Autor: “Arturo D. Villanueva Imaña”

Bolivia: Ley colonial y reaccionaria de organizaciones políticas

Los análisis y la atención de la opinión pública nacional sobre la ley de organizaciones políticas (Nº 1096 de septiembre de 2018), se han concentrado principalmente en las razones que precipitaron su rápida aprobación, como en los efectos y consecuencias inmediatas de su aplicación y puesta en vigencia.
La razón más obvia y descarada para su rápida aprobación, ha sido que esta norma es la nueva excusa y el más oportuno instrumento encontrado por el oficialismo para legitimar su candidatura anticonstitucional y antidemocrática. Pero al mismo tiempo, ese mismo instrumento le permitió anular, deshacerse y dejar fuera de juego al movimiento ciudadano movilizado que, como un actor protagónico emergente (vía plataformas, colectivos y grupos ciudadanos autoconvocados), se había convertido en una gran pesadilla para el gobierno por su defensa del 21F y la democracia. Tanto así que paralizaron el país en varias ocasiones.


Bolivia: Las primarias son el señuelo

Sabiendo perfectamente y estando totalmente concientes de que la democracia se encuentra seriamente afectada y se corre el riesgo de perderla (junto a las libertades, el respeto a la Constitución y las normas, e inclusive la voluntad soberana del pueblo); no es un acto extraño preguntarse: ¿por qué mucha gente (y especialmente los partidos políticos que han entrado en el simulacro electoralista), prefieren actuar, inclinarse y respaldar ese proceso viciado como si sus esperanzas e ilusiones pudiesen borrar la situación real de la democracia?.
Y es que embelesados por unas candidaturas que les hacen soñar con un nuevo gobierno inexistente, sucede que se dirigen insensiblemente a legitimar unas elecciones tramposas y un candidato trucho. Actúan y contribuyen a convalidar la candidatura viciada de nulidad, como si ello no sucediese y la democracia no hubiese sido secuestrada. En fin, solo se limitan a cuestionar la realización de las elecciones primarias, sabiendo perfectamente que ello no hace al fondo del asunto.


Bolivia: la (mala) distribución de la tierra en tiempos de cambio

El bloqueo de la carretera internacional y la vía férrea que conecta con el Brasil; la brutal represión ejercida y la posterior quema de las oficinas del comando de la policía nacional en Roboré (incluido un bus que trasladó contingente policial extraordinario); no solamente actuaron como catalizador y detonante de la enorme furia que se apoderó de la población, sino que puso en evidencia ante los ojos del país, un problema grave de asentamientos consentidos e ilegales, y el avasallamiento de tierras que se había ido acumulando los últimos años.
El avasallamiento, los asentamientos ilegales y el tráfico de tierras en áreas de extrema vulnerabilidad que se efectúan inclusive con el consentimiento de las instituciones encargadas, no solo implican el despertar de una codicia indetenible que contribuye a la rápida y creciente pérdida de biodiversidad, áreas estratégicas de conservación y protección, y zonas fundamentales para la vida; sino que suponen la agudización del modelo extractivista y destructor de la naturaleza.


Bolivia: el legado de Evo Morales, el masismo y las tareas nacionales

Las plataformas y colectivos han tenido la virtud de prescindir de la manipulación, las presiones y el adueñamiento del movimiento por los partidos tradicionales y sus líderes; pero ahora vuelven a ser presa de sus intereses y convocatoria. Lo más probable es que poco a poco vayan cediendo frente a uno u otro candidato y, lo que es peor, al establecimiento de aquellas junt’uchas despreciadas y despreciables, que bajo el argumento de la “unidad”, volverán a imponer las viejas mañas, intereses y pactos (no precisamente de carácter nacional-popular, o con visión de futuro).


Bolivia: la candidatura de Carlos Mesa y la clase media

La noticia ha provocado gran alborozo, sobre todo en aquellos sectores de la clase media que ha salido masivamente a las calles y se ha movilizado para impedir la inconstitucional como antidemocrática postulación de Evo Morales. En ella, él mismo se encarga de anunciar que lo hará de la mano del Frente Revolucionario de Izquierda (FRI), cuya desvergonzada alianza con el conservadurismo más reaccionario es por todos cuestionada y motivo de recelo.


