Autor: “Ra”

Machi Celestino Córdova depone transitoriamente huelga de hambre de 102 días en espera de negociación con el gobierno chileno

“Tomo esta decisión esperando que este voto de confianza al Estado, sus instituciones y sectores políticos respondan responsablemente al llamado que ellos mismos realizaron para sentarnos a dialogar y que honren su palabra expuesta públicamente a través de los medios de comunicación”, añadió la autoridad mapuche.

Los protagonistas en oriente medio son los estados o las comunidades?

Habla la presidenta del Centro Kurdo para las Cuestiones de las Mujeres en Erbil –Kurdistan iraquí– sobre el futuro del pueblo kurdo ante el proceso bélico en Siria, sobre la revolución de Rojava y sobre el papel protagonista de la mujer en el Kurdistán

El rechazo a la siembra de soya transgénica es unánime en la península de Yucatán. Monsanto tuvo una derrota histórica en esta región

El rechazo a la siembra de soya transgénica es unánime en la península de Yucatán. Monsanto tuvo una derrota histórica en esta región devastada por el monocultivo industrial que llegó de la mano de los menonitas, pero la empresa no se dio por vencida y, al parecer, el gobierno tampoco, pues cualquier lógica indicaría que si el permiso fue cancelado por un juez, entonces no hay nada que consultar, tal como les explicaron esta semana las autoridades tradicionales de cuatro comunidades mayas a los representantes de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas y de la Comisión Intersecretarial de Bioseguridad de los Organismos Genéticamente Modificados, que intentaron iniciar una consulta inapropiada.

Tres tareas que parecen primordiales

La tarea de los colectivos activistas es buscar la comunicación efectiva con las sociedades y los pueblos; sobre todo para activar la potencia social. Entonces, la responsabilidad de los colectivos activistas es lograrlo y la responsabilidad de las sociedades y los pueblos es abrirse a la percepción de la crisis ecológica.

ETA al pueblo vasco: Declaración sobre el daño causado

ETA, organización socialista revolucionaria vasca de liberación nacional, quiere reconocer mediante esta declaración el daño que ha causado en el transcurso de su trayectoria armada, así como mostrar su compromiso con la superación definitiva de las consecuencias del conflicto y con la no repetición.

La fábrica de la posverdad

Las redes “sociales” convierten la información en entretenimiento, en subjetividad, en aquello que se desea que sea cierto

Neocolonización extractivista y resistencia comunitaria en el sur de Bolivia

Esta nueva conquista, en la última década y media ha sido impulsada por los gobiernos “progresistas” o autodenominados “de izquierda”, los que en nombre del bienestar social y la soberanía nacional han emprendido proyectos de “desarrollo” y “modernización” capitalista, aunque lo que se ha evidenciado haya resultado, en la realidad de sus alcances y bestialidad de sus efectos, en “proyectos de muerte” para los territorios y para sus poblaciones y ecosistemas, en una inocultable reprimarización de modelos económicos con base extractivista, en contra principalmente de comunidades rurales y pueblos indígenas que desde los años 80 han resistido el embate neoliberal y han ido recuperando y resguardando sus territorios y sus modos de vida en un esfuerzo por su r-existencia (Porto Gonçalves) y autodeterminación social.
La nueva empresa colonizadora se presenta hoy, sin embargo, más ambiciosa que las de antaño, puesto que esta vez pretende expandirse más allá de sus lugares tradicionales, que en el contexto latinoamericano corresponden en gran medida con enclaves extractivistas, e imponerse de manera irreversible y definitiva, imposibilitando la disputa por el espacio-tiempo, al subsumir todo el territorio y todas las formas de vida a la lógica del capital y a su espacio-tiempo único.
De hecho, el “Estado Plurinacional” en manos del masismo constituye un muro de contención y un aparato de desarticulación de las resistencias de “los de abajo”.
un horizonte contra-hegemónico en Bolivia hoy se presentaría básicamente en torno a las manifestaciones de estas resistencias comunitarias, indígenas como en el caso TIPNIS, campesinas como en Tariquía, o articuladas entre ambos actores como vemos en la lucha contra el proyecto hidroeléctrico Rositas en el Chaco boliviano.

