Autor: “ Raúl Zibechi”

A nuestro hermano Oscar Olivera

Decenas de activistas y organizaciones sociales han escrito una carta de aliento a Oscar Olivera, uno de los protagonistas de la Guerra del Agua de Cochabamba en 2000, quien padece coronavirus. La carta fue publicada en las redes sociales la organización La Red Vida y replicada por el propio luchador social.


Genocidio silencioso en Bolivia

Zibechi habla por teléfono con Óscar Olivera, dirigente fabril y activo participante de la Guerra del Agua en Cochabamba, y publica su escrito la ex comandante guerrillera Mónica Baltodano que hoy es una de las figuras visibles de la resistencia contra la dictadura de Ortega en Nicaragua.


¿Por qué América Latina es el epicentro de la pandemia?

¿Quién va a defender a los pueblos cuando los gobiernos decretan el encierro masivo, mientras el extractivismo (minería, monocultivos y grandes obras) sigue destruyendo y asesinando? O nos organizamos o estaremos condenados a ser hojas en la tormenta sistémica


Tiempos “ingobernables” para América Latina

En un diálogo virtual que cruza el continente, desde Uruguay hasta Colombia, conversamos animadamente durante un poco más de una hora, para mirar y analizar estos últimos 20 años de política en América Latina. Pero no de la política institucional que hacen los gobiernos y los estados, esa no le interesa mucho a Zibechi. Hablamos del arte de gestionar la vida que han construido los pueblos en sus territorios, en constante resistencia con un modelo capitalista neoliberal cada vez más feroz.


Las dimensiones reales de la guerra por la tierra, el territorio y el agua, y la resistencia de los pueblos

Para nadie es un secreto que la violencia contra los pueblos está estrechamente ligada a la pretensión del capital por apropiarse de las tierras y el agua de los pueblos originarios y negros, campesinos y mestizos de América. Las grandes corporaciones, asistidas por el narcotráfico y los paramilitares y apoyadas por los estados, son las perpetradoras de este monumental despojo.
Pero la magnitud de las tierras en disputa no suele ser valorada en su enorme dimensión. Podemos estimar que la mitad de la superficie latinoamericana está en disputa. Esa mitad está fuera del control de las oligarquías de la tierra y las multinacionales, por eso se empeñan en expulsar pueblos para reorganizarlas en su beneficio.
Brasil es uno de los casos emblemáticos. Las tierras de los pueblos originarios suman 110 millones de hectáreas, a las que se deben agregar 100 millones de las unidades territoriales de conservación, la mitad bajo control de poblaciones tradicionales, como seringueiros (recolectores de látex), pescadores, ribereños, mujeres quebradoras de coco y comunidades de pastoreo.


La improbable renovación de las izquierdas institucionales

La oleada de manifestaciones de los últimos domingos en Brasil, exigiendo la salida del presidente Jair Bolsonaro, marcan una nueva etapa para los sectores populares organizados, que están saliendo de un extenso período de defensiva. La configuración social y política de estas movilizaciones muetra cambios profundos en la realidad del país.


Nicaragua: Para Ortega, la pandemia es la ocasión para recomponer su régimen

Zibechi entrevista a Mónica Baltodano, que fue comandante guerrillera de la revolución popular sandinista y ministra en el gobierno en la década de 1980. Luego diputada e integrante de la dirección nacional del Frente Sandinista de Liberación Nacional FSLN. Sin retórica, explica las razones por la que rompió con el actual presidente: “En el 98 me distancié de Daniel Ortega a partir del pacto de prebendas con el presidente Arnoldo Alemán y actualmente trabajo en la Articulación de Movimientos Sociales. Hemos sido víctimas de represión y durante un tiempo pasamos a la clandestinidad, seguimos en la lucha porque Nicaragua está sufriendo una dictadura”.


Movimientos en la pandemia: autogestionar la comida y la vida

Raúl Zibechi relata el día a día de los proyectos de apoyo mutuo para garantizar el derecho a la alimentación en Montevideo (Uruguay).
Hay muchas experiencias similares en todos los países, infórmese y envíe aquí para s


El movimiento popular resiste al narco

Lo decisivo es una sólida organización. En este barrio autoconstruido de unas 4 mil personas, cada familia pertenece a un sector donde funciona una brigada. Existen diversas comisiones, siendo en estos momentos las más importantes la de salud y la de vigilancia, siendo ocho comisiones en total, incluyendo educación y comunicación.


Argentina: el milagro de la vida en las periferias urbanas

La primer trashumancia fue salir de un proyecto de extensión en la Universidad de San Luis, migrar de lo institucional a la intemperie, porque dentro de las instituciones estaba todo podrido y el pensamiento critico era muy conformista.
Nos decidimos a trabajar en los territorios de los sectores populares, para que ellos mismos dirigieran sus propias organizaciones.


