Autor: “Raúl Prada Alcoreza”

Chile: Nueva autocrítica en los espesores de la coyuntura política del plebiscito

Sin embargo, la estrechez es más notoria en la casta política, de izquierda y de derecha. Quizás hasta tengan más responsabilidad en el desastre, pues fungen de administradores de la cosa pública, del Estado, se colocan como direcciones políticas, como orientadores de opiniones y proponentes de políticas y estrategias. La casta política cree que puede jugar a diferir la crisis, a ganar tiempo, a manipular con las condiciones de posibilidad y los factores intervinientes. Esta es su ilusión de poder. No se da cuenta que las dinámicas de la crisis no están al alcance de sus dispositivos de poder. No controlan nada.


Umbrales y límites de los gobiernos progresistas

Los “gobiernos progresistas” inhiben las capacidades de lucha de los pueblos. Los convierten en sujetos pasivos, en todo caso, en sujetos subordinados al caudillo. Se trata, en efecto, de una forma de dominación; la forma de gubernamentalidad clientelar detiene y controla la posibilidad de rebelión.


Crisis de la máquina política

La metáfora de la máquina ha ayudado a elaborar interpretaciones maquínicas del funcionamiento del poder; por eso, ha sido apropiado hablar de máquinas de poder, también de máquinas de guerra, así como de máquinas económicas, también hablamos de máquinas extractivistas. En los ámbitos del denominado lado oscuro del poder, hablamos de máquina del chantaje[1]. La interpretación maquínica permite escapar al esquematismo dualista de la política, que se configura en la contradicción del amigo y enemigo, también, como hemos venido apuntando, al esquematismo religioso subyacente del fiel y el infiel; por lo tanto, al esquematismo moralista del bien y el mal. La metáfora maquínica se concentra en el funcionamiento de las máquinas; evita caer en el acto de juzgar


Capitalismo camaleón. Geopolítica de captura de los ciclos vitales

Como se puede observar la economía verde es una propuesta de los países del norte, en colaboración de las potencias emergentes. No es una demanda del sud. Esta ubicación del nacimiento de la propuesta indica el lugar de donde se genera una geopolítica, que vamos a llamar de definición de los nuevos dominios del imperio, dominios que no se encuentran bajo el control de los dispositivos de poder del capital. Esto es, lo que llama el discurso del capitalismo verde los servicios ambientales.


El continente alterativo de la transcivilización

Sobre el continente de Abya Yala, continente que parece haber estado oculto, por lo menos a la mirada de los europeos, aunque quizás también de los euroasiáticos. Independientemente del avistamiento y llegada de flotas chinas o, anteriormente, de flotas vikingas, que, en todo caso, no han tenido repercusiones en el continente de Abya Yala. La pregunta es: ¿Qué es este continente desde la perspectiva de la macrohistoria? ¿Por lo tanto, qué había en este continente? ¿Se puede hablar de otra matriz civilizatoria o, en plural, de otras matrices? ¿O, mas bien, de manera diferente, se trata de una alternativa alterativa a las civilizaciones, conteniendo y proyectando otras formas de sociedad, que podemos llamarlas correspondientes a la alteridad transcivilizatoria?


Crítica de la arqueología y genealogía de la civilización

Hacia un horizonte transcivilizatorio


Bifurcación o encrucijada en la historia política. Apuntes para el análisis de coyuntura en Colombia

En Colombia asistimos a una coyuntura, que mediáticamente se la nombra como electoral. Ciertamente, no podemos reducir las connotaciones de esta coyuntura a la circunscripción electoral, pues, como hemos dicho antes, en los espesores de la coyuntura y en los espesores del presente se esconde, para decirlo metafóricamente, la complejidad misma del contexto y de la historia. Otra interpretación podría abordarse circunstancialmente, diciendo que se trata de una coyuntura donde se disputa la posibilidad de la paz.


Las fabulosas máquinas de la ideología y del poder (r)

Frente a la decadencia del sistema mundo capitalista, los pueblos del mundo tienen la responsabilidad de parar toda guerra, absurda y desentonada, deben detener la locomotora desbocada de la historia, y asumir en propias manos, la democracia plena, el autogobierno, la Confederación de Pueblos del Mundo. Salvando así al planeta de su destrucción y al mundo de su muerte, destrucción y muerte llevada a cabo por los señores de la guerra y el capital, que juegan a la geopolíticas con armas de destrucción masiva.


Reforma, revolución o alteridad

Las formaciones discursivas, herederas de la revolución francesa, que la tienen como un paradigma inaugural de la revolución, consideran que la revolución política y social se efectúa contra un régimen, el llamado ancien régime, antiguo régimen; en consecuencia el cambio de un régimen monárquico a un régimen republicano es considerado como revolución. El concepto de revolución se mantuvo y mutó conservando la metáfora del cambio de régimen. Cuando se habla de revolución socialista, se supone que se cambia de un régimen liberal a un régimen socialista.


Los propagandistas. Una mirada ácrata

Hablan de lo que no conocen, también de lo que no saben; basta para ellos partir del bagaje de estereotipos y prejuicios heredados y conformados, del esquematismo simplón de epopeya trasnochada, que les sirve de modelo. No entiende que el mundo efectivo es complejo y está lejos de reducirse a dualismos esquemáticos, a cuadros en blanco y negro, a las representaciones soterradas del conservadurismo subjetivo, el que supone la constitución de un sujeto dependiente, de un sujeto desgarrado en sus contradicciones. Creen en su interpretación reiterada y repetitiva ideológicamente.


