Autor: “El Salto ”

El sujeto pueblo y el despliegue de la potencia social autónoma en Argelia y su similitud con Nicaragua

En este artículo se hace un interesante análisis del potencial del pueblo argelino y nosotros pensamos que es válido para el pueblo nicaragüense


Londres: 300 detenidos en la “rebelión contra la extinción”

Tercer día de protestas convocadas por los activistas de Extinction Rebellion ante “la emergencia climática y ecológica”.


Cambio climático: no basta exigir a los gobiernos. Hay que pasar a la acción nosotr0s mismos. Necesitamos vivir de forma diferente

Los movimientos sociales, las organizaciones de trabajadores y las comunidades preocupadas por el cambio climático podrían adoptar enfoques no solo exigiendo acciones del gobierno sino también adquiriendo el conocimiento para guiar la acción colectiva por nosotros mismos; no solo exigiendo “new deals verdes” legislativos sino bloqueando los proyectos corporativos de consumo intensivo de combustibles fósiles y desarrollando nuestras propias tecnologías post-combustibles fósiles.


Redes sociales palestinas: márchate Hamas y llévate de la mano a Abbas

Palestinos protestan contra Al Fatah y Hamas, los dos partidos que dirigen el aparato de estado palestino


Colombia y México suman el 54% de los asesinatos de defensores de derechos humanos en todo el mundo

Justamente los dos países donde la fuerte ofensiva del extractivismo y los mega proyectos encuentran la más férrea resistencia de las comunidades indígenas


La batalla por la hegemonía mundial Estados Unidos-China, el nuevo rol de las ciudades y el moderno panóptico tecnológico

Las contradicciones entre las potencias anuncian tiempos de inestabilidad y conflicto. La guerra comercial derivando en guerra fría prefigura escenarios de abruptas bifurcaciones y tensiones recurrentes. Contradicciones que podría abrir resquicios para una contestación global que tejiese una plural madeja de solidaridades entre fenómenos como el de los trabajadores combativos chinos de Jasic y las insurgencias latinoamericanas y europeas. Pero esa madeja aún está por construir. En el conflicto sobre quien espía a quién en el futuro ‘Gran Hermano’ global se dilucidan grandes interrogantes del futuro y, quizás, se abren ventanas de oportunidad para frenar o imposibilitar la deriva de nuestro mundo a la barbarie panóptica.
El concepto de panóptico se extendió de las cárceles a otras instalaciones, como las escuelas o las industrias. El panóptico, en este sentido, se convirtió en una técnica de control.


Argelia: El “hirak” (movimiento) contra el “mandato de la vergüenza” de Bouteflika

El anuncio oficial de la candidatura de Bouteflika al poder suscitó indignación, pero nadie esperaba el increíble estallido popular que se produciría a continuación.


Las Primeras Naciones o pueblos originarios de Canadá

Estamos heredando la toma de conciencia representada por Idle No More (no más inacción), un movimiento indígena que se extendió desde Canadá a Estados Unidos en 2013, y estamos dándole aún más impulso a este movimiento con la creación de conexiones sobre el terreno entre cultura, territorio y soberanía.


España: ¡A las urnas! Pedro Sánchez y el final del ciclo progre

El ciclo post M15 de los Indignados que abrieron electoralmente los progresistas Podemos y las candidaturas municipalistas toca a su fin. Para los próximos años volvemos a un escenario en el que las herramientas de lucha y los protagonismos serán puramente movimentistas para enfrentar un escenario político que sufrirá una nueva involución en forma de recortes de derechos, privatizaciones, precariedad, desahucios, machismo y racismo en una nueva fase de crisis global.
La revuelta de las plazas nos enseñó la potencia que tiene una agitación colectiva y diversa, también que es necesario pensar en formas organizativas y de desobediencia civil que permitan deshacer los resortes más duros del control financiero y estatal. La vía de expresión institucional y partidista por medio de los lenguajes progresistas ha fracasado de nuevo al ser funcional a la estabilización del sistema. Sin embargo, abajo y a la izquierda sigue abierta la discusión sobre cómo asaltar los mecanismos del poder y generar una nueva institucionalidad política que garantice nuestros derechos y el reparto de la riqueza.


Mientras tanto, en las entrañas del monstruo: Estados Unidos de Alexandria Ocasio-Cortez

Hace un año, Alexandria Ocasio-Cortez servía cócteles en un bar de Manhattan. Hoy es la congresista más joven de los Estados Unidos y la cara más visible de un cambio generacional, ideológico, de diversidad étnica y cultural dentro del Partido Demócrata. Esto se debe, en parte, a su excelente manejo de las redes sociales, que le ha permitido llegar a una audiencia menos politizada y conectar mejor con los jóvenes y la comunidad latina.


Burkina Faso: conociendo la organización autónoma rebelde “Le Balai Citoyen”, la Escoba Ciudadana.