Los límites de la militarización

En días recientes se registraron importantes movilizaciones, muchas no convocadas por los canales tradicionales, en varios países, pasando por encima de las restricciones y los controles policiales y militares. Los sucesos más importantes ocurrieron en Grecia, Chile y Haití.


Diez lecciones sobre la Otra Economía, antipatriarcal y anticapitalista

La semana pasada recibí una clase magistral de “economía política desde abajo”. Relataron las relaciones para cuidar y reproducir la vida, que se tejen en los canales invisibles de la sociedad. No es ninguna casualidad que fueran cuatro mujeres las encargadas de desvelar ese mundo, todas integrantes de asambleas territoriales nacidas durante la revuelta chilena.


Movimientos en la pandemia: desobedecer en tiempos de cuarentena

La red de cooperativas de Barquisimeto (Venezuela), los proyectos de apoyo mutuo en las favelas de Río Janeiro (Brasil) y las experiencias frente a la virus en las comunidades del norte del Cauca (Colombia) son los escenarios de esta nueva entrega de “Movimientos ante pandemia”, una serie realizada por el periodista y analista uruguayo Raúl Zibechi.


Brigada Callejera

Hay colectivos humanos imprescindibles. Absolutamente imprescindibles. Porque sin ellos, la vida sería menos, mucho menos. Sin esas personas que ponen el cuerpo y se juegan por las otras, la vida en general, las vidas de las y los de abajo, en particular, sería más áspera de lo que ya es.


La idiotez de la vida urbana

Desde hace un mes se está produciendo un hecho insólito en Lima, y en menor escala en varias ciudades de provincia en Perú. Miles de personas abandonan la capital, cuya área metropolitana supera los 10 millones de habitantes (9.5 millones según datos oficiales de 2017). Pero el problema de Lima no es sólo la enorme concentración de población. Hay, por lo menos, dos temas adicionales.
El primero, es que creció de forma exponencial, como buena parte de las urbes de América Latina. En 1957 Lima tenía 1.2 millones de habitantes. En 1981 eran casi 6 millones. En 2004 llegaban a 8.5 millones, siendo 60 por ciento migrantes andinos que habían construido tres enormes conos (norte, este y sur).
El segundo, es la enorme vulnerabilidad de los sectores populares.
Los pueblos van por delante de cualquier teoría, como nos enseñan ahora las migrantes que abandonan Lima.


Movimientos en la pandemia: agricultura urbana, autonomía alimentaria y huida de las ciudades

“Promover la agricultura urbana orgánica como estrategia a corto, mediano y largo plazo para enfrentar la hambruna y desarrollar economías regenerativas, revitalizar e impulsar la organización comunitaria”, es la propuesta de un grupo de jóvenes de la Universidad del Cauca que están desbrozando tierras en la zona norte de Popayán, en el barrio La Paz y en la vereda Lame.
Los trabajos comenzaron dos semanas atrás y se van incorporando vecinos que necesitan alimentos. A mediano plazo buscarán más espacios para cultivar, en patios, solares, terrazas y cualquier lugar donde las familias puedan comenzar a transitar su autonomía alimentaria


El retorno a la vida sencilla: comida casera, trueque y ancianidad comunitaria

“La verdadera autonomía está en la comida, ahí está el Buen Vivir”, explica Delio, del área de educación de la Asociación de Cabildos Juan Tama, en el sur de Colombia, en el marco del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC). Desde que la organización decidió enfrentar la pandemia con la Minga Hacia Adentro, los cultivos y el trueque ganaron centralidad en sus vidas.


Movimientos en la pandemia: un nuevo comienzo rebosante de dignidad y autonomía

El periodista y analista Raúl Zibechi inaugura una sección en El Salto para dar seguimiento al trabajo de los movimientos sociales en tiempos de la pandemia. Desde Perú a México, pasando por Ecuador y Uruguay, colectivos sociales se organizan y luchan por defender el derecho a sus territorios frente a las multinacionales y los intereses especulativos, que no han frenado su avance a pesar del confinamiento.


Autonomías para enfrentar las pandemias

El futuro de la humanidad se juega en estos espacios y territorios de los abajos, ya que resistir la pandemia supone poner en juego los mismos recursos con los que resisten al Estado y al capital.


Los pueblos en movimiento son la luz al final del túnel

Mucho más allá de los gobiernos y del egoísmo de las clases medias y altas, los sectores populares profundizan su organización, estrechan lazos porque intuyen, y saben por experiencia de vida, que sólo el pobre puede ayudar al pobre, sin humillarlo, sin poner en cuestión su dignidad.