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Habitar la desobediencia: incubando la insurrección en tiempos pestilenciales (análisis de urgencia)

Licenciado en Ciencias Matemáticas, escritor, profesor de un Centro de Educación de Personas Adultos, y militante del movimiento surrealista internacional. Autor de La Tiza Envenenada.

Un virus y sus metáforas: gramáticas militares, fronteras territoriales y estrategias económicas del biopoder

Como era de prever en el caso de un mal no del todo comprendido
y extremadamente reacio al tratamiento, la llegada de esta aterradora nueva enfermedad,
nueva al menos en su forma epidémica, ha desencadenado una metaforización en gran escala.
- Susan Sontag -

Etnomarxismo y cuestión étnico-nacional en América Latina

s necesaria la independencia en lo económico y es fundamental la democratización de la sociedad en el sentido de un ejercicio de la soberanía popular; esto es, el establecimiento de la hegemonía de las clases subalternas que otorgue esa direccionalidad democrática popular a la nación, así como el establecimiento efectivo de la pluralidad étnico-cultural a través de las autonomías.
En México, la rebelión de los mayas zapatistas, en particular, sitúa el problema de la nación como esencial para una efectiva y real transición democrática. Por el libro de Ivon Lebot, El sueño zapatista, ahora sabemos de las preocupaciones del EZLN por evitar ser identificados en el inicio de su movimiento únicamente a partir de su condición de indígenas, que los lleva a ignorar de manera consciente el tema de los derechos indígenas en la Primera Declaración de la Selva Lacandona.
El mismo término de Liberación Nacional que toma su movimiento, heredado de los viejos movimientos guerrilleros latinoamericanos, sitúa al problema de la lucha por la nación no en el sentido de la independencia estatal, sino en redefinir los términos y las condiciones de su existencia interna y las características de su inserción en el mundo exterior.

Primera línea

A buen entendedor pocas palabras.
Los miembros de partidos que luchan por el poder entenderán este artículo de una forma, los militantes, activistas y organizaciones autónomas de otra:
“Los pueblos han aprendido a organizar directamente su contra violencia, a no delegar su responsabilidad política en aparatos que terminan sufriendo las mismas las enfermedades que todos los que monopolizan la política y el uso de las armas. Sin embargo, en el incendio también será esencial una primera línea, la de los militantes organizados, los que, bajo el aguacero del triunfalismo burgués, han sabido mantener encendidas las brasas de la insurgencia y del poder popular. En todo caso, será una rebelión inteligente, con la militancia tomando forma de masas y las masas haciéndose militantes, la insurrección de una retaguardia indistinguible de la vanguardia, todas y todos iguales.”

Cuarentena y dinámica de barrio

El encierro está significando en muchas partes el aislamiento y distanciamiento de la gente entre sí. Efectivamente no podemos estos días compartir cuerpo a cuerpo, mano a mano, codo a codo, pero lo que podemos hacer es trabajar en dos direcciones:

Estudiar y sembrar para modificar el carácter patriarcal de las relaciones familiares, especialmente los hombres, acostumbrados a que la madre y las hermanas hagan todas las actividades domésticas que en estos días perfectamente pueden ser compartidas creando nuevos hábitos.
En segundo lugar valorizar y revalorizar el barrio y la población.

Pandemia y vida. Rendirse o luchar.

Estrategia de los estados y estrategia de las comunidades

Mientras todos están en cuarentena, hemos tenido una falla, pero ahora estamos de vuelta

Gracias a los compas de La Haine, estamos nuevamente en las pistas con más información y análisis que nunca

¿Puede el coronavirus salvar al planeta?

La crisis de la corona significa una civilización que está muriendo. Pero también muestra un ‘pluriverso’ de otros mundos surgiendo.
La globalización económica no ha traído prosperidad universal sino devastación ecológica, disrupción social y desigualdad. Así que ahora, en todos los continentes, vemos pensadores y activistas que se proponen reemplazar el régimen capitalista con la re-comunalización, luchando por la autosuficiencia.
La pandemia de Corona termina con un universo de falsas promesas. El pluriverso anuncia una nueva esperanza para la democracia radical que incluye toda la vida: “un mundo donde encajan muchos mundos”.

Italia: Más de 10 mil muertos. Comienzan saqueos a supermercados y tiendas en varias ciudades. Grupos llaman a la rebelión

Tensión por los saqueos y rebeliones contra la cuarentena en el sur de Italia: “Está en riesgo el orden democrático”

Contagiar otro mundo

Frente a los decretos de excepción expedidos por diversos gobiernos, el “ shock sicótico-viral” extendido por los pueblos del mundo, y el peligro científicamente probado del coronavirus, movimientos sociales crean formas de extender la solidaridad. Primero, para atender a las personas mayores, el sector más vulnerable en la pandemia. Después, para enfrentar los costos sociales que ya se colocan sobre los hombros de los de abajo.
Italia es un buen ejemplo. De larga tradición partisana, anarquista y autonomista, la Italia social reinventa sus formas de ayuda mutua. Christian Peverieri, integrante del colectivo Centros Sociales del Noreste, herederos del movimiento autónomo de la década de los setenta, colabora con lugares ocupados y en la lucha por los derechos de vivienda, de los migrantes y trabajadores: “después del decreto que nos obligó a quedarnos en casa, hemos empezado a pensar que podríamos hacer para no desaparecer como movimiento”.
Una de las iniciativas más fuertes en Italia es la asamblea nacional por el salario de cuarentena, en la que movimientos sociales convergen en una línea: “esta crisis no la pueden pagar los pueblos”.