En medio del exilio, la guerra y el miedo, gobierno sirio da 30 días de plazo para legalizar propiedades. Al parecer se trata de un plan para instalar chiitas donde escaparon sunitas

Millones perderán sus casas y propiedades, que pasarán al estado apoyado por las izquierdas burocráticas del mundo.
Sus aliados Irán y los chiitas pro-iraníes de Hezbolá en Líbano, felices con la medida que al parecer responde a una necesidad del autoritarismo para realizar modificaciones demográficas.

Lula ¿Inocente o culpable?

Si los argumentos del juez Moro, y detrás suyo de la derecha brasileña, suenan cuestionables, los de quienes lo defienden tienen también sus puntos débiles. En efecto, entre Lula y las grandes constructoras brasileñas hubo relaciones carnales, con cruce de favores que pueden no ser ilegales, pero son cuestionables.

Hidroeléctrica Rositas: comunidades indígenas de Bolivia inician batalla legal para exigir la consulta previa

Ante la ofensiva del gobierno “indígena” de Evo Morales que hace proyectos sin consultarlos, se demuestra una vez más la priorización por el estado y la acumulación capitalista del MAS antes que la gente.

Entre indígenas y campesinos se está forjando el cambio civilizatorio, que está prendiendo en ecologistas y sociedad civil, más y más en el campo y la ciudad

Con leyes o sin leyes, los pueblos, naciones y tribus, las comunidades locales, refuerzan el control autónomo de sus territorios, proponen autogobiernos y democracia directa con el fin de resistir las enormes invasiones y explotaciones corporativas.
Más y más comunidades buscan un auténtico bienestar o prosperidad que saben sólo puede surgir de autogobiernos, de proyectos autogestionarios, de que las decisiones se tomen donde son pertinentes —y las tomen quienes ejercen su propia vida y destino con otros y otras por igual.
Hay una alianza, autónoma en actitud, que vincula a los movimientos indígenas y campesinos con segmentos del movimiento ecologista y de la sociedad civil que impulsa que más gente, en campo y ciudad, pueda ejercer la vital estrategia de sembrar alimentos propios abriendo un breve y luminoso espacio desde donde se pueda emprender la búsqueda de la transformación radical del mundo.
Hoy, América latina es un laboratorio de espacios de reflexión derivados del intercambio de muchas experiencias que comienzan a narrarse desde muchos rincones.

Caracterizaciones de la modernidad y del conocimiento moderno

El substrato constitutivo de la civilización moderna y del sistema-mundo capitalista es colonial, la colonización planetaria por parte de las sociedades institucionalizadas de la valorización abstracta. Ahora bien, se puede ver que para que se desate la mitología de la razón y la valorización del valor abstracto ha sido indispensable el despliegue más descarnado y descomunal de la violencia inicial de la acumulación originaria de capital; esta violencia inicial es la conquista y la colonización, las oleadas de conquista y la dilatada colonización ininterrumpida.
Este acontecimiento, el de la violencia inicial, la colonización planetaria, es como el acto de nacimiento indispensable de la civilización moderna; parto doloroso que recuerda que la civilización del espectáculo de las representaciones y del teatro de las simulaciones, la civilización del modo de producción capitalista, ha nacido corporalmente, vale decir destruyendo cuerpos.

Horizontes comunitario-populares. Producción de lo común más allá de las políticas estado-céntricas 1

Horizontes comunitario-populares. Producción de lo común más allá de las políticas estado-céntricas reúne diversos artículos que escribí entre 2011 y 2015 sobre temáticas
enlazadas que comparten la preocupación por entender las formas de la política y lo político que se practican y piensan desde abajo, y que se visibilizan tanto en los momentos más enérgicos de la lucha social como en los cotidianos esfuerzos por sostener material y simbólicamente la reproducción de la vida social. La problemática que subyace a todos los textos es la interrogante sobre las potentes posibilidades de transformación política, económica y social bajo un horizonte comunitario-popular que se insinuaron en América Latina a comienzos del siglo XXI y que se han visto empantanadas por la sistemática política de «construcción de Estado» impulsada por los gobiernos progresistas. Estos han relanzado formas renovadas de acumulación de capital en casi todo el continente.