Cuando los actores clave de la sociedad civil entran en un gobierno, es una decisión que sólo ellos toman. Dentro del Balai citoyen se dice que un miembro no tiene prohibido hacer política, pero cuando tiene responsabilidades dentro del movimiento, ya sea en un Club Cibal, en una coordinación nacional o regional, o en una embajada Cibal, no puede hacerlo. Si quiere hacerlo, debe presentar su dimisión de antemano.
Así que, para nosotros, los actores de los movimientos sociales pueden entrar en la política, pero deben hacerlo claramente. No podemos permanecer en la sociedad civil y jugar a ambos lados, a veces con una gorra de político, a veces con una gorra de sociedad civil, esto es un golpe a la credibilidad del movimiento social.


Despojo en el campo y gentrificación urbana, avanza impetuoso el capital extractivo. El ejemplo de Alemania

La lucha de las izquierdas por darle sentido de derecho social a la vivienda, está siendo derrotada en todas partes por la gentrificación. Sólo la autonomía comunitaria y los autogobiernos locales podrán revertir la situación.


Una mirada al aniversario zapatista desde España

El Salto    09.Ene.19    Zapatismo

La insurrección zapatista de 1994 y las varias formas que han tomado sus luchas por la vida a lo largo de los 25 años complementan el imaginario de las luchas anticapitalistas ‘desde abajo y a la izquierda’, que construyen autoorganización desde el ‘mandar obedeciendo’.


En estas fechas de furor consumista están los mercados sociales

Las redes de cooperación que han emergido los últimos 10 años en España por todo el país entre empresas de la economía social y solidaria, y consumidoras y consumidores responsables, pero queda la pregunta de si los sectores populares tienen sus modos y si éstas son solamente maneras del buen vivir de la pequeña burguesía o capas medias que constituyen la base de sustentación de las propuestas de la izquierda engañosa como la clientela de Podemos.


La utopía en actos. La utopía de Fourier: del sueño a la práctica

La vida del utopista francés Charles Fourier (1772-1837) coincidió con los primeros tiempos de la era industrial, que Marx (que admiraba a Fourier al tiempo que criticaba su “idealismo”) llamó la acumulación primitiva del capital, el lúgubre tiempo de la fábrica y de la irrupción del maquinismo en la vida de la gente. Tanto en Francia como en Estados Unidos hubo una gran atracción por la utopía fourierista a mediados del siglo XIX, antes de que el movimiento obrero se estructurara bajo la égida del “materialismo” socialista y se diera como objetivo estratégico la insurrección. Y ya que su obra fuera puesta por las nubes sobre todo por los surrealistas, su influencia fue en aumento en los años 1960-1970, cuando la crítica revolucionaria se extendió a la vida cotidiana y a la miseria afectiva y sexual.


La utopía en actos: la Comuna de París y la caída de la Columna Vendôme

Corría el año 1871 cuando el pueblo de parís se levantó contra la injusticia y experimentó el autogobierno.


Francia: Fin de mes. fin de régimen, fin del mundo.

La izquierda ama el impuesto, lo ama demasiado. Para ella el impuesto es la sangre del Estado y el Estado es el medio privilegiado de la transformación social. Poco importa que el Estado sea hoy el principal agente de la desposesión de la sociedad, al privatizar masivamente los bienes comunes, ni que la fiscalidad se destine hoy al pago de la deuda financiera del Estado por encima de cualquier gasto social. La fetichización del Estado por parte de la izquierda imposibilita a esta una justa percepción de un movimiento de la multitud como el que está teniendo lugar en Francia.


Hoy martes 6. Elecciones en Estados Unidos: El día de Ocasio-Cortez

Son las elecciones de mitad de mandato (mid term), en las que se eligen un tercio de los asientos del Senado (35) y la totalidad de los de la Cámara de Representantes (435). Los demócratas lo ven como el momento de recuperar el Congreso, formado por las dos cámaras, para poder hacer frente a las políticas agresivas del presidente Trump y tener más poder para llevar adelante la investigación especial de Robert Mueller sobre la supuesta injerencia rusa, y para preparar un posible impeachment contra Trump.
Nosotros apostamos que haya un vuelco desde las organizaciones sociales y autonomías a la elección para apoyar a la ola de candidatas socialistas que valoran el protagonismo social y aún no son devoradas por la máquina burocrática, pues está claro que nada bueno saldrá de colocar uno que otro de ideas prograsistas allá arriba si no crece la ola del despliegue de la potencia social


Brasil: comenzó la guerra de Bolsonaro contra reductos del PT

La formulación es frontal y no deja lugar a dudas: “¿Vd. está a favor o en contra de criminalizar al Movimiento de Trabajadores Sin Tierra (MST), al Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST), y otros movimientos llamados sociales, que invaden propiedades?”. En el momento en que elaborábamos esta nota, los votos favorables al Sí ascendían a 401.674, mientras que los que optaban por el No eran sólo 266.493.
Moraleja: Haber iniciado un movimiento de ocupaciones para luego entregarlo y subordinarlo a las dinámicas neoliberales de la izquierda oficial, resulta peligroso.


ZAL: Cultura y autogestión ante la crisis argentina

La Zona Autónoma Liberada (ZAL), en la periferia de La Plata, es una de las realidades que intenta sobrevivir a la crisis y los embates neoliberales que vive la Argentina.