El proyecto de la autogestión y el autogobierno (r)

Algo que está en el corazón de las movilizaciones sociales, como utopías inherentes, por lo menos en la historia reciente, es la conformación de sociedades, basadas en la autogestión y el autogobierno; la democracia radical[1]. ¿Es una utopía? ¿Es lo apropiadamente posible, dada la crisis múltiple civilizatoria de la modernidad? Por lo menos, teóricamente, parece lo consecuente dese las perspectivas de realización de la libertad y la justicia.


Geografía libertaria versus geopolítica (r)

La geografía libertaria, que viene de las caras tradiciones de la geografía, asume la descripción del espacio a partir de las composiciones de relaciones desplegadas. Los mapas de estas composiciones, la descripción espacial de estas composiciones y el conocimiento de las composiciones forman parte de la actitud y actividad emancipatoria. La geografía libertaria devuelve la descripción espacial a la fenomenología de la percepción y a la fenomenología corporal; la geografía vuelve a formar parte de la praxis creadora social. Haciendo del conocimiento geográfico un conocimiento vital, incidiendo en las interacciones entre sociedades humanas y territorialidades, Oikos y ciclos vitales.


Semiología de la violencia

La violencia es antipotencia. La violencia destruye el cuerpo, lo enferma, lo contamina y lo intoxica. Ocurre como cuando la violencia depreda los territorios, contamina las cuencas, los suelos, los aires, es decir, cuando destruye el planeta. La violencia constituye sujetos restringidos, inhibidos, obedientes, domesticados y disciplinados. De esta manera los reincorpora a los ciclos perversos del círculo vicioso del poder, reprodiciéndo sus estructuras, sus diagramas de poder, sus cartografías politicas.


Las fabulosas máquinas de la ideologia y del poder

La máquina institucional funciona por capturas; las fuerzas sociales son atrapadas en las redes institucionales. Se produce un fetichismo institucional; ocurre como que las dinámicas sociales se redujeran a las relaciones institucional. Se llega, de esta manera, al Estado nación, que es una fabulosa composición maquínica institucional. Es cuando la fabulosa máquina de la fetichización, que es la ideología, interviene magníficamente, otorgando contenido narrativo a la invención de la nación por parte del Estado. Entonces la nación ya no aparecen como producto estatal sino como orígen del Estado.


La ilusión del poder (r)

Acontecimiento humanidad
Hermenéutica de la humanidad
El tejido humanista
De las representaciones a la
espontaneidad de la complejidad vital
Pensar la simultaneidad dinámica
Singularidades del poder
La maquinaria oxidada
La pose del macro-equilibrio económico
Conservadurismos retrógrados
Las burbujas del poder
El peso de la mediocridad
Las condicionalidades del poder
El papel reaccionario de los gobernantes


Hermenéutica de la guerra. Paradigmas cerrados

Podemos establecer que se ha heredado la costumbre de acudir a paradigmas cerrados para interpretar la realidad, que resulta ser recortada a partir de rejillas teóricas, en el mejor de los casos, rejillas ideológicas, en el peor de los casos. En otras palabras, se opta por estructuras preformadas de interpretación. Uno de los esquemas más usuales es el dualista, que puede corresponder a la definición del enemigo, que, en su versión más antigua, corresponde a la definición del infiel o del hereje. El esquematismo, de por sí, si bien ayuda, en un principio, a armar la interpretación, resulta un mecanismo restringido cuando hay que afrontar la complejidad, sinónimo de realidad. Después de la larga historia de la modernidad, en la contemporaneidad compleja, este esquematismo resulta inútil al tratar de comprender, entender, conocer y explicar la realidad.


El eterno retorno de la guerra

En pleno desenlace de la primera guerra mundial, el aparatoso imperio zarista se hunde estrepitosamente. Los bolcheviques toman el poder y se instaura un gobierno socialista, en cuyo sustrato se encuentran los soviets armados, donde no eran mayoría los bolcheviques sino los social revolucionarios y anarquistas que deciden concentrar el poder en los bolcheviques para enfrentar una invasión bajo la promesa de devolverlo, lo que nunca hicieron. Veamos elementos históricos en Rusia y en Ucrania para llegar a la situación actual-


El hundimiento

Crisis estructural y múltiple del Estado nación y del orden mundial. Crisis que se ha manifestado de manera patente tanto en los gobiernos neopopulistas, así como en los gobiernos neoliberales; en otras palabras, en los “gobiernos progresistas” y en los en los gobiernos conservadores.


La crisis de las transformaciones estructurales del “proceso de cambios en Bolivia”

Es imprescindible hacer una reflexión teórica sobre el proceso que vivimos, llamado proceso de cambio; reflexión teórica pues requerimos evaluar la complejidad del curso de los acontecimientos inherentes, sus articulaciones, complementariedades y vecindades, la fuerza de sus tendencias, la correlación de fuerzas, los ritmos, las resistencias y obstáculos al cambio. Sobre todo responder a la pregunta: ¿Por qué está en crisis el proceso?
¿Cuántos y cuáles de estos elementos se presentan o presentarán en el gobierno de la juventud ilustrada de Chile?


La organización rizomática de los grupos dedicados a la producción y circulación de drogas

El Estado tiene una estructura arborescente, centrada, con tronco y ejes, que sostiene enramadas. Lo mismo pasa con las organizaciones internacionales que intervienen en la “guerra contra el narcotráfico”, ni que decir del orden mundial. El Estado, la policía, los dispositivos nacionales e internacionales de “lucha contra el narcotráfico” son mapas arborescentes. Se enfrentan a formas de organización, desorganización y reorganización no arborescentes ni centradas, formas que ya hemos llamado rizomáticas.