Bolivia: La agenda oculta y el futuro de la nación

No solo urge, sino que es estratégicamente importante abrir la agenda de debate y discusión pública (no cerrada ni exclusiva de grupos iluminados), para construir la visión de país que queremos y el proyecto nacional que sustituya la farsa e impostura actuales. De eso sí depende el futuro de la nación, y no de candidatos elegidos a la topa tolondra.


Bolivia: Estado de situación, riesgos y perspectivas de la democracia

Tan dinámica y cambiante es la democracia, que a pesar de percibirse alguna estabilidad y la relativa vigencia de libertades y derechos que dan una sensación de calma y orden social; éstas se ven frecuentemente resquebrajadas, sea por la emergencia coyuntural de crisis y conflictos que ponen en jaque el orden establecido, o sea por la acumulación de medidas y formas de gobierno que, amparados en el poder circunstancial, deciden adoptar comportamientos y decisiones autoritarias que conculcan derechos, restringen libertades y, a título de efectuar reformas necesarias (muy en consonancia con el modelo salvajemente desarrollista y extractivista tan en boga), atentan contra la naturaleza, el estado de derecho y las conquistas sociales. Ver al efecto lo que sucede actualmente en países como Argentina o Nicaragua. En el caso de Bolivia por ejemplo, y en el afán de perpetuarse inconstitucional y antidemocráticamente en el gobierno, inclusive pretenden burlarse y desconocer decisiones mayoritarias del soberano expresadas en las urnas.


Bolivia: El síndrome del autoconvencimiento errado. Oteando entre una “izquierda” que no lo es y un izquierdismo conservador

Nosotros en Chile podemos comparar la “izquierda” que no lo es de la Concertación y Nueva Mayoría con el izquierdismo conservador del Frente Amplio. Las reflexiones entre izquierda que no lo es y los diferentes discursos modernizados y camuflados de la vieja izquierda confunden y enredan tanto, que la gente los traga como ruedas de carreta, incluso sectores de la izquierda revolucionaria que caen en la copia feliz del Edén llegando a la dictadura estalinista con gran facilidad


Evo Morales, los derechos de la naturaleza y el territorio indígena protegido Tipnis

La comparecencia del gobierno de Evo Morales nada menos que ante el Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza que se reunió en Bonn, Alemania, a inicios de este mes de noviembre de 2017; es resultado de su larga como tozuda intención de construir “quieran o no quieran” una carretera por medio del TIPNIS. La ironía es que se produce nada menos que paralelamente a la realización de la Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP23), que el mismo gobierno (en anteriores versiones), contribuyó a que se instalen y definan principios que ahora se vuelcan contra su propio accionar. Es decir, que no se puede argüir que se trate de un boicot o de algún acto de conspiración que el gobierno de Evo Morales suele utilizar como argumento para explicar estas embarazosas situaciones.


Bolivia y la Agenda 21F: ¿Una transición para ir hacia atrás?

El contenido del documento destaca que su principal propósito programático radica en lograr “la transición del actual Estado autoritario corporativo, hacia un Estado democrático que garantice los derechos de las personas, los pueblos y la naturaleza”. Es decir, se propone transitar hacia un tipo de democracia diferente y un nuevo Estado de derecho, cuyo impulso emerge de la indignación nacional que rechaza el inconstitucional como obcecado intento para prorrogar en el poder al actual gobierno de Bolivia.
Para ello se propone un cambio de régimen, cuyo resultado sería “la vigencia plena del Estado social y democrático de derecho” que Bolivia tuvo en el pasado solo de una manera embrionaria.
Dicho tipo de Estado estaría basado en la independencia de poderes, una institucionalidad que garantice el cumplimiento de derechos y “en el principio republicano de la igualdad de todos frente a la ley y la limitación de los poderes públicos al derecho”.
Como se puede apreciar claramente, dicha caracterización corresponde al modelo liberal y republicano, consustancial con el sistema capitalista y la democracia burguesa. Es decir, un tipo de Estado y una forma de democracia, que supondría un retorno al pasado para cumplir un ansiado (como conservador) proyecto burgués que siempre quiso desarrollar plenamente el ciclo capitalista en el país.


