Autor: “John Holloway”

¿Todavía hay debates?

Empiezo con una pregunta irónica que plantea el SupGaleano en las primeras líneas de la “Quinta Parte: la mirada y la distancia a la puerta”: “¿todavía hay debates?” La respuesta es que hacen mucha falta, que necesitamos más debates entre las diferentes posiciones.


La rosa roja de Nissan

La nueva fábrica Nissan en Sunderland (Reino Unido) se inauguró el 11 de septiembre de1986 con un gran despliegue publicitario. El tema central de este alarde de publicidad era que la planta Nissan abría una nueva época. He aquí una fábrica donde gerentes y trabajadores visten ropa blanca y comparten el mismo comedor, donde tanto los gerentes como los trabajadores son jóvenes (edad promedio cercana a los treinta años), una empresa donde nunca ha habido huelgas, donde los sindicatos no están prohibidos sino que, sencillamente, son innecesarios porque los trabajadores gozan de buenas condiciones laborales y se identifican con los objetivos de la empresa. La fábrica de la nueva época, de la nueva tecnología, del nuevo consenso, a años luz de la conflictividad con los obreros del sector durante la década de 1970, a años luz de las direcciones empresariales autoritarias.


El capital se mueve

El capital se mueve. Esta afirmación es tan obvia que parece que no tiene sentido escribirla,mucho menos dedicarle el título de un capítulo. Sin embargo…En la interpretación obvia, de sentido común, esta frase es comparable con la que enuncia que el perro se mueve. El perro puede estar quieto, pero también se levanta y semueve. El capital, habitualmente asentado en un lugar, se levanta y se mueve. El capitalbritánico se transfiere como inversión en el África. El capital japonés sale del Japón y fluye hacia los Estados Unidos.


Holloway y la situación distópica actual

Los Estados Unidos tienen un enorme aparato de control, con la última tecnología. Y, sin embargo, parecen tener muchas dificultades para controlar el movimiento Black Lives Matter. Tal vez hayan mejorado su maquinaria de control en la pandemia, y tal vez hayamos mejorado nuestra rabia. Veremos en los próximos años, pero creo que no deberíamos asumir de antemano que el capital y sus estados están más fuertes y nosotros más débiles.


¡Comunicemos!

La noción de comunismo como sustantivo es un sinsentido peligrosamente autocontradictorio. Un sustantivo sugiere cierta fijación que sería incompatible con la constante autocreación colectiva. Un sustantivo excluye el sujeto activo, mientras que la razón de ser del mundo que queremos es que el sujeto social activo esté en el centro.
El comunizar es, simplemente, la reapropiación de un mundo que es nuestro, o aún mejor, la creación de un mundo que es nuestro, en el que articulemos prácticamente la unidad del hacer y lo hecho, de la constitución y la existencia, la comunalidad de nuestros haceres.
Comunicemos, donde sea que estemos, ahora.


Sobre la Comuna de París

Holloway da respuesta a las tres preguntas sobre la Comuna de las Jornadas ¡La Comuna Vive! de http://comunizar.com.ar/jornadas-la-comuna-vive/


Una cascada de rabias. Mi fantasía Covid-19

Todos hemos estado encerrados. Separados físicamente del mundo exterior. Hemos estado tratando de entender lo que está sucediendo. Un virus extraño ha cambiado nuestras vidas, pero ¿de dónde provino? Primero apareció en Wuhan, China, pero cuanto más leemos, más nos damos cuenta de que podría haber aparecido en cualquier lugar del mundo.


Es un momento privilegiado de terror y de esperanza que hay que pensar

Coronacrisis. ¿Cómo entenderla? ¿Cómo entender la crisis en el contexto que hemos estado desarrollando, es decir desde la perspectiva del carácter cada vez más ficticio de la acumulación capitalista? ¿Cómo entender las posibilidades políticas de la situación actual?


Cambiar el mundo sin tomar el poder. El significado de la revolución hoy I

Prólogo a la edición en español.
“Que se vayan todos… y no quede… ni uno solo” ¡Qué sueño! ¡Qué sueño bello! Imaginémoslo: un mundo sin políticos, un mundo sin sus amigos capitalistas, un mundo sin Estado, un mundo sin capital, un mundo sin poder.
Un sueño inocente y poco realista, por supuesto. Sin embargo, el levantamiento en la Argentina ha demostrado que la realidad no es la Realidad, que inocente no es inocente, que los sueños son más que sueños.
En momentos como estos se cambia la gramática y la lógica de la realidad. La gramática de los periódicos y de los medios, la gramática del análisis político, sea de la derecha o de la izquierda, es una gramática de poder y sólo puede conducir a la substitución de un poder por otro. El grito “¡Que se vayan todos!” apunta más allá del poder y nos enseña otra gramática, otra forma de pensar, otro concepto de la realidad. Este libro, aunque fue terminado antes de los acontecimientos en la Argentina, es parte de la misma lucha por lo absurdo que no es absurdo, por lo imposible que es tan urgente.
Puebla, 2 de abril de 2002


Cambiar el mundo sin tomar el poder. El significado de la revolución hoy II

Segunda parte del libro de Holloway escrito con la inspiración de la lucha zapatista en México.


14 tesis sobre El Capital (r)

El autor de “Cambiar el mundo sin tomar el poder” nos aclara algunos principios olvidados o tergiversados por la nomenklatura burocrática de la vocación de poder


14 tesis sobre El Capital

La expresión suprema de las contradicciones del capital es la ley de la baja tendencial de la tasa de ganancia.


El pensamiento crítico frente a la hidra capitalista. Ponencia

Nosotros somos la crisis del capital, nuestra falta de subordinación, nuestra dignidad, nuestra humanidad.
El capital se desespera en esta situación. Busca todos los métodos posibles para imponer la subordinación que requiere: autoritarismo, violencia, reforma laboral, reforma educativa.
Es tiempo de dejar de crear el capital, hay que crear otra forma de vivir.
Crear otras maneras de vivir, otras maneras de relacionarnos, entre nosotros y también con las formas no humanas de vida.
Estamos construyendo lo común, estamos comunizando, somos el movimiento del hacer contra el trabajo.
La lucha para dejar de crear el capital es también una lucha contra nuestra dependencia del capital. Es decir, es una lucha para emancipar nuestras capacidades creativas, nuestra fuerza para producir, nuestras fuerzas productivas.


Podemos o Syriza pueden mejorar las cosas, pero el desafío es salir del capitalismo

Hay muchísima gente dedicándose a eso: Construyendo otras formas de comunidad, de socialidad, de pensar la tecnología y las habilidades humanas para crear otra vida.


La crisis en Venezuela es también una crisis de la concepción política del Socialismo del Siglo XXI

Uno tiene que cuestionar lo que se ha logrado, cuestionar los límites de lo que se puede hacer a través del Estado. O no simplemente límites, sino los problemas, esa forma de pensar la lucha para transformar la sociedad