Horizontes popular-comunitarios 2

En esta parte se trabaja la contradictoria tensión entre los eventuales gobiernos progresistas —sus acciones y perspectivas— y la gigantesca capacidad social autónoma y directa para intervenir en ciertos asuntos públicos que a todos incumben, que fue
visible y estuvo presente de manera intermitente, vigorosa y tumultuosa entre 2000 y 2005, es decir, durante los años de los levantamientos y movilizaciones indígenas y
populares más potentes que hicieron colapsar una parte importante del orden económico y político colonial neoliberal en ese país.

Horizontes popular-comunitarios 3

Tercera parte del libro de Raquel Gutiérrez

Horizontes popular-comunitarios 4

Cuarta parte del libro de Raquel Gutiérrez, académica mexicana que formó parte del Ejército Katarista de Liberación Nacional de Bolivia junto a Felipe Quispe y Álvaro García Linera

La educación popular se quedó en la concientización y buena parte fue absorbida por el sistema. Bajar y no subir

En las décadas recientes la educación popular tomó el camino institucional. La inmensa mayoría de los educadores populares optaron por trabajar en cargos estatales o en ONG, integrándose como asesores o ejecutores de las políticas sociales de los gobiernos, ya sean progresistas o conservadores. La profesionalización provocó una honda mutación del papel subversivo que tiempo atrás tuvo la educación popular, cuando se jugaba su destino con los movimientos sociales.

Las pretensiones del neo-gamonalismo

El debate de fondo no está en qué por qué Lula y no Temer, por qué Dilma y no otros implicados de la oposición congresal, sino en hasta cuándo los pueblos van a sostener las formas de reproducción del poder, sean de “derecha” o de “izquierda”, para simplificar. El acontecimiento político no puede comprenderse si se lo reduce a la figura esquemática y simplona del movimiento del péndulo; pasa de “derecha” a “izquierda”, después de “izquierda” a “derecha”. Esto es un reduccionismo harto inocente. El tema es que tanto unos como otros participan de la reproducción del circulo vicioso del poder. Entonces se trata de discutir cómo salimos del circulo vicioso del poder.

Lula irá a la cárcel. Punto final para la izquierda y el proyecto Brasil Potencia

Lula sabe que no puede volver a gobernar, porque una sociedad polarizada no admite medias tintas como las que promovió durante sus dos gobiernos. Aquel tibio centrismo y la alianza con la derecha no son reeditables. Las fuerzas sociales que lubricaron la gobernabilidad (empresarios, evangélicos y sectores de las clases medias), retrocedieron espantados no por sus programas económicos sino porque los pobres empezaron a moverse y ocupar espacios a lo largo y ancho del país. Una reacción colonialista a tono con la peor historia del país, que ningún gobierno puede trasmutar.
La segunda cuestión es que la izquierda podría interrogarse sobre los caminos a seguir. Desde la caída del socialismo real (1989-1991), las diversas variantes de las izquierdas optaron por un pragmatismo rayano en la entrega de sus valores históricos. Con el afán de llegar al gobierno, diluyeron sus programas y labraron alianzas con las derechas pagando precios tremendos en legitimidad.
La crisis actual puede ser el momento adecuado para lanzar nuevas-viejas preguntas. ¿Puede cambiarse la sociedad desde el Estado? En los hechos, el Estado ha domesticado a las personas que asumen cargos. ¿Porqué las izquierdas siguen creyendo en algo que llamamos estado de derecho, cuando las derechas dejaron de creer en la legalidad para imponer sus intereses por la fuerza? En consecuencia, ¿qué caminos habría que tomar para actuar fuera de los marcos de las instituciones, pero sin acudir a la violencia?

Autogestionar la salud para salvar la vida

Una de las tareas que están abordando los movimientos antisistémicos es el cuidado de la salud, en los espacios y territorios propios, sin la necesidad de depender del sistema estatal o privado de salud.