Legado y riesgo regresivo para la transición democrática en Bolivia (r)

lo que ha permitido es sentar las bases para desarrollar el capitalismo de Estado extractivista y desarrollista en lo económico, y un sistema de gobierno caudillista y autoritario en lo político.
Si efectivamente se busca superar las actuales limitaciones y la flagrante traición que ha sufrido el proceso de cambio y transformación, se hace indispensable contemplar e incluir los aspectos económicos, políticos, sociales y ambientales.
La alternativa consiste en construir un programa económico y productivo que adopte como prioridad una relación armoniosa con la naturaleza y el potenciamiento de las relaciones ecológicas, comunitarias y asociativas.


Legado y riesgo regresivo para la transición democrática en Bolivia

No se conoce que exista algún proyecto de izquierda y progresista que no haya terminado traicionando sus postulados, o dando paso a regímenes conservadores y reaccionarios que restauraron viejas estructuras de poder y sometimiento, el gobierno del MAS también se dispone a cumplir semejante legado


Des-caudillizar el poder y des-apoderar la política

Sea como resultado de la persistencia de prácticas o afinidades monárquicas; sea por la internalización de valores individualistas y competitivos que corresponden a la visión liberal y capitalista que favorece los emprendimientos personales y privados; sea porque se desdeña prácticas colectivas, sociales y comunitarias; o sea porque ha prevalecido un tipo de sociedad patriarcal y machista, donde domina en forma excluyente el varón elegido, lo cierto es que este tipo de ejercicio político contribuye a un proceso de individualización, concentración y caudillización del poder y la política.


Bolivia: Ni gobierno Evo ni derecha. Despliegue de iniciativas populares independientes.

El revés electoral y político más importante que ha sufrido el gobierno de Evo Morales, acostumbrado a tener un respaldo social importante.


Política y poder en la construcción del estado y la democracia

Si las luchas y conquistas populares por construir una sociedad diferente, con un gobierno verdaderamente del pueblo, han sido envilecidas y degeneradas por el poder; entonces no es casual que tiendan a desarrollarse nuevas y alternativas formas sociales de decisión, participación y gestión, que paulatinamente vayan liberándonos de la dependencia de contar con un gobierno para que administre la cosa pública.


Bolivia: Agua contra viento y marea

se trata de una iniciativa natural pero sobre todo feliz, que se ha hecho rutinaria a fuerza de comprender que si ellos mismos no se ponen manos a la obra, seguramente seguirán pasando muchos años antes que las autoridades y las entidades competentes hagan efectivo ese derecho al agua estatuido en las normas, pero que son ellos, con su propio esfuerzo y trabajo, los que han convertido en satisfacción y orgullo.


Democracia boliviana en perspectiva

Así como no se puede hablar de una militancia (mucho menos permanente y continua, de acuerdo al modo clásico), destacan grupos y colectivos que se han dado a la tarea de resolver por propia iniciativa problemas que les atañen directamente, así como impulsar iniciativas comunitarias de autogestión que encaran la satisfacción de necesidades que el Estado o el aparato de gobierno y las instituciones competentes no realizan, ni cumplen.


Bolivia: El agua como detonador de graves problemas

El extractivismo salvaje de recursos naturales, el desarrollismo concentrado en la construcción de megaobras, la desmesurada codicia que busca sacarle la madre a la naturaleza y la contratación de deudas millonarias impagables por medio de la búsqueda de inversión extranjera transnacional


Bolivia: Democracia en el estado plurinacional

El gobierno se ha dado a la tarea de imponer un tipo de democracia excluyente y sectaria, que anula toda posibilidad de construir una democracia plural, respetuosa de la diferencia y la diversidad.


A propósito del “capitalismo de Estado” del MAS en Bolivia: El fracaso de las élites dominantes y las clases medias que las respaldan

Quieren emular a la burguesía clásica y solo son su caricatura.
Es el Estado boliviano que se ha dado a la tarea de emprender un capitalismo de Estado en el que la burguesía criolla (tradicional y emergente), juega un rol supeditado, expectante y pendiente de las migajas, las obras y los emprendimientos que el Estado esté dispuesto a concederles subsidiariamente.
Lo que debería hacerse es evitar semejante situación y marcar el nuevo camino para construir aquella relación armoniosa con la naturaleza para Vivir Bien, que el pueblo había propuesto e incluido en la Constitución.