Es un momento para que los padres se acerquen a sus hijos

Ante la situación actual de la cuarentena que vive el Ecuador debido a la pandemia de COVID-19, muchos padres se preguntan cómo educar a sus niños desde casa, razón por la que entrevistamos a la docente.

Nos hallamos ante una crisis que se sitúa en la antesala del colapso

Charlamos con el escritor, profesor y anarquista Carlos Taibo, autor, entre muchos otros, del libro “Colapso. Capitalismo terminal. Transición Ecosocial . Ecofascismo”.

El mundo pos pandemia

Tres tendencias de fondo, que nacieron probablemente a raíz de la revolución de 1968, se están desplegando de modo formidable en estos momentos: la crisis del sistema-mundo, con la consiguiente transición hegemónica Occidente-Oriente; la militarización de las sociedades ante la incapacidad de los Estados-nación de integrar y contener a las clases peligrosas; y las múltiples insurgencias de abajo, que son el aspecto central de este periodo.
Lo básico es comprender que vivimos en el interior de un campo de concentración, algo evidente en estos días de confinamiento obligatorio. ¿Cómo se resiste y se cambia el mundo dentro de un campo?
Organizarnos es lo primero. Luego, hacerlo con discreción, que no se enteren los guardias (de derecha o de izquierda) porque es condición de sobrevivencia.

La universalización del encierro: del aislamiento a la liberación

El salto necesario en este momento es poder universalizar nuestras luchas locales, en una especie de “sistema nervioso”, donde las herramientas tecnológicas sean las armas del pueblo para unir los esfuerzos y las banderas, socializar nuestras miles de formas de lucha, hasta que nuestro sistema socialista, comunal sea realidad en todo el mundo. Dar la disputa en el territorio virtual, y realizar ese poder en la calle.

La política anticapitalista en la época del COVID-19

Creo que este modelo debe inscribirse en un contexto más amplio de reproducción social (en los hogares y las comunidades), en una relación metabólica permanente y en constante evolución con la naturaleza (incluida la «segunda naturaleza» de la urbanización y el entorno construido)

Contra la pandemia ¿militarizar o comunizar?

En Argentina es impensable que desde el gobierno haya impulso a la participación de un pueblo al que se relega al rol de receptor pasivo y aplaudidor de políticas ajenas. ¿sabremos construir el protagonismo popular con nuestras propias manos en las nuevas condiciones? ¿Podremos unirnos todxs, nuestrx todxs, no el de ellos y hacer como lxs zapatistas, que en sus territorios llamaron “a no perder el contacto humano, sino a cambiar temporalmente las formas para sabernos compañeras, compañeros, compañeroas, hermanas, hermanos, hermanoas?”.
Los de arriba intervienen para que las subjetividades emergentes de la crisis sean las del individualismo y consumismo sobre las que se sostiene el capitalismo. Nuestra pelea es por la de construirnos subjetiva y comunitariamente en lazos indestructibles e impenetrables para las lógicas del capital.

A las puertas de un nuevo orden mundial

El hecho de que las “democracias” europeas hayan copiado los modos chinos de abordar la epidemia de coronavirus es una muestra de que el dragón ya es referente y ejemplo en cuanto al control social de la población.

La pandemia viral como principio del “panóptico global”

La esperanza siempre estará del lado de aquellos que puedan producir comunidad como forma de vida. Así como los países que no estén tan globalizados podrán tener márgenes de sobrevivencia positiva en medio de la pandemia global, así también quienes reproducen comunidad podrán sobrevivir humanamente a una reclusión obligada. Para la subjetividad social, o sea moderna, o sea burguesa, después del capitalismo no hay nada; por eso su existencia no es capaz de vislumbrar algo más que no sea el eterno retorno de lo mismo. Sólo quienes se puedan imaginar, a sí mismos, en otro mundo, más allá de todo lo que signifique este sistema-mundo-moderno-occidental, tendrán la posibilidad utópica de trascender existencialmente los límites hasta espirituales del reino de este mundo.
Una cosa es recluirse y otra, muy distinta, encontrarse. Sólo retornando a la esencia comunitaria de la vida misma es que se podrá superar el encierro y transformarlo en apertura y trascendencia. Todo radica en la intencionalidad de lo que uno se propone. Sólo la mentalidad individualista se recluye y se encierra. Una subjetividad comunitaria se encuentra y se reconoce como pueblo. Ser pueblo es entonces una experiencia trascendental, una epifanía, que se manifiesta en una situación límite, como es la que estamos viviendo como humanidad en plena crisis civilizatoria.

Estamos dispuestos a dar la vida para defender nuestro territorio y por eso nos tienen miedo

Entrevistamos a Mirta Curruhuinca, werken de la lof Kurache. Conversamos acerca de los nuevos procesos de recuperación de tierras que se están llevando adelante y sobre la situación de su hijo Lautaro, quien se encuentra en la clandestinidad debido a la causa armada en su contra luego del asesinato de Rafael Nahuel por parte de las fuerzas represivas del estado argentino.

Reconstruirnos desde la vida, no desde el capital

En respuesta a tan duro momento, quizá ya es hora de repensar nuestro mundo. Pues, la barbarie no está en el coronavirus, sino en las sociedades donde el poder del dinero puede mercantilizar hasta a la vida. Quizá es hora de revolucionar y abolir, de una vez por todas, las pretensiones de la acumulación permanente de dinero y poder propias del capitalismo. Quizá es hora de sobrevivir y reconstruir nuestras sociedades desde el humanismo, la solidaridad, la abolición de toda clase social; reconstruirlas desde la vida, no desde el capital.