil” y alienante sea reemplazado por el “ocio emancipador”.


El coronavirus en los tiempos del Ecuador

La crisis del coronavirus es mayúscula. Configura, sin duda alguna, la mayor prueba para la sociedad humana globalizada. Y para Ecuador, un pequeño país colgado de la Cordillera de los Andes, el reto resulta descomunal.


La madre tierra respira, el capital conspira

Todavía no se han borrado de nuestra retina las imágenes angustiosas de cientos de seres humanos agotados -bomberos y voluntarios- tratando desesperadamente de controlar los incendios en la Amazonía y también en Australia, cuando vemos nuevamente a cientos y miles de seres humanos en el mundo entero -esta vez, médicos y enfermeros- empeñados en controlar los efectos del coronavirus.A primera vista, no existe ninguna conexión entre estos dos acontecimientos. Sin embargo, si somos acuciosos y sobre todo honestos, podemos vislumbrar orígenes comunes y muchas relaciones inocultables entre ambos.


Reecuentro con la Madre Tierra: Tarea urgente para enfrentar las pandemias

Vivimos una crisis múltiple, generalizada, multifacética e interrelacionada, a más de sistémica, con claras muestras de debacle civilizatoria. Nunca afloraron tantos problemas simultáneamente, que rebasan lo sanitario, mostrando efectos en lo político, económico, ético, energético, alimentario y, por supuesto, cultural. Pero los graves problemas no se quedan en esas dimensiones, pues también hay efectos ambientales inocultables.


La crisis es una oportunidad para la vida y la naturaleza

Entrevista con el economista Alberto Acosta, ex-presidente de la Asamblea Constituyente y ex-candidato a la Presidencia de la República.
La crisis sanitaria pone en evidencia que la normalidad como la conocemos tendrá un destino trágico si no se hace algo al respecto, es ahí donde el problema se vuelve una oportunidad para Acosta. ¿Cuál sería la oportunidad?


¿Puede el coronavirus salvar al planeta?

La crisis de la corona significa una civilización que está muriendo. Pero también muestra un ‘pluriverso’ de otros mundos surgiendo.
La globalización económica no ha traído prosperidad universal sino devastación ecológica, disrupción social y desigualdad. Así que ahora, en todos los continentes, vemos pensadores y activistas que se proponen reemplazar el régimen capitalista con la re-comunalización, luchando por la autosuficiencia.
La pandemia de Corona termina con un universo de falsas promesas. El pluriverso anuncia una nueva esperanza para la democracia radical que incluye toda la vida: “un mundo donde encajan muchos mundos”.


Entre una crisis estructural y una fragilidad mortal. Ajuste sin recesión, ajuste con sensatez

El Ecuador enfrenta una coyuntura llena de urgencias fiscales y con un ambiente internacional muy complejo –incluyendo el efecto del coronavirus– que estrangula las cuentas externas. Sin embargo, tales urgencias solo manifiestan una crisis económica estructural, profunda y de larga duración


Los progresismos demuestran que no son gobiernos de izquierda

La solución está en la construcción de otro mundo desde abajo, en la construcción de otra historia desde abajo, en volver a los orígenes, a lo comunitario y en tratar de reconstruir estos países con una mayor presencia y participación de las comunidades, de los barrios y de las comunidades campesinas.
Me quedo con la categoría que le escuchaba a la socióloga Maristella Svampa ‘sociedad en movimiento’. Habría que pensar más esto desde los barrios y desde las propias comunidades; la gente ya no espera que venga ningún iluminado a que le resuelva los problemas, comienza a buscar respuestas propias.


Ecos económico-políticos del levantamiento popular ecuatoriano

La rebelión como semilla de un nuevo futuro.-
Sí, rebelión en los Andes ecuatorianos y en muchos otros puntos de toda Nuestra América como Chile, Bolivia, Colombia, Haití… En definitiva, la frustración popular creada y acumulada por la civilización de la desigualdad, y los estragos que ésta va dejando en la periferia del mundo, ha generado una explosión social que hace temblar al escenario político nacional y regional. Semejante movilización popular equivale a un terremoto que mueve y cuestiona las bases de nuestras sociedades inequitativas e injustas, y hasta cuestiona a las viejas formas y los viejos conceptos usados para entender a los sectores populares y su sufrimiento.


La geografía como verbo, no como sustantivo. Una aproximación desde las resistencias

“La geografía debe cumplir un servicio mucho más importante.
Debe enseñarnos, desde nuestra más tierna infancia,
que todos somos hermanos,
cualquiera que sea nuestra nacionalidad”
- Piotr Kropotkin -


Ecuador: La interminable edad dorada de la banca

Es bastante bueno que la gente de la nación no entienda nuestro sistema bancario y monetario porque si lo hicieran, creo que habría una revolución antes de mañana por la mañana” (Henry Ford)


Ya no se trata de ganar elecciones, sino de construir una nueva historia desde abajo

Los gobiernos progresistas no intentaron superar las estructuras tradicionales de sus economías primarias exportadoras, al contrario, las profundizaron: el extractivismo fue la fuente de ingresos para sostener los esquemas neo-desarrollistas y expandir las políticas sociales, en un marco de creciente consumismo financiado, mientras duró el ciclo de altos precios de las materias primas.


Defender la madre tierra del extractivismo capitalista

Como miembro del Tribunal Internacional para los Derechos de la Naturaleza ¿Puede ilustrarnos brevemente el objetivo de este Tribunal?


Resistir es existir

“No te rindas, aun estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo”
-Mario Benedetti-


El Buen Vivir como alternativa al desarrollo. Algunas reflexiones económicas y no tan económicas

El ex-ministro de Energía y Minas y ex-presidente de la Asamblea Constituyente de Ecuador nos presenta una critica de la construcción histórica de los conceptos de “progreso” y de “desarrollo” que han querido justificar las propuestas y promesas de bienestar, colonialistas y capitalistas, impulsadas en realidad desde hace siglos. Estas promesas no se han cumplido para la mayoría de la humanidad. Y todo esto ha dado lugar a un debate creciente sobre las “alternativas al desarrollo” y el “cambio civilizatorio”. Dentro de este debate y desde los pueblos originarios de los Andes y el Amazonas surge la propuesta de Sumak Kawsay o Buen Vivir que llega a ser reconocida dentro de las Constituciones del Ecuador y Bolivia. Se trata de valores, experiencias y prácticas provenientes de la vida indgena comunitaria, que se centra en la armonía entre los individuos viviendo comunidad, entre los pueblos y de todos con la naturaleza.