Autor: “John holloway”

Cambiar el mundo sin tomar el poder. El significado de la revolución hoy I

Prólogo a la edición en español.
“Que se vayan todos… y no quede… ni uno solo” ¡Qué sueño! ¡Qué sueño bello! Imaginémoslo: un mundo sin políticos, un mundo sin sus amigos capitalistas, un mundo sin Estado, un mundo sin capital, un mundo sin poder.
Un sueño inocente y poco realista, por supuesto. Sin embargo, el levantamiento en la Argentina ha demostrado que la realidad no es la Realidad, que inocente no es inocente, que los sueños son más que sueños.
En momentos como estos se cambia la gramática y la lógica de la realidad. La gramática de los periódicos y de los medios, la gramática del análisis político, sea de la derecha o de la izquierda, es una gramática de poder y sólo puede conducir a la substitución de un poder por otro. El grito “¡Que se vayan todos!” apunta más allá del poder y nos enseña otra gramática, otra forma de pensar, otro concepto de la realidad. Este libro, aunque fue terminado antes de los acontecimientos en la Argentina, es parte de la misma lucha por lo absurdo que no es absurdo, por lo imposible que es tan urgente.
Puebla, 2 de abril de 2002


Cambiar el mundo sin tomar el poder. El significado de la revolución hoy II

Segunda parte del libro de Holloway escrito con la inspiración de la lucha zapatista en México.


14 tesis sobre El Capital (r)

El autor de “Cambiar el mundo sin tomar el poder” nos aclara algunos principios olvidados o tergiversados por la nomenklatura burocrática de la vocación de poder


14 tesis sobre El Capital

La expresión suprema de las contradicciones del capital es la ley de la baja tendencial de la tasa de ganancia.


El pensamiento crítico frente a la hidra capitalista. Ponencia

Nosotros somos la crisis del capital, nuestra falta de subordinación, nuestra dignidad, nuestra humanidad.
El capital se desespera en esta situación. Busca todos los métodos posibles para imponer la subordinación que requiere: autoritarismo, violencia, reforma laboral, reforma educativa.
Es tiempo de dejar de crear el capital, hay que crear otra forma de vivir.
Crear otras maneras de vivir, otras maneras de relacionarnos, entre nosotros y también con las formas no humanas de vida.
Estamos construyendo lo común, estamos comunizando, somos el movimiento del hacer contra el trabajo.
La lucha para dejar de crear el capital es también una lucha contra nuestra dependencia del capital. Es decir, es una lucha para emancipar nuestras capacidades creativas, nuestra fuerza para producir, nuestras fuerzas productivas.


Podemos o Syriza pueden mejorar las cosas, pero el desafío es salir del capitalismo

Hay muchísima gente dedicándose a eso: Construyendo otras formas de comunidad, de socialidad, de pensar la tecnología y las habilidades humanas para crear otra vida.


La crisis en Venezuela es también una crisis de la concepción política del Socialismo del Siglo XXI

Uno tiene que cuestionar lo que se ha logrado, cuestionar los límites de lo que se puede hacer a través del Estado. O no simplemente límites, sino los problemas, esa forma de pensar la lucha para transformar la sociedad